La creciente dependencia de ayudas internacionales para sostener servicios básicos en Cuba quedó nuevamente expuesta tras la entrega de alimentos destinados al Sistema de Atención a la Familia (SAF) en Villa Clara y un donativo de medicamentos brasileños para el tratamiento de la tuberculosis.
Según informó la Agencia Cubana de Noticias (ACN), el Programa Mundial de Alimentos (PMA/WFP) entregó 106 toneladas de carne en conserva para complementar la alimentación de más de 8.500 personas vulnerables atendidas en 130 comedores del SAF en Villa Clara.
La donación, financiada por el Gobierno de Canarias y ejecutada junto al Ministerio de Comercio Interior y el Gobierno provincial, se suma a otras ayudas alimentarias externas que sostienen parcialmente un sistema social cada vez más deteriorado.
El SAF, creado en 1998 para asistir a ancianos, personas vulnerables y ciudadanos sin amparo familiar, atraviesa una profunda crisis de abastecimiento y funcionamiento, según reveló recientemente un reportaje de DIARIO DE CUBA. Beneficiarios y trabajadores describieron comedores con menús mínimos, alimentos en mal estado y reducción de servicios diarios debido a la escasez.
Muchos ancianos, según esos testimonios, prefieren acudir a iglesias o redes comunitarias donde reciben alimentos gratuitos y de mejor calidad.
Aunque el Gobierno cubano presenta el programa como una red de protección social activa, cada vez depende más de donaciones internacionales y aportes informales de cuentapropistas y organizaciones religiosas.
La propia ACN reconoció que la carne en conserva será añadida a una canasta básica proporcionada por el PMA compuesta por arroz, aceite y chícharos, lo que evidencia las dificultades del Estado para garantizar proteínas de origen animal dentro de la asistencia social regular.
En paralelo, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) informó este lunes de la entrega de medicamentos antituberculosos donados por Brasil para tratar aproximadamente a 1.000 pacientes en Cuba.
El acto oficial tuvo lugar en el Hospital Neumológico Benéfico Jurídico de La Habana, con presencia de funcionarios del Ministerio de Salud Pública, representantes diplomáticos brasileños y autoridades de la OPS.
Aunque las autoridades cubanas calificaron el donativo como un ejemplo de cooperación bilateral, la ayuda llega en medio de crecientes dificultades del sistema sanitario cubano para garantizar medicamentos básicos y enfrentar enfermedades transmisibles.
La tuberculosis, asociada históricamente a condiciones de pobreza, hacinamiento y deterioro nutricional, ha reaparecido con fuerza en distintos territorios del país en medio de la crisis económica prolongada.
Los brotes de esta enfermedad son muy comunes en las cárceles cubanas, cuya población sufre precarias condiciones higiénico- sanitarias y algunos casos terminan en muerte. En abril, desde la prisión conocida como El Típico, el preso político de 62 años Lisandro Betancourt Escalona advirtió que al menos ocho presos estaban enfermos con tuberculosis. Todos están en un grave estado de desnutrición, según afirmó en un audio compartido por el grupo de asesoría jurídica Cubalex en su cuenta de Facebook. La alimentación que reciben es insuficiente y carente de nutrientes, lo que empeora su estado de salud.