El pelotero retirado y exdirector de los Gallos de Sancti Spíritus Eriel Sánchez, sancionado en 2025 por la Comisión Nacional de ese deporte en Cuba, es uno de los emprendedores que asumirán el pago de pensiones a jubilados en sus negocios, ante la falta de efectivo y electricidad que obstaculiza los cobros de esos antiguos trabajadores en los bancos.
El antiguo cátcher espirituano, dueño del emprendimiento privado El Olímpico, en su provincia, decidió apoyar los pagos a glorias del deporte para "evitarles las colas", según explicó en una entrevista con el medio provincial Escambray, casi un año después de anunciar su decisión de no volver a dirigir en el béisbol cubano, tras ser sancionado con una suspensión de cinco años por protagonizar un altercado que terminó con un comisario técnico hospitalizado.
"Después que la vida me llevó a tomar algunas decisiones, quise enfocarme también en cosas que puedan ser útiles; aunque con algunas limitaciones, no he dejado el terreno, pues sigo formando parte de los entrenadores de la academia y ayudo en cualquier área que se me necesite", dijo el campeón olímpico de Atenas 2004, sin mencionar directamente el incidente de septiembre de 2025 ni la sanción que recibió.
"Este es otro camino. Nadie me lo inculcó. Viendo todas las transformaciones y las oportunidades que se están presentando, me dio la idea, hice mis cuentas y en lo primero en que me enfoqué fue en las glorias deportivas para, al menos, evitarles las colas, tenderles la mano y ayudarlos de forma directa", dijo.
"Pensé primero en ellos y hasta en mi papá, que lo tengo en mi casa medio inválido y no está ni en la lista", recalcó.
La decisión del pelotero retirado y exmánager devenido emprendedor fue muy bien recibida por antiguos atletas, cuyos testimonios, recogidos por Escambray, reflejan las dificultades que enfrentan para cobrar sus pensiones.
"Es una cosa muy buena, que nunca pensamos. Son distinciones y reconocimientos después de estar años retirados, nos facilita mucho la vida y siento un fuerte agradecimiento a Eriel por esta decisión. El cobro es muy difícil, sobre todo cuando no hay corriente", afirmó Jacinto González, integrante del equipo de baloncesto que compitió en los Juegos Olímpicos de México 1968.
"Esto ha sido una cosa muy grande, desde que se supo de la idea de Eriel todos nos pusimos muy contentos de que otra gloria del deporte haya tomado la decisión de pagarnos, lo primero que evita es estar en horas de la madrugada en la calle haciendo cola para poder recibir su jubilación que con tanto esfuerzo ha logrado", dijo María Zamora Clavo, olímpica de Softbol en Sidney 2000 y presidenta de la Comisión de Atención a Atletas en Sancti Spíritus.
Escambray, que en 2025 ofreció sus páginas a Sánchez para que contara su versión sobre la pelea que tuvo con el comisario técnico Miguel Rojas, quien recibió una herida en la cabeza que requirió cinco puntos, no hizo la menor alusión a ese suceso en toda la entrevista.
El antiguo cátcher espirituano tuvo más éxito como pelotero que como mánager, aunque, mientras calzó los spikes detrás del home vistiendo el uniforme de su provincia no pudo alzar el título en ninguna de las 25 Series Nacionales en las que intervino.
No obstante, integró el equipo Cuba y se coronó campeón olímpico en los Juegos de Atenas 2004, últimos en los que Cuba subió a lo más alto del podio bajo los cinco aros. También integró la selección nacional que terminó segunda en el Clásico Mundial de 2006, en la que bateó un hit en tres turnos como emergente. Representó a la Isla en otras ediciones del Clásico, en Copas Intercontinentales y en Juegos Centroamericanos.
Su estreno como mánager se produjo en 2018, cuando dirigió el equipo sub-23 de su provincia y terminó en el noveno puesto del campeonato nacional de la categoría. Un año después, saltó al primer lugar y en 2021 fue el director del conjunto que representó a Cuba en el Campeonato Mundial para menores de 23 años disputado en México.
Sánchez excluyó de la preselección a los dos mejores lanzadores que había en Cuba en la categoría en ese momento —Yunior Tur y Yosimar Cousín— y se justificó argumentando que a ambos les faltaba "patriotismo".
Paradójicamente, el equipo que conformó, a partir del supuesto patriotismo de los peloteros, fue abandonado por 12 atletas y quedó reducido a la mitad. De los que regresaron a la Isla, la mayoría emigraron posteriormente.
Para mayor contradicción, Cousín, quien finalmente abandonó el país de manera irregular en 2022, fue convocado por la estatal Federación Cubana de Béisbol para integrar la selección que representó a Cuba en el Clásico Mundial de Béisbol de 2026.