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Población

Cuba envejece sin recursos: los mayores de 60 años ya representan el 26,7% de la población

Ya hay más mayores que niños en 164 de los 168 municipios de Cuba, según datos de la ONEI, que califica la situación como 'reto de país rico', con 'recursos insuficientes'.

La Habana
Un adulto mayor camina por un parque en Santiago de las Vegas.
Un adulto mayor camina por un parque en Santiago de las Vegas. Diario de Cuba

Cuba cerró 2025 con 2.519.823 personas de 60 años o más, el 26,7% de su población, según el informe El envejecimiento de la población. Cuba y sus territorios, 2025, de la estatal Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI). La proporción aumentó un punto porcentual respecto a 2024 y confirma el avance de un fenómeno que incrementa las necesidades de atención sanitaria, protección social y cuidados.

El documento sitúa la población total de la Isla en 9.434.593 habitantes al cierre del año pasado. En una década, el peso de las personas mayores pasó del 19,4% al 26,7%: un aumento de 7,3 puntos porcentuales. La ONEI precisa que, desde 2021, los datos de su serie corresponden a la denominada población efectiva.

La propia oficina estatal reconoce la desigualdad entre las necesidades del país y sus posibilidades de respuesta. Cuba presenta un envejecimiento "comparable a Europa y Norteamérica", señala, lo que implica que "enfrenta retos similares a países desarrollados, pero con menos recursos económicos para afrontarlos".

Villa Clara y La Habana encabezan el envejecimiento

Villa Clara registró la mayor proporción de personas de 60 años o más, con un 30,2%, seguida de La Habana, con un 29,1%, y Cienfuegos, con un 27,7%. En el extremo contrario se situaron Guantánamo, con un 23,3%, y Santiago de Cuba y Artemisa, ambas con un 24,2%. Todas las provincias elevaron el indicador respecto a 2024.

Las diferencias son más pronunciadas entre municipios. En Plaza de la Revolución, en La Habana, las personas mayores representaban el 38,2% de los habitantes, casi cuatro de cada diez. Yateras, en Guantánamo, presentó la proporción más baja, con un 17,9%.

El desequilibrio entre generaciones también se refleja en la relación con la población infantil: al cierre de 2025 había 1.712 personas de 60 años o más por cada 1.000 menores de 15 años. En Villa Clara esa relación superaba las dos personas mayores por cada menor de 15 años, mientras que en Plaza de la Revolución se acercaba a cuatro.

Solo cuatro de los 168 municipios tenían más menores de 15 años que personas de 60 o más: Yateras, Caimanera y El Salvador, en Guantánamo, y Alquízar, en Artemisa.

El informe registró, además, 463 personas mayores por cada 1.000 habitantes de entre 15 y 59 años, frente a 440 en 2024. Esta relación es un indicador demográfico que no equivale a contar cuántos jubilados sostiene cada trabajador ni determina por sí sola la dependencia económica de las personas mayores, pero se registra en un contexto de éxodo migratorio y carencias que las golpean especialmente.

Medicamentos, apagones y dependencia familiar

La segunda encuesta de DIARIO DE CUBA, realizada por Cubadata entre el 23 de febrero y el 13 de marzo de 2026, mostró que el 76,9% de los participantes de 60 años o más tenía mucha dificultad o no podía conseguir medicamentos, frente al 53% de los encuestados de entre 18 y 59 años.

Asimismo, el 84% de los mayores consultados afirmó sufrir apagones diariamente o varias veces por semana, en comparación con el 71,3% del grupo más joven. Los testimonios recogidos por este diario ilustraron cómo esas carencias agravan la dependencia familiar. "Antes era independiente, ahora siento que soy una carga", lamentó Teresa, una residente en Matanzas de 74 años que depende de su hija para conseguir comida y medicinas.

Solo el 5,8% de los mayores de 60 años consultados cree que el Estado les ha ayudado a resolver sus problemas en los últimos años, y apenas el 6,2% confía en que el Gobierno será clave para mejorar su situación.

La presión alcanza también a quienes los cuidan. Entre los participantes de 18 a 59 años, el 64,8% declaró haber dejado de comer durante un día entero, frente al 49,9% de los mayores. Algunos testimonios describieron cómo los familiares más jóvenes reducen su propia alimentación para priorizar a los ancianos a su cargo.

La encuesta se realizó por internet y reunió a 1.807 participantes, de los cuales 495 tenían 60 años o más. Sus resultados describen las experiencias de las personas consultadas y deben leerse teniendo en cuenta las barreras de acceso digital que afronta la población mayor.

Envejecer en un contexto de pobreza

Los datos oficiales se conocen después de que la socióloga Elaine Acosta, directora del observatorio de envejecimiento Cuido60, advirtiera en el III Foro DDC "Para la Cuba de mañana" que el acelerado envejecimiento ocurre en un contexto de "empobrecimiento acelerado".

En una entrevista con DIARIO DE CUBA publicada el 6 de octubre, Acosta reclamó "un plan nacional de superación de la pobreza" y una redistribución de las responsabilidades de cuidado. Según la socióloga, el Estado se ha replegado de esa función y ha trasladado una mayor carga a las familias, mientras crece de forma incipiente la oferta privada.

Acosta cuestionó que las autoridades no faciliten en igualdad de condiciones la participación de la sociedad civil independiente, las iglesias y otras organizaciones que ya atienden a personas mayores o dependientes. A su juicio, la creación del Sistema Nacional para el Cuidado Integral de la Vida constituye un paso importante, pero insuficiente sin otros cambios legales y políticos.

"La sostenibilidad de la Cuba de hoy o la insostenibilidad de la vida en la Cuba de hoy es un problema eminentemente político", sostuvo. Para la directora de Cuido60, atender esa realidad exige permitir que distintos actores participen en los cuidados, puedan exigir mejores condiciones y cuenten con garantías jurídicas para desarrollar su labor.

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