Navidad y fin de año son también fechas de alerta para los cubanos. A medida que se acercan las festividades, la violencia se incrementa en las calles con un calendario propio y los habaneros se resguardan.
"Aunque hay barrios históricamente más calientes o violentos, en los últimos años ningún municipio o consejo popular es de fiar. No se trata de aquellos barrios clásicos marcados por la guapería, sino que ya cualquier barrio destaca por los asaltos violentos, los asesinatos y ajustes de cuenta", señala Bernardo Arguelles, vecino de La Victoria.
"Desde hace décadas La Victoria había dejado de estar entre los barrios antiguos de Centro Habana perseguidos por su mala fama. De la noche a la mañana se ha vuelto muy inseguro; sobresalen los asaltos a las estudiantes en horas tempranas, cuando salen hacia el colegio, para arrebatarles el celular. Tanto la prensa del Estado como la Policía dirán que no es cierto, que los barrios de La Habana han mejorado y que la pandemia del kímiko es solo un eco; pero quienes vivimos aquí día a día sabemos que la verdad está muy lejos de esos paisajes que Granma, Juventud Rebelde y Tribuna de La Habana dibujan para turistas ingenuos. Sí es cierto que diciembre siempre fue un mes caliente, que incluso los religiosos aconsejan salir poco o para casos de urgencias, pero no creo que solo se trate de diciembre y las cercanías del fin de año: en Cuba ya todos los meses son iguales si de violencia se trata", añade Arguelles.
Los rumores de pandillas que se dedican a delitos violentos se extienden entre los más de noventa consejos populares que integran La Habana. Los familiares tratan de disuadir a sus jóvenes de acudir a fiestas o eventos que no tengan fuerte presencia policial. También, de salir con prendas llamativas por zonas que sean propicias para emboscadas de delincuentes.
"Pero cómo evitar que los jóvenes estudiantes sean asaltados cuando van de camino a sus escuelas en horas de la mañana, cómo se previene ser una víctima en esas circunstancias cuando la Policía siempre llega tarde", ataja la profesora Madelaine Fumero, vecina del consejo popular D'Beche Nalón.
"Zonas como La Jata vieron pasar sus épocas de guapería y mal ambiente para dar paso a una violencia social que no generan esos a los que llaman 'ambientales' y que buscan jurarse en el Abakuá. Estamos hablando de una violencia que surge y se entroniza desde el delito, desde lo delincuencial, de lesionar y hasta matar por un celular, por una motorina, por una prenda de oro o por unos pocos pesos. Hace un par de días casi matan a un estudiante de preuniversitario en el consejo popular Villa II, que iba rumbo a sus clases en el IPU Vilma Espín. Ese estudiante está ingresado con pronóstico reservado porque sufrió una fractura de cráneo. Todo por un celular, pues qué otra cosa puede portar un alumno de pre. Si los estudiantes tampoco van a tener seguridad al ir y regresar de sus escuelas, ¿cuál justificación tendrán las autoridades al respecto? Y las pandillas delincuenciales no son un rumor, son un hecho, pues una de estas pandillas opera en los alrededores de mi consejo popular, justo por la zona del antiguo Centro Deportivo D'Beche, y las fuerzas 'del orden y la tranquilidad ciudadana' desoyen las denuncias de los residentes", agrega Fumero.
El debate entre los habaneros sobre si el incremento de la violencia social está relacionado con la presencia y el alto consumo del kímiko, sigue en pie en cada localidad y en cada esquina. En todo caso, cierta o no, la relación entre esta droga y los delitos y eventos violentos queda expuesta una verdad en la que todos los habaneros consultados coinciden: la ineficacia de las autoridades policiales en mantener las calles más seguras.
"Centenares de familias en toda Cuba estarán de luto en las festividades de fin de año. Creo que no habrá un solo barrio en Cuba en el que una o varias familias no puedan celebrar un fin de año o año nuevo sin guardar luto por uno de sus miembros", dice Idabel Gordillo, vecina del consejo popular Los Pinos, Arroyo Naranjo.
