'Así nadie se va a preocupar por criar. Te están robando y el Estado no hace nada', dice un campesino de Guantánamo que perdió cuatro animales en una semana.
Mientras convierten las sustracciones de aceite dieléctrico en chivo expiatorio para los apagones en Cuba, las autoridades no actúan con eficacia para prevenirlos.
Una estación sismológica en Cuba.Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas/Facebook
Motorinas, viviendas, cables eléctricos, tuberías… cualquier cosa puede ser objetivo de los delincuentes, que aprovechan la oscuridad y no dudan en recurrir a la violencia.
Nubes en La Habana.Jorge E. RodríguezDiario de Cuba
Detenciones y desarticulación de grupos criminales en varias provincias exponen el deterioro de la seguridad en Cuba en medio del recrudecimiento de la crisis.
Nuevos grupos surgen en los barrios y en las prisiones. Sus integrantes hablan de juramentos de sangre, tatuajes de identificación, protección mutua y control de zonas.
Sitios protegidos y ruinas coloniales sufren intervenciones sin supervisión científica. La legislación castiga, pero la aplicación sobre el terreno todavía es insuficiente.