Una farmacia de gestión privada comenzó a operar en el municipio habanero de Regla, en medio de la grave escasez de medicamentos que afecta a la red estatal cubana y tras la reciente autorización del Gobierno para que actores económicos no estatales participen en los servicios farmacéuticos.
El establecimiento fue mostrado en un video publicado por los canales de YouTube Preval Official y El Dominicocubano Estévez. El conductor lo presenta como la "primera farmacia privada de Cuba" y sus trabajadores anunciaron una ampliación del local a partir del 14 de agosto.
El negocio, ubicado en la calle Martí, comercializa medicamentos y productos de medicina natural, además de otros artículos. En el recorrido, el creador del video comprobó que una cefalexina pediátrica se vendía por 2.000 pesos cubanos, más de la mitad del salario mínimo mensual en la Isla.
Los precios fueron precisamente uno de los principales obstáculos señalados por los vecinos entrevistados. "Están altos", dijo una mujer consultada sobre el establecimiento. Otro residente fue más directo: "los precios verdaderamente están un poco elevados". Ante la pregunta de si era mejor no enfermarse en Cuba, respondió: "Así mismo".
Una trabajadora de la farmacia, Maira Morales, afirmó que el negocio también entrega medicamentos a ancianos, personas vulnerables, casas de abuelos y hogares maternos. Aclaró, sin embargo, que los productos no son gratuitos y que esas ayudas se realizan para personas que realmente lo necesitan.
La apertura ocurre después de que el Decreto 160, publicado a finales de julio, eliminara restricciones para los actores económicos no estatales e incorporara la gestión no estatal de servicios farmacéuticos. El Ministerio de Salud Pública estableció que estos establecimientos deberán cumplir requisitos técnicos y sanitarios y que los medicamentos comercializados tendrán que contar con registro sanitario y autorización de comercialización.
La nueva modalidad no sustituye a la red estatal, que mantiene los precios subsidiados. Pero la aparición de establecimientos privados introduce una alternativa de acceso para quienes puedan pagarla en un país donde conseguir determinados medicamentos se ha convertido en una de las principales dificultades para los pacientes.
La dimensión del problema quedó expuesta recientemente en Ciego de Ávila, aunque es una situación generalizada en toda Cuba. Según datos publicados por el diario oficial Granma, de los 603 medicamentos que integran el cuadro básico nacional, 457 no estaban disponibles en los almacenes provinciales, incluidos 306 por déficit directo y otros 151 que no podían distribuirse por problemas logísticos y de combustible. La red asistencial funcionaba de manera estable con apenas unos 60 fármacos.
El Gobierno atribuye buena parte del desabastecimiento a las dificultades para importar materias primas y materiales de envase, que atribuyen al embargo de EEUU y otras sanciones contra La Habana. Más allá de las justificaciones oficiales, el resultado para los pacientes es una oferta pública cada vez más limitada.
En ese escenario, la farmacia de Regla representa una de las primeras expresiones visibles de la apertura de los servicios farmacéuticos al sector no estatal. El mercado negro viene abasteciendo a los pacientes desesperados desde hace años. También pone sobre la mesa su principal contradicción: que haya más medicamentos disponibles no significa necesariamente que estén al alcance de quienes más los necesitan.
Pues si estan caros rompan la puerta de noche y llevense todo y repartan los medicamentos à los que los necesiten de noche todos Los Gatos son negros.
Ya veo a los inspectores inventando fraudes para nacionalizar, mejor dicho, robarse la farmacia y la, o el propietario, caerá en prisión.