La Habana ignora criterios ambientales y dice que quema la basura para 'proteger la salud'
DDCLa HabanaComo una 'salida temporal', funcionarios de la capital certifican 24 puntos para la 'incineración controlada' de desechos.
Como una 'salida temporal', funcionarios de la capital certifican 24 puntos para la 'incineración controlada' de desechos.
Las autoridades cubanas recurren otra vez a una vieja estrategia: buscar sacar ventaja de la adversidad ajena.
Activistas denuncian décadas de exposición tóxica, daños a la vida humana y el ecosistema, y exige acciones urgentes al Estado cubano en una carta abierta.
'Mira cuánto decreto muestran para justificarse y decir que la ley los ampara a matarte', cuestionan residentes ante un comunicado que descarta riesgos para la salud.
Los residentes afectados claman aire limpio y alertan de una crisis de salud pública agravada por la inacción oficial.
Autoridades intentan sacar provecho del desastre ocurrido en instalaciones en desuso, en medio de desidia institucional y riesgo ambiental.
El suceso trae a la memoria el desastre ambiental que provocó el incendio en la base de supertanqueros, próxima al sitio del derrame.
Las autoridades no mencionan el deficiente sistema de recogida de basura ni la falta de inversión en tal sentido.
La red de inicios del siglo XX diseñada para 600.000 habitantes y que hoy asume a dos millones de personas requiere de inversiones y mantenimientos que el Gobierno no asume.
Siempre a la caza de recursos externos que su paralizada economía no genera, el régimen de Cuba apunta a otro filón para ingresar divisas.
La contaminación, que afecta a unos 40.000 cubanos en estos momentos, ha ocurrido en varias ocasiones, dice el director de Acueducto y Alcantarillado en la provincia.
Una de las soluciones ha sido disminuir el horario de bombeo de agua potable a la población de algunas zonas donde los apagones ya tienen en jaque el abasto.
Entre el 60 y el 70% de los cubanos sin servicio de agua potable 'dependen de la falta del fluido eléctrico', asegura el Instituto de Recursos Hidráulicos.
El diario oficial 'Granma' lo achaca a 'errores de planificación territorial', pero evita mencionar cómo las decisiones políticas empeoran la situación.
Fotos de trabajadores paleando cenizas del interior de la caldera de una termoeléctrica sin equipo de protección encienden las alarmas.
El vertimiento al mar estimado entre 30 y 32 metros cúbicos del combustible ocurrió tras una avería en la línea de 920 milímetros de Fuel Oil Alto Vanadio.
La razón, según los especialistas, es la obstrucción del 'sistema de tratamiento que gestiona los residuales'.
Un vistazo a los ríos Hatibonico y Tínima a su paso por zonas urbanas.
Autoridades dicen que la biodiversidad no se ha afectado, pero queda crudo por recoger en el curso superficial del afluente contaminado.
El derrame de entre 200 y 250 litros de fuel oil en el lugar pone en peligro el río Zaza, principal afluente de la mayor presa de Cuba.