Sancti Spíritus inauguró el primer mercado de abasto mayorista de Cuba, un modelo que permite comprar productos sin contrato comercial previo, pero exige un desembolso mínimo de 200 dólares o 24.000 pesos cubanos, según informó este domingo el portal oficial Cubadebate.
La instalación, gestionada por la Comercializadora Mayorista ITH Trinidad, reúne ofertas de empresas estatales, mipymes y una firma extranjera. Comercializa alimentos, carnes, artículos de higiene, bebidas y mercancías importadas, y admite tanto a personas naturales como a representantes de negocios, siempre que se registren como clientes.
Entre los proveedores figuran la Empresa Municipal Agroindustrial de Sancti Spíritus y las mipymes Banvaria SURL y Valdespino. El establecimiento también ofrece productos comercializados directamente por ITH y mercancías de una empresa extranjera vinculada a la entidad.
La iniciativa busca diversificar los canales de abastecimiento y facilitar las operaciones entre actores económicos de distintas formas de gestión. Sin embargo, la propia directora de ITH Trinidad, Aida Rita Rivas Duarte, reconoció que las negociaciones con los proveedores fueron complejas, especialmente para acordar precios mayoristas que permitan a los compradores revender los productos con sus propios márgenes comerciales.
El reto de vender a precios competitivos
La apertura aplica la Resolución 13/26 del Ministerio de Comercio Interior (MINCIN), cuya publicación reseñó DIARIO DE CUBA en agosto, que reguló la creación y el funcionamiento de los mercados de abasto como alternativa para reorganizar el comercio mayorista y facilitar el acceso de personas naturales y jurídicas.
La norma establece que estos espacios deben priorizar alimentos, insumos, materias primas y productos de alta demanda, con una relación adecuada entre calidad y precio. También permite operaciones en pesos cubanos y divisas y exige habilitar canales de pago electrónico.
El mercado espirituano constituye una de las iniciativas de su tipo incluidas en las 176 transformaciones económicas y sociales anunciadas por el Gobierno cubano en junio. Su apertura pretende aprovechar una instalación de ITH que permanecía prácticamente cerrada por la contracción de la actividad turística.
No obstante, la existencia de un nuevo canal comercial no garantiza por sí sola una reducción de los precios ni una oferta estable. Su alcance dependerá de la disponibilidad de mercancías, los costos de adquisición y las condiciones de venta. Además, el desembolso mínimo de entrada limita el acceso de quienes no pueden reunir 24.000 pesos o su equivalente en divisas.
El Gobierno presenta estos mercados como una vía para dinamizar la producción y articular a empresas estatales y privadas en un país marcado por la escasez de alimentos, la lucha diaria por conseguirlos y la pérdida de poder adquisitivo de los hogares.
La cuarta encuesta de DIARIO DE CUBA, elaborada por Cubadata entre el 22 de julio y el 10 de agosto de 2026 con 1.551 participantes, reveló que el 68,2% de los hogares consultados había reducido o saltado comidas al menos una vez durante los 30 días anteriores. Para el 19,8%, ocurrió muchas veces o todos los días. Además, el 45,2% de los encuestados afirmó dedicar diez o más horas diarias a resolver necesidades básicas. Los datos reflejan la presión que soportan las familias para conseguir alimentos y otros bienes esenciales, una realidad frente a la que la apertura de un mercado mayorista no garantiza por sí sola precios asequibles ni un suministro estable.