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Salarios

Pedro Monreal: la medida número ocho 'convierte a los trabajadores cubanos en corderos del sacrificio'

'Una 'reforma' equilibrada y compatible con la justicia social debe reconocer el derecho a la huelga y a crear sindicatos libres', señala el economista cubano.

La Habana
Trabajadores de una fábrica de tabacos en La Habana.
Trabajadores de una fábrica de tabacos en La Habana. EFE

El economista cubano Pedro Monreal calificó de "antiobrera" la medida que elimina la escala salarial en las empresas estatales y subordina los salarios a la capacidad financiera de cada entidad, una de las 176 reformas económicas aprobadas el jueves por el régimen.

En un hilo publicado en la red social X, el especialista sostuvo que la medida número ocho del paquete representa un abandono de los principios que durante décadas el Gobierno cubano aseguró defender y coloca sobre los trabajadores el costo de la crisis de las empresas estatales.

"La medida número ocho destaca por su enfoque antiobrero: convierte a los trabajadores de empresas estatales cubanas en 'corderos del sacrificio'", escribió.

La reforma elimina la escala salarial vigente en el sistema empresarial estatal y establece un salario mínimo ajustado a la inflación, mientras dispone que el salario del resto de los trabajadores será negociado con la participación del sindicato, pero dependerá de "la capacidad económica-financiera de las empresas".

Para Monreal, ese diseño significa que el salario deja de responder al trabajo realizado para quedar condicionado a la situación financiera de cada empresa.

"El 'team de la continuidad' —¿o debo llamarlo 'team reformista'?— subordina el salario a la 'capacidad financiera' de las empresas", señaló.

El economista afirmó que la decisión contradice incluso la tradición doctrinal marxista que el Partido Comunista ha invocado históricamente para justificar el modelo económico cubano.

"Las contorsiones del poder son tan evidentes que, para el 'socialismo a lo cubano', ya no parece quedar ni gota de la Crítica al programa de Gotha, donde Marx formuló aquello 'de cada cual, según su capacidad; a cada cual, según su trabajo'", sostuvo. 

A su juicio, la reforma tampoco garantiza que los salarios permitan cubrir las necesidades básicas de los trabajadores.

"En la empresa estatal, el salario no cubrirá las necesidades básicas —ni siquiera lo hace el salario mínimo—, ni dependerá de la capacidad, la calidad o la cantidad del trabajo realizado. Lo decidirán 'cuadros' burocráticamente reconvertidos en empresarios", afirmó.

"Una negociación con los dados cargados"

Uno de los aspectos que Monreal cuestionó con mayor dureza fue el supuesto carácter negociado de la fijación salarial.

La medida establece que los salarios serán acordados con los trabajadores y con participación del sindicato, pero el economista considera que esa negociación carece de garantías reales.

"La medida número ocho afirma, con calculada ambigüedad, que se 'negociará' con los trabajadores con 'la participación del sindicato'. Al mismo tiempo, deja claro que el 'empresario estatal' conserva la iniciativa para definir los salarios", explicó. En consecuencia, calificó el mecanismo como "un juego con dados cargados".

"No equilibra los derechos de trabajadores y empleadores dentro de una economía regida por reglas de mercado. Tampoco reconoce al trabajador mecanismos democráticos de contrapeso en el ámbito laboral", añadió.

Libertad sindical y derecho de huelga

Monreal sostuvo que cualquier reforma orientada hacia una economía de mercado debería ir acompañada del reconocimiento de derechos laborales hoy inexistentes en Cuba.

"Una 'reforma' equilibrada y compatible con la justicia social debe reconocer el derecho a la huelga y a crear sindicatos libres", escribió.

A su juicio, el régimen tampoco puede justificar esas restricciones desde el punto de vista jurídico.

"No hay base en el Derecho Internacional para justificar ese 'olvido' del 'socialismo a lo cubano'", afirmó.

Recordó además que Cuba es miembro fundador de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), organismo que considera el derecho de huelga como una consecuencia esencial de la libertad sindical.

"La libertad sindical es una extensión de derechos civiles básicos. Además, la Organización Internacional del Trabajo (OIT), de la cual Cuba es miembro fundador, considera el derecho a la huelga un corolario esencial de la libertad de asociación", señaló.

Acusa al Gobierno de incurrir en contradicciones

El economista concluyó que la reforma salarial entra en contradicción con otra de las medidas aprobadas por el propio Gobierno, que condena la "explotación indiscriminada".

"Probablemente, la postura oficial sea que la explotación derivada de la medida ocho no cuenta como la 'explotación indiscriminada' condenada en la medida 36", ironizó.

Y remató con una crítica al discurso oficial sobre las reformas: "Mal asunto cuando quienes mandan se contradicen, engañan y esperan que se les agradezca".

Las observaciones de Monreal se suman a otras críticas formuladas por él y otros economistas independientes tras el anuncio del paquete de 176 medidas económicas. Aunque algunos especialistas han reconocido que algunas de las reformas representan aperturas inéditas dentro del modelo cubano, también han advertido que llegan con años de retraso, carecen de garantías institucionales y mantienen intacto el monopolio político del Partido Comunista, lo que limita sus posibilidades de éxito.

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2 comentarios

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Formidable. Mis saludos nuevamente para "Peter', tal vez (¿por qué no?) el próximo ministro cubano de Economía en el postcastrismo

Profile picture for user Ana J. Faya

Pues muy bien por Pedro Monreal!! Good! Very good!!
Los de abajo siempre terminan machucados y si es bajo un régimen como el cubano, aún mas machucados.