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Chile

La sociedad chilena termina desencantada tras segundo fracaso de contar con una nueva Constitución

'Lamentablemente, hay pocas razones para creer que Boric tomará el camino del diálogo y del acuerdo. Lo más probable es que el Gobierno siga remando en círculos.'

Buenos Aires
Manifestación de partidarios del no en el último referendo constitucional de Chile.
Manifestación de partidarios del no en el último referendo constitucional de Chile. EFE

En dos ocasiones la sociedad chilena votó de forma mayoritaria dándole a actores políticos, primero de izquierda y luego conservadores, la conducción para elaborar una nueva Constitución para dejar sin efecto la que proviene de la dictadura. Y en dos ocasiones la población ha rechazado las propuestas constitucionales, incapaces de construir una visión consensuada de país.

En septiembre de 2022, casi seis de cada diez chilenos le dijeron no a la propuesta constitucional de los factores de izquierda, y este 17 de diciembre, 55% de los votantes rechazó el proyecto de Carta Magna de factores conservadores liderados por José Antonio Kast. En ninguno de los dos casos supieron interpretar el deseo de cambio de la sociedad chilena y se enfrascaron, cada uno con su estilo, en textos constitucionales no consensuados ni enfocados en construir una base común para el país sudamericano.

Kast, quien fue el candidato derrotado por el actual presidente Gabriel Boric en las elecciones presidenciales de diciembre de 2021, ha dado una destemplada reacción a este mazazo que ha recibido en materia de valoración ciudadana: "Los republicanos no tenemos nada que celebrar, pero tampoco el Gobierno de Boric y la izquierda".

Entretanto, Boric ha tenido una reacción más a tono con lo que en realidad ha ocurrido en Chile: "La política ha quedado en deuda con el pueblo de Chile". El actual presidente chileno, cuyo mandato se extiende hasta el año 2026, ha descartado que vaya a impulsar una tercera constituyente, con lo cual en el país sudamericano seguirá vigente la Constitución de 1980, que hiciera aprobar el entonces dictador Augusto Pinochet y luego fuera retocada en democracia.

Derogar aquella Carta Magna ha sido, históricamente, una bandera de la izquierda chilena. En las protestas de 2019, que se hicieron masivas y de las cuales nació el empoderamiento político de Boric, fue una demanda central. Para los factores conservadores que tienen hoy a Kast como principal referente, en tanto, no es una prioridad contar con una nueva Constitución.

Unos y otros, sin embargo, han fallado ya que recibieron sendos mandatos populares de respaldo mayoritario por parte de la sociedad, que esperaba una nueva Constitución. "La sensación de vacío es tremenda y de cierto hartazgo hacia los dirigentes políticos", opina Adrián Bermúdez, un ingeniero venezolano nacionalizado chileno, desde Santiago, ante una consulta de DIARIO DE CUBA.

Para el expresidente Ricardo Lagos, un socialista moderado, Chile ha quedado con el peor de los dos mundos. Es claro, a su juicio, que la sociedad deseaba derogar la Constitución de 1980, y todo este proceso ha dejado en evidencia las limitaciones del liderazgo para construir una visión compartida de país. Lagos públicamente llamó a votar no de los proyectos constitucionales votados el año pasado y este domingo.

"Los principales liderazgos políticos están en deuda con un país que ha sido testigo de una confrontación más parecida a una batalla de egos que a la búsqueda de un piso verdaderamente común", cuestiona la socióloga Lucía Dammert, profesora de la Universidad de Santiago.

Junto al fracaso constitucional, está una suerte de parálisis en otras agendas del Poder Ejecutivo y Legislativo. Después de cuatro años de lo que pasó a conocerse como el "estallido social" de 2019, el país no ha avanzado en ninguno de los problemas denunciados en aquellas protestas. La discusión constitucional se tomó la agenda, mientras la crisis educacional, en salud y —especialmente— en seguridad ciudadana, se fue haciendo cada vez más evidentes para el común de la población.

Las grandes propuestas de cambio con las cuales arribó Boric como presidente al Palacio de la Moneda fueron colocadas en espera de la Constitución de izquierda, que tendría el país el año pasado. El presidente tomó el guante y rápidamente, en septiembre de 2022, impulsó un mecanismo concertado para una nueva Convención Constituyente. Pero, a fin de cuentas, mucha de la energía de la clase política, se enfocó en la nueva Constitución.

"Ahora le tocará a Boric gobernar después de dos años prácticamente perdidos", sostiene un observador de una fundación política alemana, de visita en Santiago para asistir al plebiscito, al ser consultado por DIARIO DE CUBA.

Con niveles de desaprobación por encima del 60%, según la encuestadora Cadem, Boric tendrá una cuesta empinada en los dos años que le restan de gestión.

"Ahora que el proceso constituyente terminó en frustración y descontento, el presidente Gabriel Boric tendrá el complejo desafío de mover pieza para liderar la respuesta de una clase política deslegitimada y desorientada", sostiene Patricio Navia, profesor de las universidades Diego Portales y de Nueva York.

"Lamentablemente, hay pocas razones para creer que Boric tomará el camino del diálogo y del acuerdo. Lo más probable es que el Gobierno siga remando en círculos y continúe enviando señales contradictorias que poco ayudarán al país de salir del pésimo lugar en el que ha estado durante todo este extenso y agotador proceso constituyente", concluye Navia, con una opinión que es compartida por otros analistas y observadores de la dinámica política chilena.

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4 comentarios

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VIVA PINOCHET, EL HOMBRE QUE EVITÓ QUE CHILE FUERA OTRA CUBA.

Los comunistas en su afan de cambiar las cosas que funcionan. En cuba le fueron arriba a la economia que funcionaba como un reloj, y la hicieron mierda.
Ahora en Chile quieren cambiar algo que funciona por otra cosa que solo traera pobreza y miseria.
En Spain ya casi que tienen la obra finalizada, van a destruir el pais y llenarlo de odio y miseria.
Otra cosa no saben hacer estos comunistas.

Es que viven bien con la constitución que tienen no les hace falta cambiarla, la actual establece los preceptos, pero hay intereses muy interesados en perder tiempo. Más que constitución chile necesita salir de Boric, un incapaz, que nunca ha trabajado en ninguna parte, perdido en el desierto de la mediocridad rodeado además de mediocres que han robado hasta las pensiones y trataran de robarse todo lo que puedan hasta que puedan.

Cual es el problema de los Chilenos con la Constitución?! Para que les hace falta?! Que hicieron las últimas que tuvieron?! Previnieron algo?!
Inglaterra NO TIENE Constitución y viven sin problemas. La de EEUU son 2-3 hojas, (dependiendo el tamaño de la letra). Que no pierdan el tiempo, que busquen entre las anteriores la más decente y restaurarla y si no pueden ponerse de acuerdo… NO TENGAN CONSTITUCIÓN!!!