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Béisbol

La Federación Cubana de Béisbol: Del 'patriotismo' al ridículo

El de Yariel Rodríguez no es el único nombre dentro del equipo al Clásico que refleja el giro de más de 180 grados que ha tenido que dar el régimen cubano respecto a los peloteros.

Madrid
El equipo cubano celebra una victoria en el V Clásico Mundial de Béisbol.
El equipo cubano celebra una victoria en el V Clásico Mundial de Béisbol. Yuhki Ohboshi/X

Cuba está hundida en una crisis sin fondo y el régimen no puede entretener al pueblo con pan (no hay comida) ni con circo (en un país apagado la mayor parte del día no se puede ver televisión). Gracias a ello, los cubanos no han reparado en una de las más recientes contradicciones de la estatal Federación Cubana de Béisbol y Softbol (FCBS), expuesta en su nómina para el VI Clásico Mundial de Béisbol, que se desarrollará del 5 al 17 de marzo.

No me refiero a la presencia en la selección del lanzador derecho Yariel Rodríguez, a quien el régimen cubano pretendió demandar por diez millones, luego de que —concluida la V edición del Clásico— decidiera partir a República Dominicana para iniciar el camino hacia la firma de un contrato en las Grandes Ligas en vez de regresar a Japón, donde estaba contratado a través de la FCBS.

Aunque la inclusión de Rodríguez en el equipo demuestra una vez más la dependencia de La Habana de los quienes eligieron la "pelota esclava", hay otro nombre en la selección que pone al régimen aún más en ridículo, si es posible, después de que para la pasada edición del torneo internacional tuviera que convocar por primera vez a esos peloteros a los que hasta el momento había despreciado.

Se trata de Josimar Isaac Cousín (Rieleros de Aguascalientes/México). Para quienes no lo recuerden, él y Yunior Tur eran los dos mejores lanzadores de Cuba en 2021. Por eso, la afición estalló en críticas a la FCBS cuando ambos quedaron fuera de la preselección rumbo al Mundial sub-23, que se celebró en México entre el 23 de septiembre y el 2 de octubre de ese año.

La respuesta que dio el manager de la selección, Eriel Sánchez, fue que no solo se había tenido en cuenta "para cuánto bateó, para cuánto lanzó, o para cuánto fildeó" el pelotero. "Hay otros aspectos como la disciplina, el patriotismo, etc.", argumentó entonces.

Esas palabras —que el exmanager probablemente quisiera que hubieran caído en el saco del olvido— demostraron que existía la sospecha de que los dos peloteros escaparían durante el certamen mundial. Históricamente, ese recelo ha sido la causa por la que muchos deportistas cubanos han sido apartados de selecciones nacionales.

Es inevitable recordar que la mitad de aquel equipo "patriótico" se fugó durante el Mundial y varios han firmado contratos en las Mayores. De los 12 que regresaron y firmaron una declaración en la que afirmaban rechazar "la opción del abandono", la mayoría emigró en los años siguientes.

En enero de 2022, Cousín y Tur desaparecieron antes del inicio de la Serie Nacional de Béisbol y luego se supo que habían abandonado el país de manera ilegal.

O sea, Eriel Sanchez, usted tenía razón: no eran patriotas de la manera que usted concibe el patriotismo. Querían probarse en el mejor béisbol del mundo y prosperar económicamente, algo que no está divorciado del amor a la patria, aunque usted y las autoridades de Cuba no lo entiendan.

Pero en estos momentos, el régimen necesita peloteros con los que tenga alguna posibilidad de hacer un buen papel en la arena internacional, más que "patriotas" que respondan a su definición, de los que cada vez quedan menos en Cuba.

No estamos en 2006, año de la primera edición del Clásico, cuando el béisbol cubano no había empezado a hacer aguas y el equipo ocupó el segundo puesto. Según una leyenda urbana que circuló en Cuba en aquel año, el estelar pitcher Orlando Duque Hernández —que había escapado de la Isla por mar nueve años antes— quiso representar a su país en el Clásico y el régimen le dijo que no.

Sea o no sea verdad esa historia, lo cierto es que ahora La Habana no puede darse ese lujo. Por eso, y demostrando que su capacidad de contradecirse y hacer el ridículo no conoce límites, la FCBS convocó a Cousín para el Clásico. 

Ojalá algún periodista oficialista se atreviera a preguntar a Eriel Sánchez qué opina del llamado a un pelotero al que él excluyó por su supuesta falta de "patriotismo".  

Y ya que hablamos de aquel primer Clásico en el que Cuba logró un segundo lugar que no ha logrado repetir y en el que Sánchez fue uno de los receptores del conjunto, recordemos que una de las piezas fundamentales fue Yulieski Gurriel

Quien fuera descrito como "el mejor pelotero de Cuba libra por libra" se separó del equipo en 2016, tras la Serie del Caribe disputada en República Dominicana, en la que fue el mejor segunda base. Al igual que Yariel Rodríguez, él solo abandonó la selección al terminar el torneo. 

Sin embargo, mientras que cinco años después el régimen le impidió al Yuli entrar al que es su país natal y al que entregó los mejores años de su vida como atleta activo, a Rodríguez La Habana le ha abierto los brazos solo tres años después de su fuga. Las cosas del "deporte revolucionario".

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1 comentario

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Se sabe que una tiranía totalitaria no tiene límites ni escrúpulos al ejercer su poder e imponer la propaganda que se deriva de cada aspecto de su dominio, incluyendo el deporte.

Lo patético y asquerosamente inmoral es que no pocos cimarrones apolíticos con Síndrome de Estocolmo sean tan serviles y cobardes al regresar a rendir pleitesía y ponerse a las órdenes de los mismos gánsteres que los tildaron de traidores, los demandaron y los desprecian.

Esos bastardos no pueden resistir la tentación de volver al campo de concentración socialista del que escaparon para especular sus cadenas y dólares entre los vecinos en harapos.