Cuba registró en 2025 una relación de 733 personas en edades potencialmente dependientes por cada mil habitantes de entre 15 y 59 años, según cifras de la estatal Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) publicadas por la oficial PL. El indicador refleja el desequilibrio demográfico de un país que envejece con recursos insuficientes y familias sobrecargadas por los cuidados.
La relación de dependencia demográfica suma a los menores de 15 años y las personas de 60 o más, y los compara con la población de 15 a 59 años. No equivale a contar cuántos jubilados sostiene cada trabajador ni mide por sí sola la dependencia económica: clasifica por edades, no por empleo o ingresos.
Villa Clara presentó la relación provincial más alta, con 792, y Artemisa la menor, con 689. Entre los municipios, Plaza de la Revolución, en La Habana, alcanzó 943, frente a 478 en Antillas, Holguín.
El vicejefe de la ONEI, Juan Carlos Alfonso, reconoció, según PL, la desconexión entre la planificación oficial y la realidad poblacional. Seguimos "hablando de los planes y programas como si Cuba no hubiera perdido un millón y medio de habitantes en los últimos cuatro o cinco años", advirtió.
Como publicó DIARIO DE CUBA en octubre, la Isla cerró 2025 con 9.434.593 habitantes, de los cuales 2.519.823 tenían 60 años o más: el 26,7%. En 164 de los 168 municipios ya había más personas mayores que menores de 15 años.
La propia ONEI admite que Cuba enfrenta un envejecimiento comparable al de Europa y Norteamérica, pero "con menos recursos económicos para afrontarlo".
Las carencias aparecen en la segunda encuesta de DIARIO DE CUBA, realizada por Cubadata entre febrero y marzo de 2026: el 76,9% de los participantes de 60 años o más tenía mucha dificultad o no podía conseguir medicamentos, y el 84% sufría apagones diariamente o varias veces por semana.
Solo el 5,8% consideraba que el Estado había ayudado a resolver sus problemas en los últimos años. El sondeo, realizado por internet entre 1.807 participantes, incluidos 495 mayores, describe las experiencias de los consultados y debe leerse considerando las barreras de acceso digital.
Entre las respuestas oficiales, Alfonso mencionó casitas infantiles, espacios de cuidados para mayores en empresas y la política integral de cuidados.
Sin embargo, la socióloga Elaine Acosta, directora de Cuido60, advirtió en el III Foro DDC "Para la Cuba de mañana" que el envejecimiento ocurre en un contexto de "empobrecimiento acelerado". Reclamó un plan nacional contra la pobreza y cuestionó el repliegue del Estado, que traslada más responsabilidades a las familias.
Para Acosta, el Sistema Nacional para el Cuidado Integral de la Vida es un paso importante, pero insuficiente sin cambios legales y políticos que permitan participar en igualdad de condiciones a organizaciones independientes, iglesias y otros actores.