La estatal Cuba Petróleo (CUPET) advirtió que el sitio digital GasCuba, que dice comercializar gas licuado del petróleo (GLP), no cuenta con su respaldo oficial. Pero el aviso provocó reclamos de usuarios que cuestionaron la falta de combustible en pesos cubanos y de información sobre cuándo volverán a recibirlo, mientras proliferan las ofertas en dólares.
En una publicación en Facebook, la empresa identificó la plataforma alojada en el dominio empresadegascuba.lovable.app y llamó a la población a no realizar trámites de compra mediante sitios digitales de dudosa procedencia. También recomendó comprobar la fiabilidad de las páginas, verificar la información que ofrecen y desconfiar de propuestas ajenas a sus canales oficiales. El comunicado no incluyó una fecha para restablecer la distribución ni explicó qué alternativas tienen los clientes sin suministro.
"¿Y cuándo CUPET tendrá la dignidad de vender gas en pesos cubanos a los miles de clientes que cocinan con carbón y leña?", preguntó Ricardo Zamora Rosabal en los comentarios a la publicación. El usuario rechazó que las autoridades atribuyan la falta del producto al embargo estadounidense mientras otras entidades lo comercializan en divisas.
"Cumplan con su deber como entidad del Gobierno de vender balitas en pesos a sus clientes", reclamó.
La falta de información fue otro de los cuestionamientos. "¿Y los canales oficiales de la empresa informan algo?", escribió Yamile Marrero. A su juicio, la necesidad del combustible y la ausencia de explicaciones crean oportunidades para "los revendedores y malintencionados".
Victor Morejón Duque señaló que en internet circulan múltiples ofertas en dólares, a precios que considera "altísimos", sin que CUPET aclare cuáles son seguras. "Desde hace meses no hay venta de balitas en pesos cubanos", afirmó. "¿Con qué combustible cocinamos? Hay desconcierto y desinformación sobre los combustibles domésticos, en especial el gas licuado".
Otra comentarista, identificada como Asile Acosta, cuestionó los resultados de la comercialización en divisas, presentada por las autoridades como una vía para sostener el suministro. "Siguen arreglando los contratos, pero de gas nada”, escribió, y describió la confusión que provocan los negocios que aparentan operar legalmente: "Ya no sabemos quién dice verdad o mentira".
Denuncias de estafas y precios inaccesibles
Entre las respuestas a CUPET, la usuaria Ail Andu denunció que varias personas habían sido estafadas mediante un sitio de venta de gas que, según su relato, permitía a delincuentes suplantarlas en WhatsApp y solicitar transferencias a sus contactos. El comentario no aporta pruebas que permitan verificar esas denuncias ni establece que se trate de la plataforma señalada por CUPET.
La misma usuaria afirmó que Katapulk ofrecía un recambio de una balita de diez kilogramos por 100 dólares, sin incluir la entrega: un cilindro vacío a cambio de uno lleno. Ese importe corresponde a su denuncia y no a una tarifa comprobada de manera independiente.
“Si ustedes vendieran (…) gas en los puntos, los delincuentes no tendrían oportunidad de aprovecharse de la desesperación de la gente”, reprochó.
Desde La Habana del Este, Alina cuenta a DIARIO DE CUBA que en mayo su hermana le compró desde España, en la plataforma Supermarket23, una balita de gas licuado por 24,75 euros. "Pues qué te parece que este mes, este mismo viernes 9 de octubre, volvió a hacerme una compra... ¡Por 86 euros!", exclama. "Me da un dolor tremendo, yo no quería, el precio ha subido casi el triple, pero mi Cari sabe que yo no puedo ponerme a cocinar con carbón o leña", dice.
La advertencia de CUPET confirma la falta de respaldo oficial de GasCuba, pero el texto difundido no detalla cuántas personas han resultado afectadas o si existen denuncias formalizadas.
La dolarización no ha resuelto la falta de suministro
Las quejas llegan después de meses de deterioro del acceso al combustible doméstico. En un reportaje publicado el 28 de septiembre, DIARIO DE CUBA documentó el cierre de puntos de venta, la ausencia de respuestas a clientes con contratos y la expansión de las ofertas en divisas. Laura Betancourt, residente en Holguín, contó que su familia no compraba gas por la vía estatal desde noviembre de 2024 y que utilizaba carbón para cocinar, reservando el poco GLP que le quedaba para calentar alimentos.
En julio, el Ministerio de Finanzas y Precios elevó los precios minoristas en pesos del GLP y del gas manufacturado, así como las tarifas de servicios mecánicos relacionados. Las autoridades anunciaron además un proyecto escalonado de venta de cilindros de diez kilogramos en dólares, con el argumento de captar divisas para ampliar el servicio y sostener la infraestructura de producción, distribución y comercialización, según recogió el reportaje.
Sin embargo, al publicarse el trabajo, DIARIO DE CUBA no constataba una recuperación de la venta estatal en pesos ni en dólares. La cifra de 1.707.763 clientes de GLP citada entonces por el diario oficial Granma correspondía al conjunto del país, con un 26% en La Habana.
Mientras tanto, empresas orientadas a compradores en el extranjero han encontrado un mercado entre las familias que necesitan combustible. El reportaje describió ofertas de Cubamax, con sede en Hialeah, entre ellas una balita nueva de siete kilogramos con gas y entrega a domicilio por 89 dólares. También reseñó ofertas anteriores de Supermarket 23 y KMCERO que después dejaron de estar disponibles. DIARIO DE CUBA pudo comprobar este sábado que Supermarket volvió a tener disponible la balita de 22 libras (10kg) en 86.17 euros.
Cocinar entre apagones, carbón y leña
La falta de gas agrava las consecuencias de los apagones. En otro reportaje, publicado el 19 de septiembre, DIARIO DE CUBA recogió testimonios de vecinos de La Habana obligados a improvisar cocinas de carbón y leña, incluso en edificios de viviendas.
Rosmerys, residente en el reparto Diezmero, en San Miguel del Padrón, contó que su familia había comenzado a comprar carbón después de agotar el gas que reservaba para usos imprescindibles. En su zona, explicó, sufrían apagones de hasta 30 horas seguidas. Adriana, una maestra de preescolar del Cotorro, dijo haber podido pagar una balita de 90 dólares gracias a la ayuda de su esposo, residente en Miami: "Mi salario jamás me alcanzaría para pagar una balita de esas".
Los envíos regulares de gas en agosto alcanzaron un valor de casi 77.000 dólares en contenedores de gas licuado comprimido, según el más reciente informe del U.S.-Cuba Trade and Economic Council reseñado por DIARIO DE CUBA.