Jubilados en Cuba: vender su propia ropa para poder comer
Adriana González CuevasMatanzas 1La inflación y la precariedad económica obligan a muchos ancianos a buscar ingresos extra para mejorar sus míseras pensiones.
La inflación y la precariedad económica obligan a muchos ancianos a buscar ingresos extra para mejorar sus míseras pensiones.
También en este programa: Vendedores ambulantes, la súplica de una madre de Caimanera y el abandono de las fuentes de La Habana.
Como parte del III Foro DDC: 'Para la Cuba de mañana', la socióloga Elaine Acosta habla de 'la insostenibilidad de la vida' en la Isla de hoy.
Ancianos cubanos se amontonan ante una agencia bancaria.
Jubilados de Guantánamo explican que tienen que dormir ante los bancos para sacar unos pocos pesos.
'La pensión te dura dos días', dice un residente en Santiago de Cuba.
'Me estoy exponiendo a un derrumbe, a morir aplastado por mi propio techo'.
Las medidas de las autoridades para garantizar que los jubilados cobren sus pensiones incluyen 'centralizar' autorizaciones para extraer sumas altas en los bancos.
Con pensiones equivalentes a poco más de cinco dólares mensuales, miles de ancianos cubanos sobreviven entre hambre, aislamiento y abandono estatal.
La socióloga abordará en el III Foro DDC: 'Para la Cuba de mañana' el impacto del vaciamiento demográfico y la crisis de cuidados en la reconstrucción del país.
Los beneficios sociales en Cuba sobreviven más en las estadísticas que en la vida cotidiana.
Una encuesta de DIARIO DE CUBA confirma que este grupo enfrenta una vulnerabilidad más aguda, sobre todo en torno a los medicamentos, los apagones y la dependencia.
Deambulando, pidiendo dinero, recogiendo latas… así sobreviven muchos de los que no tienen otro ingreso ni ayuda.
La Gaceta Oficial publica dos normas que, bajo la apariencia de ordenamiento técnico, consolidan un patrón ya conocido en el sistema jurídico cubano.
También en este programa: Terminales fantasmas de Bayamo y Las Tunas, la crisis del combustible y cuánto dura el dinero de la jubilación.
Jubilados y pensionados de Baracoa explican la situación.
La apertura llega cuando más del 60% de los hogares tiene, al menos, una persona que requiere atención continua.
'Espero a ver si se dignan a demostrarme que la Revolución existe', dice Evaristo Carratalá Matos mostrando sus medallas.
También en este programa: Caballos agotados y hambrientos para el transporte en Camagüey, la poca agua que llega a Santiago de Cuba se esfuma en salideros y cómo está Cojímar hoy.
Los emprendimientos aprobados deben reservar 'al menos el 10% de las capacidades para las personas de interés social', dice la norma.