La aparición de dos casos de peste porcina africana (PPA) en jabalíes en Cataluña ha obligado al Gobierno de España a suspender de forma inmediata unos 120 certificados sanitarios de exportación de productos porcinos hacia cerca de 40 países, entre ellos Cuba, según informó La Vanguardia.
La decisión se produce tras la pérdida del estatus de "país libre de PPA" ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), lo que activa automáticamente restricciones comerciales para múltiples destinos.
Un veto que afecta a casi todo el catálogo porcino español
España exporta más de 8.000 millones de euros al año en productos porcinos, y la suspensión incluye carne fresca y congelada, embutidos, jamones, grasa, vísceras, material genético, cerdos reproductores, materias primas para piensos y hasta embriones. Para los mercados que no aceptan la llamada "regionalización" —es decir, limitar el veto solo a la provincia afectada— la prohibición es total.
Entre los países con bloqueo completo figuran Rusia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos, Japón, México, Perú, Sudáfrica, Tailandia, Uruguay, Venezuela… y Cuba.
China, principal comprador de España, sí acepta la regionalización y solo veta los productos procedentes de la provincia de Barcelona, lo que amortigua el impacto. El gigante asiático importó el año pasado 540.000 toneladas de carne porcina española por valor de 1.100 millones de euros, sobre todo productos de bajo valor en otros mercados —huesos, vísceras, tráqueas y despojos— que sostienen buena parte de la rentabilidad del sector español.
Para Cuba, un golpe especialmente sensible
La inclusión de Cuba en la lista de países que bloquean la importación de porcino español llega en uno de los peores momentos para ese sector en la Isla. Durante los últimos años, España se había convertido en el principal proveedor de carne de cerdo para el mercado cubano, aprovechando el desplome de la producción nacional.
Según datos del Instituto de Comercio Exterior de España (ICEX), la producción porcina en Cuba cayó casi un 90% entre 2018 y 2022. En 2018 el país produjo cerca de 200.000 toneladas; en 2022, apenas 15.000. Las propias cifras oficiales cubanas confirmaron después que en 2024 la producción se hundió hasta las 9.000 toneladas, según publicó el diario oficial Granma.
Según el ICEX, entonces el segundo mayor exportador de carne de cerdo a Cuba fue Canadá y en tercer lugar se ubicó Brasil.
El colapso del sector porcino cubano tiene múltiples causas: incapacidad del Estado para producir piensos, pérdida masiva de material genético, escasez de fuerza de trabajo, robos en el campo, instalaciones destruidas por la desidia y la ruptura de convenios de alimentación con productores que solían sostener la cría intensiva.
A ello se suma que el régimen mantiene un férreo control estatal sobre las empresas ganaderas, y que incluso la incipiente apertura hacia MIPYMES y proyectos mixtos ha sido insuficiente para revertir la crisis.
Carne que llega... pero no a la mesa del cubano promedio
Si bien la importación de carne de cerdo desde España y Canadá se multiplicó en los últimos años —las compras españolas pasaron de 10 millones de dólares en 2018 a 40 millones en 2022—, esa carne no llega a la mesa del cubano promedio. El propio informe del ICEX señalaba que la mayor demanda proviene del turismo y de una "clase media consolidada", es decir, sectores privilegiados.
La población, mientras tanto, enfrenta precios inalcanzables. En las plataformas online diseñadas para que los cubanos residentes en el exterior compren a sus familias en Cuba, las ofertas son en dólares y euros, y caras. En muchos agromercados y puntos de venta privados hoy la libra de carne de cerdo se vende en un rango aproximado de 600 a 1.200 pesos, mientras que en MIPYMES aparecen precios similares o ligeramente por debajo, siempre según el corte y la disponibilidad.
En este contexto, la abrupta suspensión de exportaciones españolas hacia Cuba amenaza con empeorar aún más un panorama ya crítico para el suministro de proteínas en la Isla. La pérdida temporal del acceso a carne y derivados porcinos procedentes de España podría traducirse en una escasez aún mayor en los próximos meses. También podría aumentar los precios, ya de por sí prohibitivos.
El Gobierno cubano, responsable directo del colapso productivo tras décadas de planificación centralizada, afirma que parte de la solución pasa por atraer inversión extranjera para financiar piensos, medicamentos y tecnologías. Sin embargo, esa fórmula, repetida en múltiples sectores, apenas ha dado frutos. Mientras, las fuerzas productivas nacionales siguen atenazadas y reclamando mayores libertades y facilidades para trabajar.
No lo boten, eso hasta con gusanos es un manjar para los cubanos.
Bueno sacrifiquen a Marrero y algunos generales panzudos verdeolivos,el cerdo sobra en las alturas del poder cubano.....
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Se acabaron los solomillos de iberico para los Castro.
Se acabaron los solomillos de iberico para los Castro.
Los narracomuñangas aceptan la regionalizacion y compran "huesos, vísceras, tráqueas y despojos" (de ahi el refran que comen todo lo que se mueve en aire-tierra-mar.....