Un terremoto de magnitud 3,7 grados en la escala de Richter sacudió el viernes 2 de mayo las provincias del sur del oriente de Cuba, reportó el Servicio Sismológico Nacional.
De acuerdo con Enrique Diego Arango Arias, director de la entidad, la red de estaciones registró un terremoto reportado como perceptible a las 11:51AM, hora local.
El epicentro de la sacudida fue localizado en las coordenadas 19,78 grados de latitud norte y los -75,37 grados de longitud oeste, a una profundidad de 23 kilómetros, situado a 27,17 kilómetros al suroeste de la localidad de Caimanera, provincia de Guantánamo.
"Hasta el momento se han recibido reportes de perceptibilidad en la ciudad de Santiago de Cuba y las localidades de San Luis, Songo-La Maya y varios poblados de la provincia, así como en las localidades de Niceto Pérez, Caimanera, y en la ciudad de Guantánamo", informó Arango Arias.
Según el funcionario, al cierre de su reporte no se conocía de daños materiales ni humanos en esa zona, una de las más castigadas por temblores de tierra en la Isla.
Este es el sismo perceptible número ocho de 2025.
En 2024, el año de mayor actividad sísmica en Cuba desde que existen registros, la Isla reportó 12.806 temblores.
El oriente del país es la zona con mayor concurrencia de estos fenómenos, específicamente los municipios Pilón y Bartolomé Masó, en la provincia de Granma, donde se han registrado los sismos más fuertes de los últimos 90 años en el país.
El terremoto perceptible de este viernes se suma al del pasado marzo, cuando en esa zona de Granma ocurrió uno de magnitud 2,9 grados.
A finales de febrero, un sismo de magnitud 3,3 se registró como perceptible también en Bartolomé Masó y Pilón.
El pasado 8 de enero se produjo en Granma un sismo de 4,0 grados en la escala de Richter, que constituyó el primer evento de ese tipo, así como el más intenso, en Cuba en 2025.
Dos terremotos anteriores, ocurridos a finales de 2024 cerca de Pilón, tuvieron un impacto mucho mayor: ambos superaron los 6 grados de magnitud y fueron percibidos en amplias zonas del país.
Su intensidad fue tal que incluso se recibieron reportes de perceptibilidad en lugares tan lejanos como Florida, Estados Unidos, algo poco común según los registros históricos.
Esas sacudidas provocaron daños cuantiosos en viviendas e infraestructuras de esos territorios.
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