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sociedad

Golpe a las mujeres cubanas en riesgo de violencia machista: 'no tengo dinero, cómo voy a poder asumir un divorcio'

Activistas feministas califican la subida de precios a servicios de abogacía para trámites de divorcios y pensiones alimenticias como 'tarifazo demencial'.

La Habana
Mujeres cubanas en roles de cuidadoras.
Mujeres cubanas en roles de cuidadoras. ips

Anabel es una madre cubana con tres hijos, uno de ellos de solo dos años. Vive casi enclaustrada desde el inicio de la pandemia, al cuidado de los pequeños y dependiendo de un hombre con el que está casada desde hace una década, pero al que dejó de amar.

Anabel dice que su esposo es buen padre, pero a ella "no la trata muy bien, aunque nunca le ha levantado la mano". Sabe que la violencia machista se manifiesta de muchas maneras. Quiere divorciarse desde antes del coronavirus, pero su situación económica y familiar la ha hecho reconsiderar el tema.

Tras la arrancada de la Tarea Ordenamiento y la subida de precios de productos y servicios, su deseo se aleja en medio del desempleo, la "carga" de tres menores y el peso de todas las labores del hogar.

"No tengo dinero para mí misma, cómo voy a poder ahora asumir los costos de un divorcio y todo lo que acarrea", dice a DIARIO DE CUBA.

"Tendría que meterme en un berenjenal burocrático de trámites por los que hay que pagar, y mucho, y mi esposo no quiere saber de papeles", añade esta mujer de 37 años, sin ningún familiar cercano a quien recurrir para dejar su actual residencia.

El pasado mes de abril, la plataforma feminista Yo Sí Te Creo en Cuba denunció en sus redes sociales el impacto del ordenamiento monetario en víctimas de violencia de género. En específico se refirió a la Resolución 46/2021 del Ministerio de Justicia, que actualiza las tarifas de los servicios que presta la Organización Nacional de Bufetes Colectivos.

570 pesos por divorciarse, 330 para reclamar la pensión alimenticia

Las nuevas tarifas implican un aumento de aproximadamente seis veces los precios anteriores. Por ejemplo, el costo de un divorcio antes no superaba los 90 pesos y ahora es de 570 pesos.

El precio de un abogado para una madre divorciada que reclame la pensión alimenticia para sus hijos aumentó a 330 pesos. En este caso no es obligatoria la representación letrada. Sin embargo, el abogado sabe cómo adquirir documentos, cómo enfocar las ganancias del padre, y puede asesorar a la madre respecto a las pruebas que necesita si el hijo tiene una enfermedad y requiere medicinas o alimentación especial.

Cuando dos personas se divorcian, deben realizar la liquidación de la comunidad matrimonial de bienes. Si hay litigio, deben ir a los tribunales. La representación letrada representará para cada parte un costo, en el menor de los casos, de 2.400 pesos cubanos, y puede llegar hasta los 15.000 pesos, en dependencia del valor total de los bienes comunes.

Ante la situación, Yo Sí Te Creo en Cuba expresó preocupación por "los efectos negativos de este incremento en el ya deteriorado acceso a la justicia de las mujeres cubanas afectadas por este tipo de violencia".

La plataforma alega que una ley integral contra la violencia de género, por la que continúan luchando en medio de la criminalización del Gobierno, debe garantizar el acceso gratuito a la justicia para las víctimas.

"Tarifazo brutal"

Para la activista feminista Marta María Ramírez, en un panorama de crisis económica sin precedentes, con una pandemia que ha obligado a muchas mujeres a encerrarse con sus maltratadores y sumando la falta de voluntad política, "el tarifazo es demencial".

"Ya no solo es la ausencia de una ley integral contra la violencia machista, si no de políticas públicas que lo que hacen es cumplir con el mandato patriarcal, de que las mujeres enfrenten la maternidad en soledad", declara a DIARIO DE CUBA.

"Para nadie es un secreto que hay un aumento de las familias monoparentales, cifras que no dan oficialmente, pero como observadoras participantes sabemos que existen. Llevamos índices de divorcios y hay varios indicadores que nos lo están diciendo, más nuestra participación, nada desdeñable, sobre todo en un país donde no hay estadísticas transparentes", añade.

Ramírez considera que hay "una feminización de la pobreza, como ocurre en todo el mundo, sobre todo porque la doble carga de trabajo impide a las mujeres avanzar en temas profesionales o de oficios que le permitan sustentarse y ser autónomas con cierta dignidad".

"Encima de eso cuando convives con un hombre maltratador uno de los mecanismos de control es la violencia económica, que se expresa aun cuando has logrado salir del ciclo de la violencia física. Si quedan hijos se expresa también como parte de la violencia vicaria, que se ejerce a través de estos, para afectar, dañar y violentar a las mujeres", sostiene.

"Con todo este panorama, el aumento de las tarifas es brutal para todas nosotras. Eso nos afecta no solo a las mujeres pobres, redundará probablemente en la reducción de los divorcios, pero en un aumento de la vulneración de los derechos en este sentido", lamenta.

Por su experiencia como "acompañante" a quienes sufren violencia machista, Ramírez sabe que la mayoría son mujeres en situación económica vulnerable.

"Muy pocas de las mujeres que he acompañado son mujeres con vivienda propia, muchas además no tienen trabajo, conviven con sus maltratadores y sus hijos en una casa que han construido ambos. No tienen para asumir gastos", aunque ello signifique una solución para el problema que las afecta.

"Lo poco que se gana es para malamente comer. La mayor parte de las cosas se venden en una moneda en la que no nos pagan, tampoco hay mucho en esa moneda, y comer con cierta dignidad está siendo muy complicado", dice.

"Definitivamente el tarifazo es brutal y es más brutal aun en medio de la ausencia de políticas públicas. Otra vez las mujeres seremos las más afectadas. Somos más de la mitad de la población cubana y sustentamos por mandato patriarcal los hogares de esta Isla. Que este tipo de cosas sucedan, que el estado de desentienda de nosotras, es una barbaridad", lamenta.

A la activista le llama la atención que aumentan las tarifas para reclamar el derecho a las pensiones alimenticias, pero las pensiones alimenticias siguen siendo "bastante irrisorias y no responden a la subida de precios de la comida".

"Pensábamos que en los 90 se había tocado fondo durante el 'Periodo Especial', pero lo de esta crisis económica no tiene precedentes", concluye.

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