Las violaciones a los derechos humanos de los presos políticos cubanos son una constante en las cárceles de la Isla. En tal sentido, las amenazas, represalias, medidas arbitrarias, acoso y violencia son un panorama de todos los días en los centros penitenciarios del régimen. Los casos de Manuel de Jesús Rodríguez García y del rapero contestatario Lázaro Leonardo Rodríguez Betancourt, conocido como "Pupito MC", lo demuestran de forma fehaciente.
En primera instancia, el preso político Rodríguez García, a quien le quedan apenas dos semanas para extinguir su sanción es investigado por un incidente en la Prisión Provincial Kilo 5 y medio, en Pinar del Río. Así, a través de una acusación por supuesta agresión contra un oficial penitenciario, las autoridades represivas buscan extender la condena del activista, representante de la iniciativa Cuba Primero en su localidad.
"Me acusan de un atentado falso. El capitán Norges Martínez Rodríguez dice que lo agredí y ofendí. Dice que fue un 2 de febrero, el día de 'Educa tu hijo' y, sin instruirme, sin investigarme me acusan de esa causa", dijo Rodríguez García a Martí Noticias.
"Ese día a todo a todo el mundo le dejaron entrar el saco con la comida con todas las cositas y el mío me lo robaron, dicen que fue decomisado", indicó y, al darse cuenta de lo sucedido, el preso político reclamó al oficial y la disputa subió de tono.
"Tuve unas palabras con Norges Martínez, donde él se expresó de una forma incorrecta delante de mi madre y mi sobrina cuando dijo que no le daba la gana de dejar pasarme el saco, pero yo no lo ofendí. El me amagó y yo le aguanté el brazo para que no me diera y ahí se metieron los internos y todo quedó así", relató.
"Ahora dicen que no puedo ni salir del país ni salir de la prisión mientras tomen las decisiones de lo que van a hacer", lamentó Rodríguez García, quien fue condenado a ocho años de privación de libertad en 2016, por los delitos de desacato, atentado, ultraje sexual y difamación de las instituciones y organizaciones.
En otro caso que demuestra el uso sistemático de la represión por parte del régimen, el rapero contestatario Lázaro Leonardo Rodríguez Betancourt, conocido como "Pupito MC" o "En Sy", se declaró en huelga de hambre en protesta por su encarcelamiento, en cárcel de máxima seguridad Combinado del Este, en La Habana, informó Martí Noticias luego de comunicarse telefónicamente con el reo.
"El músico dijo que desde hace tres meses está en una celda de castigo, pero que pudo eludir la vigilancia y usar el teléfono de la prisión, cuando lo llevaban hacia la enfermería", detalló el citado medio. "Yo me declaré en huelga de hambre hace cuatro días, pidiendo que me liberen porque ya cumplí los dos años por la Causa 98 de 2023. Cuando reclamo, los mandos del penal apuntan en una agenda y no dicen nada" denunció Rodríguez Betancourt.
El preso político denunció, además, que ha sido represaliado en prisión "por oponerme al abuso, al maltrato de aquí y los golpes que le dan a los presos tanto comunes como políticos", dijo y alertó en torno a que los alimentos que le sirven en la cárcel están mal elaborados, las raciones cada día son más exiguas y los medicamentos escasos.
"Aquí unen a los enfermos, con los demás presos. Hay hepatitis, escabiosis, VIH, tuberculosis. A los presos más enfermos los dejan tirados en celdas y son pocos los atendidos, no tienen ni medicinas para darle", recalcó.
Rodríguez Betancourt dijo, además, que "la droga aquí está por doquier, el químico, el papelito, que lo mismo lo entran los policías que los presos".
Estos hechos demuestran, una vez más, que "la represión en Cuba no es esporádica ni producto del azar, sino una política estatal estructurada y sostenida, ejecutada principalmente por el Partido Comunista de Cuba y el Ministerio del Interior", sentenció Cubalex en un reciente informe al respecto.
"Su objetivo es desarticular cualquier forma de disidencia, limitar el ejercicio de derechos fundamentales y disuadir a la ciudadanía de participar en actividades cívicas o de exigir responsabilidades al poder. La magnitud, diversidad y recurrencia de los hechos registrados reflejan una estrategia de represión institucionalizada que atenta contra los principios más elementales del Estado de Derecho y los derechos humanos", denunció.