Un importante activo estratégico de Cuba podría quedar bajo control de EEUU
José Luis ReyesMadrid 4El potencial acuerdo de compra de acciones de Sherritt por Gillon Capital pondría a La Habana ante una decisión difícil.
El potencial acuerdo de compra de acciones de Sherritt por Gillon Capital pondría a La Habana ante una decisión difícil.
Gillon Capital LLC, una oficina familiar vinculada a un exasesor de Donald Trump, podría ser el accionista mayoritario de la empresa.
La minera canadiense asegura que se le ha presentado, 'de forma preliminar, una posible oportunidad para preservar el valor de la empresa'.
La firma canadiense busca el pago de 277 millones de dólares canadienses que le debe su socio cubano.
La decisión 'afecta una de las principales líneas de exportación de Cuba' en un momento crítico para el turismo y la exportación de servicios médicos, señala el economista cubano Ricardo Torres.
La compañía canadiense cesa sus operaciones luego de 30 años en la Isla, temiendo ser sancionada por la Administración Trump.
No obstante, el funcionamiento de Energas, que produce energía eléctrica con el gas acompañante, 'continúa según lo previsto'.
La firma canadiense establece contactos con el régimen de la Isla para analizar las 'adversas condiciones operativas' que enfrenta y la situación geopolítica.
'Trabajas igual que cualquier canadiense, pero te quedas con una miseria', cuenta un cubano empleado del Gobierno cubano y Sherritt.
Un familiar del viceministro de Relaciones Exteriores es señalado como responsable del despojo salarial a los cubanos en Bahamas.
Los trabajadores cubanos están sometidos a condiciones similares a las de sus compatriotas exportados por el régimen a otros países, aunque tienen algunas ventajas.
La industria 'tuvo un proceso de austeridad que ralentizó un poco su crecimiento y las inversiones que teníamos'.
Las arcas del régimen de Cuba no se beneficiaron del boom de los carros eléctricos, y todo indica que no lo harán en el futuro.
La compañía canadiense asegura haber abierto una investigación para determinar las causas de este nuevo incidente.
Un acuerdo denominado 'canje de cobalto' da cinco años de plazo a La Habana para desembolsar 260 millones de dólares que debe a la compañía canadiense.
El precio internacional del níquel ha estado batiendo últimamente récords históricos y Cuba se ha quedado fuera de esa 'danza de los millones'.
A pesar de que la demanda de ese metal crece, al cierre de 2021 el Gobierno de Cuba debía a Sherritt 156 millones de dólares de su negocio conjunto en Moa.
Pese a los bajos resultados de Sherrit en la Isla, el Gobierno cubano quiere una mayor inversión por parte de la empresa canadiense.
La empresa quiere aumentar su producción en Moa hasta un 20% por encima de las 34.876 toneladas métricas producidas en 2020.
La firma canadiense reconoce interrupciones en la producción, roturas y reparaciones no planificadas en su planta en Cuba.