Con el frágil e inestable sistema eléctrico nacional (SEN) de Cuba apenas restablecido, tras su tercer colapso en lo que va de 2026, Miguel Díaz-Canel retomó su gira por barrios habaneros para vender a la población el paquete de 176 medidas económicas que profundizarán aún más las desigualdades, según han reconocido funcionarios del régimen.
El miércoles, horas después de que la empresa estatal Unión Eléctrica (UNE) diera por finalizado el restablecimiento —unas 36 horas después de la desconexión total del SEN— el gobernante cubano llegó a los municipios habaneros Centro Habana y Plaza de la Revolución, que han sido focos de las protestas con las que, cada vez con mayor frecuencia, la población expresa su hartazgo de una crisis interminable.
En ambos, insistió "en la importancia de que los municipios hagan suyas las 176 transformaciones económicas y sociales aprobadas recientemente en el país", según informó el diario oficial Juventud Rebelde.
El primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC) comenzó estos recorridos la semana pasada. En esta ocasión, preguntó sobre la responsabilidad de todos los actores económicos con la comunidad donde están enclavados, por los proyectos de desarrollo local vinculados a la recogida de desechos sólidos —uno de los problemas más graves de los dos municipios, según reconoció Juventud Rebelde—, así como por la atención a las personas más vulnerables, de las que el régimen se ha ido desentendiendo paulatinamente.
También indagó sobre el trabajo de la Red Comunitaria Juvenil, una iniciativa recién creada que se desarrolla en toda Cuba, para que los jóvenes participen "en la solución de los problemas de la comunidad".
En ambos municipios capitalinos, los más jóvenes se han involucrado en el cuidado de los ancianos que viven solos, en el seguimiento de personas que no estudian ni trabajan, en la realización de talleres contra las drogas y de actividades culturales y deportivas en los consejos populares, según se informó al gobernante.
No obstante, las autoridades locales tuvieron que reconocer que necesitan "mayor incorporación" de los miembros de las oficialistas Federación de Estudiantes de Enseñanza Media (FEEM) y Federación de Estudiantes Universitarios (FEU), lo que demuestra que la juventud cubana cada vez se siente más divorciada del proyecto castrista.
El primer secretario del PCC también examinó, según Juventud Rebelde, "temas muy sensibles para el pueblo cubano, como las largas horas de apagón, que dificultan además el abasto de agua y la cocción de alimentos".
La respuesta del gobernante, además de machacar con el pretexto del embargo estadounidense, fue orientar una mejor organización de la programación de los apagones, "revisar bien los llamados circuitos priorizados" y "seguir incentivando la instalación de fuentes renovables de energía en centros sociales, económicos y en las viviendas".
También chequeó los preparativos para la llamada "Guerra de todo el Pueblo" ante "una situación excepcional". Juventud Rebelde no recogió ninguna mención de Díaz-Canel a una potencial invasión estadounidense, frente a la cual el gobernante ha afirmado que el régimen resistirá, "hasta la última gota de sangre", poniendo de manifiesto su disposición de sacrificar a los cubanos.
Según el medio estatal, a la salida de la reunión en Centro Habana, el primer secretario del PCC "dialogó con varios habaneros que se habían reunido allí, sobre la tensa situación energética que atraviesa Cuba y las soluciones que se buscan para minimizar sus fuertes impactos". No obstante, el diario oficial no mencionó ninguna de esas soluciones.
El régimen cubano publicita 'una solución económica, rápida y altamente eficiente para la construcción de viviendas', en medio de la peor crisis habitacional en décadas
En la misma jornada, Díaz-Canel y el primer ministro, Manuel Marrero Cruz, visitaron entidades de la industria cubana ubicadas en La Habana y dedicadas "a soluciones energéticas y constructivas para contribuir al desarrollo sostenible del país y a la defensa", informó el sitio de la Presidencia de Cuba, que subrayó que la visita formó parte de los intercambios que el gobernante sostiene "frecuentemente" con colectivos laborales.
El texto resaltó la parada en un taller destinado a la producción de paneles de poliestireno expandido con malla electrosoldada. Se trata, explicó el sitio de la Presidencia, de "un sistema constructivo moderno que consiste en paneles prefabricados, utilizados principalmente para levantar muros y paredes".
La reseña asegura que es "una solución económica, rápida y altamente eficiente para la construcción de viviendas, gracias al considerable ahorro de cemento (entre el 20% y el 30%) y de acero (superior al 50%)".
Durante el recorrido se dio a conocer que se trabaja "en dos tipologías de casas muy confortables, cuyas cimentaciones ya están ejecutadas tanto en La Habana como en la región central y oriental del país".
No se aclaró qué impacto se prevé en el cumplimiento del plan de construcción de viviendas que el régimen incumple anualmente, en un contexto marcado por un déficit habitacional de 800.000 viviendas, que es el más grave de Cuba en décadas.
Según el sitio de la Presidencia, la principal aplicación de esta tecnología está dirigida a la construcción de viviendas, pero "también ofrece excelentes resultados tanto en el revestimiento de las conocidas 'casas-contenedores' como en el de los contenedores refrigerados".
Esas cajas de metal, que el régimen presenta como solución al crónico problema de la vivienda en Cuba, presentan varios inconvenientes, sobre los que recientemente alertaron varios expertos en DIARIO DE CUBA.
"El acero tiene una conductividad térmica altísima. En un clima tropical húmedo como el de Cuba, con temperaturas que rozan habitualmente los 35°C, el interior de un contenedor sin aislar se convierte literalmente en un horno. Para hacerlo habitable, se requiere un aislamiento termoacústico de altísima calidad (lana de roca, poliuretano inyectado, pladur) y, sobre todo, climatización constante", explicó desde La Habana un arquitecto independiente que prefirió hablar bajo anonimato.
Otra visita que reseñó el sitio de la Presidencia fue la realizada una línea de montaje de paneles solares, donde se han fabricado más de 3.200 en lo que va de año. En el propio lugar se han instalado sistemas fotovoltaicos con el objetivo de independizarse del SEN, gracias a la comercialización de los paneles, según el sitio oficial, que no mencionó los precios de los sistemas ni quiénes han podido costearlos en Cuba.
La fábrica prevé establecer un sistema de doble turno de trabajo, con lo que aseguraría una producción de 120 paneles diarios, gracias a "la llegada de nuevos inversores y baterías destinados al campo fotovoltaico".
Díaz-Canel destacó esas "soluciones modernas, ágiles y funcionales" y llamó a "generalizar las experiencias a otras regiones y entidades de la nación".
En los últimos años, el régimen cubano ha intentado convencer a la población de que los sistemas fotovoltaicos sacarán al país de la profunda crisis energética, que se traduce en apagones que en muchos territorios llegan a superar las 20 horas diarias.
La UNE destaca el aporte de estos sistemas en cada parte diario sobre el SEN, pero solo consigue evidenciar su reducido impacto frente a la debacle energética del país.
Después no digan que esos tipos sin camisa, jóvenes de vacaciones y mulatas con rolos fueron llevadas de los centros de trabajo. Les meten el dedo en el... ojo, y después van a escucharle la cháchara al que se los metió.