La compañía minera canadiense Sherritt International, la de su tipo con las mayores inversiones en Cuba, anunció el lunes 19 de enero que estableció contactos con el régimen de la Isla, su socio en la planta de producción de níquel y cobalto de Moa, Holguín, para analizar las "adversas condiciones operativas" que enfrenta y la situación geopolítica de alto riesgo para La Habana.
La empresa informó lo anterior al presentar sus resultados de 2025, cuando la planta de Moa quedó muy por debajo tanto de los resultados de 2024 como de las previsiones de negocio al inicio del ejercicio anual.
El consejero delegado interino de Sherritt, Peter Hancock, aseguró en un comunicado que ha estado trabajando con sus socios en la sociedad mixta en Moa, Cubaníquel, para un "cambio operativo comprensivo", "afrontar los retos vistos en 2025" y "apoyar una vuelta a una actuación operativa consistente".
"Nuestros esfuerzos buscan reforzar la productividad y la fiabilidad de las operaciones de la mina, en medio de la elevada incertidumbre geopolítica y, en último término, preparar el camino para beneficiarnos completamente de la expansión" de la planta de Moa, indicó.
El objetivo de las conversaciones con las autoridades cubanas es "estabilizar" la planta, para luego reevaluar el programa de expansión de la mina y optimizarlo en materia de beneficios, indicó la empresa canadiense.
"Sherritt está monitoreando activamente los recientes acontecimientos geopolíticos regionales y trabajando estrechamente con su socio en la sociedad mixta para anticiparse y responder a riesgos potenciales", agregó la compañía.
El informe de resultados del cuarto trimestre y de todo 2025 de Sherritt indica que "la producción de níquel y cobalto terminados se situó en los extremos bajos de sus rangos de orientación revisados para 2025. En el cuarto trimestre de 2025, la producción continua de sulfuros mixtos por debajo de lo esperado en Moa afectó la disponibilidad en la refinería".
"Esto se debió principalmente a volúmenes de mineral por debajo del plan, menor disponibilidad de trenes de lixiviación; retraso en la adquisición de materias primas; cortes de energía en la red nacional y periodos de reducción de las tarifas operativas tras el huracán Melissa", detalla.
En cuanto a las plantas de energía de Energas de Boca de Jaruco y Varadero, ambas de la empresa y que producen electricidad a partir del gas acompañante de los pozos de extracción de crudo de la zona, los resultados tampoco son buenos.
"La producción eléctrica estuvo ligeramente por debajo del límite inferior de su rango previsto para 2025. Aunque pueden producir más, durante el cuarto trimestre de 2025 las instalaciones de Varadero y Boca de Jaruco fueron obligadas por la agencia gubernamental Unión Eléctrica (UNE) a operar en control de frecuencia durante periodos para ayudar a estabilizar la red eléctrica nacional, restringiendo así la producción", señala el informe.
Sherrit es el mayor productor independiente de energía en Cuba, con una capacidad instalada de generación eléctrica de 506MW, aproximadamente el 10% de la capacidad nacional de generación eléctrica en Cuba.
La firma anticipa que para la mayor parte de 2026 "la producción de electricidad reflejará el impacto esperado de la instalación de Varadero operando en control de frecuencia".
La compañía esperaba extraer entre 31.000 y 33.000 toneladas de níquel el pasado año, pero solo logró 25.240, lo que supone casi un 17% menos que lo conseguido en 2024.
Por su parte, a principios de 2025 esperaba extraer 3.300 toneladas de cobalto, pero se quedó en 2.729 al cierre del ejercicio, cerca de un 15% menos interanual.
Sherritt y su contraparte estatal cubana administran a la mitad una mina y una planta en Moa, con una vida útil estimada de 25 años, así como una refinería de metales en Alberta, Canadá.
Cuba ocupa el puesto entre séptimo y octavo del mundo por sus reservas de níquel, según distintos estudios. El níquel y el cobalto están considerados metales estratégicos en la nueva economía verde y son esenciales para la fabricación de baterías, aunque su extracción genera a nivel global dudas en torno a su sostenibilidad medioambiental y social.
Si Sherritt quiere seguir extrayendo niquel y cobalto sin ninguna restricción ambiental en un campo de concentración socialista, y por tanto envenenando a Moa y sus alrededores, entonces que tenga que pagar tanto en combustibles, insumos y materias primas que la inversión les resulte insostenible. Ese es el único lenguaje que estos buitres entienden.
Qué se jodan y pierdan su inversión.
Por años la Sherritt fue la gran empresa mixta en Cuba. Como en el turismo la Cadena Meliá, cuando había explotes eran automáticamente minimizados.
Quien los manda a invertir en Cuba? Me alegro que les sucede por apoyar a la dictadura.