A 13 días del paso del huracán Melissa, zonas del oriente cubano siguen sumidas en la oscuridad, la basura y la miseria. Desde Mayarí, en Holguín, desde la ciudad de Santiago de Cuba y desde Guantánamo, vecinos relatan a DIARIO DE CUBA un panorama de recuperación lenta, precariedad y descontento, que contrastan con los partes triunfalistas del Gobierno.
Según reportes oficiales, solo el 29,23% de los clientes en Santiago de Cuba tiene restablecido el servicio eléctrico, y aunque en otras provincias los porcentajes son mayores —96,4% en Guantánamo, 79,7% en Holguín y 73,4% en Granma—, la normalidad está lejos de alcanzarse.
Desde Mayarí, Osmel Ramírez informó que casi la mitad del municipio sigue sin electricidad y que incluso las zonas donde el servicio fue restablecido sufren apagones intermitentes. "Han priorizado los sitios de bombeo de agua, pero uno de los principales sistemas, el de Felton, sigue sin funcionar porque el circuito eléctrico está dañado y hubo robos de cables", explicó.
La termoeléctrica de Felton, que abastece buena parte del oriente cubano, logró estabilizarse en torno a los 200 megavatios, gracias a un sistema de bombeo alternativo desde una presa agrícola, aunque los técnicos consideran la solución "insuficiente".
Ramírez se refirió también a una víctima mortal del huracán en Mayarí, confirmada por una fuente oficial que habló bajo anonimato: "El cadáver de un hombre apareció hace tres días entre los desechos vegetales del río Mayaró, cerca del puente de Chavaleta. Ha sido identificado como Alexis Medina Aldana, residente en el barrio Juan George Soto".
"Estaba irreconocible por eso demoró la identificación. Todavía no hay información sobre la causa de la muerte, si falleció ahogado o fue antes de ser arrastrado por el río. Las últimas personas que estuvieron con él están siendo investigadas. Pero se presume que había ingerido bebidas alcohólicas como era su costumbre y por hallarse así decidió cruzar el puente tapado por el agua creciente", añadió.
Mientras tanto, la limpieza de los escombros y residuos vegetales avanza lentamente. "Todavía queda entre un 20% y un 30% de los desechos en las calles, ya en estado de putrefacción. Hay mal olor y peligro de incendios", advirtió Ramírez.
En medio de este panorama, el descontento crece entre los vecinos. "Las personas están cansadas. No hay electricidad, el agua llega mal, y la empresa eléctrica no tiene recursos para reponer los cables robados ni las acometidas en los barrios dañados", añadió.
En opinión del activista, en medio del abandono oficial, la solidaridad privada y de la diáspora ha sido la más efectiva: "Gente del municipio en el extranjero ha recaudado ayuda que llegó más rápido que la del Estado. Se han preparado comidas para los damnificados, algo que el Gobierno no logra sostener porque sin electricidad no se pueden conservar los alimentos".
Santiago de Cuba: basura, hambre y enfermedades
La situación no es mejor en Santiago de Cuba, donde el panorama urbano combina escasez de agua, basura acumulada y brotes de enfermedades. "Los microvertederos están en cada esquina, y la alimentación es insuficiente", reportan residentes a DIARIO DE CUBA.
En casi dos semanas, las autoridades solo han distribuido dos libras de arroz per cápita correspondientes al mes de julio, media libra de aceite tras meses sin reparto, y ahora se anuncia la entrega de una lata de sardinas por persona, con fecha de caducidad el 20 de noviembre, junto con cuatro cajas de cigarrillos y 16 onzas de chícharos, precisó el activista Jorge Amado.
Dijo que, en contraste, una MIPYME local ofreció hace pocos días comidas gratuitas —arroz, cerdo, viandas, ensalada y un pomo de agua— en varios establecimientos del Sistema de Atención a la Familia (SAF). "La gente hizo colas inmensas, se armó el lío cuando se acabaron las cajitas. Lo bueno dura poco", comentó.
A la crisis alimentaria se suma una emergencia sanitaria: "Hay muchos casos de arbovirosis y muertes de jóvenes en los últimos días. No hay diagnóstico médico; la gente se receta tés caseros para aliviar los síntomas", añadió Amado.
Según pudo comprobar DIARIO DE CUBA en el terreno, un blíster de paracetamol para tratar el chikungunya o las arbovirosis cuesta entre 300 y 500 pesos; una lata de carbón, ante la ausencia de gas y electricidad, 1.000 pesos; una botella o balita de agua potable fría o hecha hielo 150; una bola de pan, entre 35 y 40 pesos; un vaso mediano como unidad de medida con jugo de limón, 250 pesos.
Postes y cables en el agua en Guantánamo
Vecinos de la comunidad de La otra banda del Toa, en Guantánamo, denunciaron a DIARIO DE CUBA que siguen sin electricidad más de dos semanas después del paso del huracán Melissa, y que los postes y cables continúan sumergidos en el agua.
Una mujer afectada calificó la situación de "pésima", señaló que hay niños y ancianos en riesgo y que no se ha hecho ningún trabajo de reparación: "Sabemos cómo está el país, pero deberían al menos sacar los cables del agua", dijo.
Otro residente relató que no tienen agua fría ni forma de conservar los alimentos, y que deben cruzar el río para cargar los teléfonos. "No sabemos nada, nadie informa. Hay muchos niños y ancianos pasando necesidad", aseguró.
Por su parte, Vilma Greseki Medina afirmó llevar 18 días sin electricidad y que, pese a haber reportado reiteradamente la avería, nadie ha acudido a reparar el problema. Según contó, las autoridades locales reconocieron que los postes eléctricos están almacenados en Holguín, pero que no pueden trasladarlos hasta que se repare un paso interrumpido en la zona. "Los cables y postes siguen en el río, no los han recuperado", coincidió con su vecina.
Es de lamentar la muerte de ese hombre. Pero en un país sin estadísticas, y que cuando se publican no son confiables, tanto desastre e inundaciones no es posible que hayan arrojado un solo muerto.
Al que metieron preso fue a Clavelito. Iba con una delegación de los Beatos de la Cruz Gamada disfrazado de nazareno y lo confundieron con uno del KKK. Ya nos contarás
Ja, ja, ja, ja, ja.....
No, nada de eso, Mozart. Ni he salido de casa en los últimos días porque estoy terminando un trabajo investigativo sobre el efecto placebo de la chambelona en los trastornos de la personalidad.
Cuando lo tenga listo te haré llegar una copia.
No te da pena ser tan estupido??
Es lo que siempre suelen decir los pacientes más reacios de tratar. Culpan a su terapeuta como una forma de esquivar la responsabilidad de lo que ellos son.
Bueno, voy a ir preparando un buen mazo de heno, dado que en cualquier momento puede aparecer tu compañero Felix relinchando.
Óigame, me ha hecho usted reír.
Es que esta gente es de chiste. No dan para más.