El déficit habitacional en Cuba supera las 800.000 viviendas, con casi la mitad en necesidad de rehabilitación, informó el diario oficial Granma en un extenso reportaje que busca subterfugios para justificar el desastre del Programa Nacional de la Vivienda, marcado por la escasez de materiales que mantiene a muchos hogares en ruinas. Una carencia que, sin embargo, no existe en lo que respecta a la construcción de hoteles.
Granma precisó que, del gran déficit, 398.364 viviendas "deben rehabilitarse", mientras que 407.219 deben "reconstruirse", por lo que, admitió, este tema "requerirá mucho más que buena voluntad". El periódico estatal indicó que, aunque desde 2012 el Gobierno ha otorgado más de 155.000 subsidios, casi 26.000 beneficiarios no han podido terminar sus obras, lo que evidencia el panorama de resquebrajamiento integral de la sociedad cubana.
De igual forma, de los 3.069 subsidios previstos para 2025 en Cuba, con el objetivo de construir células básicas habitacionales, hasta la fecha solo está terminado el 3%. "La cifra representa el peor indicador del Programa de la Vivienda desde su comienzo", fulminó Granma.
Además, de acuerdo con Elder Nápoles Ávila, jefe de grupo de Trámites de la Oficina Provincial de la Vivienda en La Habana, en la capital permanecen unos 7.972 subsidios pendientes de terminación. "Como no hay acero, ni cemento, ni bloques, entre lo poco que se les ha distribuido está el polvo de piedra, arena, gravilla y algo de cemento", dijo, con lo que poco pueden hacer quienes intentan construir casas y han sido abandonados por el Estado.
"Antes del ordenamiento monetario, los subsidiados podían comprar en las tiendas en divisas, pero ahora el valor del dólar afecta el presupuesto y limita la terminación de obras", agregó.
Si bien las modificaciones a la política de subsidios (2012, 2017 y 2021) aumentaron los montos asignados, siguen sin resolver el acceso real a los insumos básicos. Expertos advierten que, sin una estrategia de industrialización y mayor disponibilidad de materiales, el programa difícilmente podrá responder a la magnitud del problema habitacional del país.
No obstante, aun cuando la industrialización es clave en este proceso, la directora general de Materiales de la Construcción del Ministerio de la Construcción, Maidel Leticia González González, dijo a Granma que los problemas "se deben al déficit de energía, la inestabilidad en el voltaje que paraliza las plantas de cemento, la obsolescencia tecnológica y las limitaciones en inversiones extranjeras, todo lo cual repercute en la escasez de materias primas y la baja productividad".
"La agudización de la crisis económica que vive la nación desde hace varios años ha dejado su impronta en este sector, muy impactado por la carencia de combustibles, cemento, acero y áridos, entre otros recursos básicos, a lo que se han sumado los largos apagones, que en la práctica impiden que las plantas productoras puedan trabajar con regularidad", recalcó el medio oficial del Partido Comunista.
Asimismo, en cuanto a la producción de asfalto, de las tres plantas productoras con que cuenta Villa Clara, que pudieran entregar unas 3.000 toneladas mensuales de mezcla asfáltica, "este año solo han producido unas 3.515 toneladas de un producto que tanta falta le hace a las carreteras de la provincia", indicó el citado medio.
"Como consecuencia de la depresión productiva, también se ha producido el éxodo de más de 300 obreros altamente calificados en la producción local de materiales, una pérdida nada despreciable para un sector carente de fuerza de trabajo", agregó.
"¿Cuántos techos más podrían caer bajo el peso de la falta de soluciones? ¿Cuántas otras paredes quedarán a medio hacer? Repensar este programa, que revela el interés y la sensibilidad del Gobierno cubano con quienes lo perdieron todo... o están a punto de hacerlo, en un contexto de crisis atizada por la inflación, es una urgencia", criticó Granma.
Si el Gobierno de Cuba solo completó el 55% de las viviendas planificadas para 2024, en 2025 va camino de empeorar ese crítico desempeño, según el informe presentado en julio por el Ministerio de Construcción (MICONS) ante la Comisión de Industria, Construcción y Energía de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP). Así, los números oficiales confirman una vez más la debacle: la vivienda es uno de los problemas fundamentales de los cubanos y, para este, como para tantos otros, el régimen, con el modelo actual, no tiene ni le interesa tener una solución.