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Política

Bruno Rodríguez tacha de 'persecución enfermiza' el informe de EEUU sobre trata de personas

El ministro de Relaciones Exteriores del régimen no desmiente las cifras ni los mecanismos de control que describe Washington. Acusa a EEUU de 'chantaje' a los países receptores de médicos.

La Habana
El ministro Bruno Rodríguez Parrilla.
El ministro Bruno Rodríguez Parrilla. EFE

El ministro de Relaciones Exteriores del régimen cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, calificó este sábado de "unilateral y mendaz" el nuevo Informe sobre la Trata de Personas del Departamento de Estado de EEUU publicado el jueves. Según él, el documento sirve para "justificar la política agresiva" de Washington contra La Habana y su "persecución enfermiza a la colaboración médica cubana".

"Nuevamente el gobierno estadounidense insiste en la mentira para intentar manipular la opinión pública internacional", escribió el canciller en X. 

Rodríguez Parrilla calificó de "cínico" lo que describió como "reconocimiento explícito" en el informe de las "duras presiones y el chantaje" contra los gobiernos que reciben cooperación cubana. Añadió que esas presiones se ejercen "sin importar las consecuencias en las poblaciones" beneficiadas por la presencia médica de la Isla.

Sin respuesta a los datos

El mensaje del canciller del régimen no refuta ninguno de los puntos concretos del informe presentado el jueves. El Departamento de Estado mantiene al Gobierno de Cuba en la categoría más grave de trata, al considerar que su programa de exportación de mano de obra constituye un "patrón o política gubernamental de trabajo forzado".

El documento señala que el régimen retiene entre el 50% y el 95% de los salarios de los profesionales. También los controla mediante la regulación de pasaportes y credenciales, toques de queda, vigilancia y restricciones de movimiento. Rodríguez Parrilla no se refirió a estas prácticas.

El informe sostiene además que la "presión diplomática" de Washington y las restricciones de visas redujeron los trabajadores cubanos en el exterior de unos 24.000 a inicios de 2025 a entre 15.000 y 18.000 en 2026. Aun así, siguen presentes en 53 países, y el personal sanitario es el 75% del total.

Cada vez más gobiernos cambian las reglas

El Departamento de Estado señala que, por primera vez desde 2010, varios gobiernos revisan sus acuerdos con La Habana para pasar a contrataciones directas y transparentes. Esta semana, Uruguay anunció que pagará la protección social y el estipendio directamente a los profesionales, y no a través del convenio con la parte cubana, como recogió DIARIO DE CUBA.

El caso de Jamaica apunta en la misma dirección. El ministro de Salud, Christopher Tufton, anunció que su país recontrató a 157 sanitarios cubanos meses después de poner fin al convenio bilateral. Con los 43 que decidieron quedarse, suman 200 en el sistema público, frente a los 277 de antes. "Estamos cerca de donde estábamos", dijo el ministro.

Los contratos son individuales y ya no pasan por el Gobierno cubano, según The Gleaner. Dos enfermeras consultadas por DIARIO DE CUBA, que pidieron el anonimato, confirmaron que "Jamaica recontrató a todos los cubanos que decidieron regresar". "hasta ahora nos han dado permiso de trabajo y residencia", añadió una de ellas.

Jamaica había cerrado en marzo el programa de medio siglo. Su Cancillería alegó dudas sobre su legislación laboral y las convenciones internacionales del trabajo, y citó la retención de pasaportes y las irregularidades salariales. Una investigación de CubaNet reveló que los colaboradores debían transferir a la misión al menos el 50% de sus ingresos.

Castigo de ocho años

El informe recuerda que La Habana castiga a quienes abandonan sus puestos con la prohibición de regresar al país durante ocho años. Esta medida, nunca publicada como norma específica, se aplica al amparo del Decreto-Ley 302 de 2012.

Las críticas a las misiones médicas no vienen solo de Washington. El Parlamento Europeo condenó las "formas de esclavitud moderna" en estos programas e Italia abrió investigaciones sobre las condiciones de contratación. A ellas se suman las advertencias de la ONU y la Comisión Interamericana de Derecho Humanos (CIDH) sobre la retención de pasaportes, las restricciones de movilidad y el pago parcial de salarios.

El informe advierte a los países receptores de que actuar como intermediarios "suscita preocupación por la complicidad". Recuerda también que la Ley de Asignaciones de EEUU prevé restricciones de asistencia a quienes paguen directamente al Gobierno cubano por el trabajo de sus médicos.
 

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1 comentario

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Brunilda y Cia, la mano pelua del gen Castro, acusados de esclavistas del siglo XXI ... Vaya, como si no fuera obvio ...