Solo 5.000 viviendas en un año: los números oficiales evidencian las prioridades del régimen cubano
DDCLa HabanaMientras, los 'servicios empresariales, actividades inmobiliarias y de alquiler' reciben casi el 18% de las inversiones estatales.
Mientras, los 'servicios empresariales, actividades inmobiliarias y de alquiler' reciben casi el 18% de las inversiones estatales.
La norma reconoce nuevas formas de gestión y elimina algunas restricciones históricas, como la pérdida del inmueble por salida definitiva del país.
Un 45,2% de encuestados por DIARIO DE CUBA dedica diez o más horas diarias a resolver necesidades básicas. Pero ese dato no habla solo de pobreza material.
La presión por sostener la vida cotidiana, la salida del país como estrategia imaginada y la cautela en la esfera pública atraviesan las respuestas de los cubanos consultados para este estudio, elaborado por Cubadata.
Otra persona permanecía dentro de la vivienda, que ya no es habitable.
Sin mencionar las desventajas de esas cajas metálicas, el gobernante resalta que tienen 'bases de mampostería', entre otras características.
Las autoridades no dan ninguna solución al problema, denuncia una emigrada con familiares entre los afectados.
Pagar salarios no es suficiente. Los empresarios deben dar otras ayudas a sus empleados e incluso a otras personas de las comunidades donde tienen sus negocios, según el gobernante.
El régimen cubano publicita también 'una solución económica, rápida y altamente eficiente para la construcción de viviendas', en medio de la peor crisis habitacional en décadas.
Expertos alertan sobre problemas de aislamiento térmico, corrosión y vulnerabilidad ante huracanes, en un país marcado por los apagones y la escasez de materiales.
Esta es la comunidad Toledo, en Marianao, La Habana. Aquí acabarán también familias que llevan más de 15 años en albergues.
Más allá de algunos hoteles modernos, lo que encuentran los turistas que pasean por la avenida es destrucción con vista al mar.
Nuevos subsidios, cuotas para edificios y amenazas de pérdida de viviendas reflejan el agotamiento de una política estatal incapaz de revertir un déficit que supera las 800.000 casas.
Los cubanos que decidan ejercer por la fuerza sus derechos sobre bienes que les quitaron las autoridades deben tener en cuenta que podrían ir a prisión, entre otras cuestiones.
Lo que durante años fue presentado por la propaganda oficial como un logro histórico de justicia social se ha convertido en escombros.
Hace unas semanas trascendió la presunta ocupación de una vivienda en La Habana por quien alega ser su dueño original.
'Me estoy exponiendo a un derrumbe, a morir aplastado por mi propio techo'.
El proyecto elimina algunas restricciones históricas y reconoce nuevas formas de gestión, pero no resuelve las causas de fondo de la crisis habitacional.
El principal experto cubano en terremotos pide 'no seguir extendiendo por todo el país sistemas constructivos extremadamente vulnerables'.
Un director de arte del ICAIC llama 'buitres' a los cubanos que pudieran intentar recuperar bienes confiscados por el régimen.