Las violaciones a los derechos humanos de los presos políticos cubanos son una constante en las cárceles de la Isla. En tal sentido, las amenazas, represalias, medidas arbitrarias, acoso y violencia son un panorama de todos los días en los centros penitenciarios del régimen. Los casos de Eider Frómeta Allen, denunciado por Cubalex, y los de Ienelis Delgado Cué y Jiordan Marrero Huerta, denunciados por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos, así lo demuestran.
Así, Cubalex denunció que "la situación del preso político Eider Frómeta Allen es alarmante", toda vez que, desde el pasado 2 de mayo sufre un intenso dolor de muela sin recibir atención médica en la mortífera prisión de Boniato, en Santiago de Cuba.
"El dolor es tan severo que prácticamente no puede alimentarse, pero sus reiteradas solicitudes de asistencia han sido ignoradas por las autoridades penitenciarias", indicaron los juristas.
Asimismo, la madre del reo, Gricelia Allen Sterling, denunció esta negligencia mediante una carta dirigida a la Fiscalía Militar de Santiago de Cuba, con copia a la Oficina de Atención a la Ciudadanía, señalando directamente al reeducador Boris como responsable de la negativa a brindar atención médica a Frómeta Allen.
En la carta, hecha pública por Cubalex, Allen Sterling advirtió que el reeducador Boris, junto al teniente coronel Dagoberto Zayas Silva, jefe de la prisión de Boniato, habrían ordenado al jefe de los paramilitares del destacamento 16 que agredieran físicamente a Frómeta Allen si continuaba denunciando públicamente los abusos desde prisión.
En este contexto, Cubalex subrayó "el grave riesgo" que enfrenta el preso político, "tanto por el abandono médico sistemático como por las amenazas de agresión y violencia institucional". "Esta es la realidad de los presos políticos en Cuba: recluidos en condiciones inhumanas, amenazados y castigados por atreverse a denunciar los abusos de los que son víctimas" recalcó el grupo de asesoría legal.
Al hilo de los anterior, y como demostración de los patrones sistemáticos de represión en la Isla, la Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), denunció una vez más que los activistas Ienelis Delgado Cué y Jiordan Marrero Huerta, coordinadores del Comité de Ayuda a Presos Políticos y Familiares "Ileana López Valdés", "llevan más de un mes detenidos arbitrariamente, sin recibir explicaciones oficiales claras sobre el motivo de su encarcelamiento".
"Para la detención, el día 24 de abril, utilizaron como pretexto un paquete de ayuda humanitaria que enviaron cubanos del exilio en EEUU, cuyo contenido era ropa para niños, medicamentos y artículos de primera necesidad", explicó la ONG en una nota al respecto.
"En el momento de su detención Ienelis Delgado Cué fue duramente golpeada por los agentes del régimen y permanece encarcelada en la prisión de mujeres de Camagüey conocida como Kilo 5", destacó, al tiempo que sostuvo que "Jiordan Marrero Huerta está detenido en instalaciones de la Seguridad del Estado".
El OCDH, además de exigir "la inmediata liberación de ambos activistas", explicó que "el Comité de Ayuda a Presos Políticos y Familiares 'Ileana López Valdés' fue creado a instancia del OCDH para ampliar la atención a prisioneros políticos y sus familiares, así como a activistas en situación de exclusión social debido a la represión del régimen".
Estos hechos demuestran, una vez más, que "la represión en Cuba no es esporádica ni producto del azar, sino una política estatal estructurada y sostenida, ejecutada principalmente por el Partido Comunista de Cuba y el Ministerio del Interior", sentenció Cubalex en un reciente informe al respecto.
"Su objetivo es desarticular cualquier forma de disidencia, limitar el ejercicio de derechos fundamentales y disuadir a la ciudadanía de participar en actividades cívicas o de exigir responsabilidades al poder. La magnitud, diversidad y recurrencia de los hechos registrados reflejan una estrategia de represión institucionalizada que atenta contra los principios más elementales del Estado de Derecho y los derechos humanos", denunció.