"Especular sobre si el kímiko fue o es la causa del aumento de la violencia social y de la consecuente inseguridad de las calles, e incluso de la inseguridad dentro de nuestros propios hogares y de las escuelas, es encarar el fenómeno por la parte equivocada. Tenemos que ser valientes y claros como ciudadanos: como bien refleja la prensa independiente, las leyes y las condenas son duras y 'ejemplarizantes' cuando los delitos son 'políticos' o cuando el ciudadano que lo comete es opositor o es catalogado como 'alineado a las agendas enemigas'. Esa es una realidad que todo cubano, revolucionario o no, sabe muy bien. El kímiko quizá, empeoró un panorama que ya de por sí era y es peor que cualquier otra época en Cuba. Pero si sacamos bien las cuentas, ¿a quién benefició más que el kímiko haya aparecido así, de repente, sin aviso y sin invitación? Respondamos a esa pregunta con sinceridad", cuestiona Gordillo.
Diciembre, con sus tradicionales celebraciones, no será festivo para el cubano de a pie, en un país que atraviesa su peor crisis económica y social en décadas, según economistas, sociólogos y politólogos. Una crisis donde el régimen que lidera el Partido Comunista insiste en combatir la riqueza y no la pobreza. Un régimen goloso que ataca las vías de entrada de remesas familiares, intenta monopolizar las ayudas humanitarias y sataniza un mercado informal de divisas que su Banco Nacional es incapaz de controlar. Como guinda del pastel, un aumento de la violencia, estatal y social que ralla en lo horrendo.
"¿En qué más podría empeorar diciembre, si a Cuba lo que le falta para ser el infierno es cambiarle el nombre y nada más?"; fustiga Omar Iván Zaldívar, vecino del consejo popular Atarés, Cerro.
"Ya no hay barrios buenos y barrios malos. La Habana está mala. Todas las calles están malas. Todas las esquinas están malas. Todo el país está malo. Hay que cuidarse hasta dentro de tu propia casa, enrejarla o cerrarla las 24 horas del día. Salir a las calles ya es casi como jugar a la ruleta rusa, que no sabes cuándo te toca la fatalidad hasta que ya es demasiado tarde para recordar que toda precaución es poca. Que ahora los jóvenes que estudian sean el blanco de los delitos violentos es una noticia que pone más presión en las familias, pues el negocio de las escoltas se ha vuelto caro precisamente por la violencia de las calles, y no hay dinero que pague una vida. Los delincuentes van a por todas y quienes asaltan nunca van solos, ese es un delito que siempre se comete entre dos o más malhechores, y bien armados".
"Eso se llama Cuba. Es La Habana, y fin de año o no, mi consejo es que nunca salgan solos. Acompañen a sus hijos a la escuela sin importar la edad que tengan. Y eviten las noches fuera de casa", concluye Zaldívar.
Dictadura de Cuba CRIMINALES E HDLGP CONTRA SU PROPIA GENTE
1- FUSILARON a tres jóvenes SOLO por intentar secuestrar una lancha para irse.
2-QUITARON a TODOS los campesinos cubanos el derecho de disfrutar de la carne de su propio ganado haciéndolo ILEGAL.
3- Convertieron en delincuentes a cubanos solo por comer carne de su PROPIO ganado,
4- Convirtieron a miles de cubanos inocentes en PRESOS tan solo por tener DÓLARES.
5- QUITARON la leche a los niños mayores de 8 años y la pusieron racionada y ahora ni leche hay.
6-Enviaron cubanos a pelear Y MORIR en otros países (ningún otro gobierno jamás hizo tal cosa, ni Batista, ni Machado que eran dictadores).
7-EXPULSARON a jóvenes de universidades tan solo por su preferencia sexual y religiosa, e incluso por oír a los Beatles y usar pelo largo
8- Atropellan, maltratan y encarcelan mujeres por protestar pacíficamente. Las dos mujeres del Moncada solo estuvieron presas 7 meses y MUY CÓMODAS por un hecho VIOLENTO que causó muertes de muchos.
La Habana y su conversión progresiva a Favela.
Lo más triste es que todo eso es verdad.