Mientras los cubanos esperan la llegada del huracán Melissa, que se aproxima el oriente del país con categoría cinco, ya pueden pronosticarse algunos de los desastrosos efectos que dejará su paso por una Isla golpeada por el crónico problema de vivienda, los apagones y el hambre.
Más déficit de viviendas
El déficit habitacional en Cuba es de 805.583 viviendas, según datos publicados por el diario oficial Granma en septiembre. Una parte debe "rehabilitarse" y la otra "reconstruirse".
Sin embargo, hay que añadir las casas que no tienen un buen estado técnico, que superan el 60% de las existentes, según cifras oficiales. Esas casas podrían no soportar el impacto de un huracán con categoría cinco. Las que en estos momentos necesitan rehabilitación podrían pasar a engrosar la lista de las que deben ser reconstruidas.
Melissa impactará sobre las precarias viviendas de los habitantes de las provincias de oriente cuando, además, aún están sin resolverse los daños causados por huracanes y tormentas que pasaron por Cuba hace más de una década.
Apagones disparados
Los cubanos ya enfrentan apagones que se han prolongado por más de 30 horas en regiones del oriente. En menos de un año, han ocurrido cinco cortes generales en todo el país y uno se produjo durante el paso del huracán Rafael por el occidente de Cuba. El colapso que provocó ese fenómeno meteorológico, que golpeó la Isla con categoría tres, duró dos días. En algunos sitios, se prolongó al menos otras 24 horas.
Menos comida
Los campos cubanos apenas producen y la población ya sufre una crónica escasez de comida. El huracán Rafael dejó más de 15.000 hectáreas de cultivos dañados en Mayabeque y Artemisa en noviembre de 2024. Melissa debe golpear con mucha más fuerza, por lo que cabe esperar que los estragos sean muy superiores.
Más enfermedades
Cuba está viviendo una crisis epidemiológica con la circulación en varias provincias del dengue, el chikungunya y oropouche. Estas arbovirosis son causadas por las picadas de moquitos, que proliferan debido a los vertederos de basura y los charcos de agua sucia. Melissa solo empeorará el panorama y ralentizará más la recogida de desechos.
El desbordamiento de los alcantarillados debido a la falta de recogida de basura, que será arrastrada por las lluvias y los vientos, puede contaminar el agua e incrementar las enfermedades digestivas.