'Si no fuera por mis hijos, me moriría de hambre': jubilados cubanos
DDC TVSantiago de Cuba'La pensión te dura dos días', dice un residente en Santiago de Cuba.
'La pensión te dura dos días', dice un residente en Santiago de Cuba.
'Me estoy exponiendo a un derrumbe, a morir aplastado por mi propio techo'.
Las medidas de las autoridades para garantizar que los jubilados cobren sus pensiones incluyen 'centralizar' autorizaciones para extraer sumas altas en los bancos.
Con pensiones equivalentes a poco más de cinco dólares mensuales, miles de ancianos cubanos sobreviven entre hambre, aislamiento y abandono estatal.
La socióloga abordará en el III Foro DDC: 'Para la Cuba de mañana' el impacto del vaciamiento demográfico y la crisis de cuidados en la reconstrucción del país.
Los beneficios sociales en Cuba sobreviven más en las estadísticas que en la vida cotidiana.
Una encuesta de DIARIO DE CUBA confirma que este grupo enfrenta una vulnerabilidad más aguda, sobre todo en torno a los medicamentos, los apagones y la dependencia.
Deambulando, pidiendo dinero, recogiendo latas… así sobreviven muchos de los que no tienen otro ingreso ni ayuda.
La Gaceta Oficial publica dos normas que, bajo la apariencia de ordenamiento técnico, consolidan un patrón ya conocido en el sistema jurídico cubano.
También en este programa: Terminales fantasmas de Bayamo y Las Tunas, la crisis del combustible y cuánto dura el dinero de la jubilación.
Jubilados y pensionados de Baracoa explican la situación.
La apertura llega cuando más del 60% de los hogares tiene, al menos, una persona que requiere atención continua.
'Espero a ver si se dignan a demostrarme que la Revolución existe', dice Evaristo Carratalá Matos mostrando sus medallas.
También en este programa: Caballos agotados y hambrientos para el transporte en Camagüey, la poca agua que llega a Santiago de Cuba se esfuma en salideros y cómo está Cojímar hoy.
Los emprendimientos aprobados deben reservar 'al menos el 10% de las capacidades para las personas de interés social', dice la norma.
José Ramón Insua Martínez, residente en Songo-La Maya, Santiago de Cuba, vende cigarros para poder comer.
Los productos no llegarán inmediatamente a todos los adultos mayores, uno de los grupos poblacionales más golpeados por el hambre en Cuba.
La hija del matrimonio pide ayuda para que sus padres vivan mejor sus últimos días.
También en este programa: Cómo viven los aguaceros dos ancianos cubanos en la extrema pobreza, las dramáticas consecuencias del colapso funerario y un recorrido en guagua por barrios de Santiago de Cuba.
El órgano oficial del PCC se hace eco de un estudio sobre enfermedades y mortalidad vinculado a la alimentación, sin mencionar el drama de la escasez y los apagones en Cuba.