"Yo veía las estadísticas cuando mi jefe se sentaba delante de la computadora a revisarlas. Estaban infladas. Te digo que si (Nicolás) Maduro no era un descarado, era muy estúpido, y el Gobierno cubano siempre le estuvo robando", cuenta a DIARIO DE CUBA Armando, nombre ficticio para proteger la identidad de este colaborador de la salud que escapó de la Brigada Médica Cubana en Venezuela hacia México.
Las identidades de todas las personas que han ofrecido su testimonio para este reportaje han sido protegidas para evitar que sus familiares en Cuba sufran represalias del régimen.
"Según el número de pacientes atendidos era la cantidad de petróleo, de barriles, que entraban a Cuba. Por poner ejemplo un ejemplo con un número pequeño, por diez pacientes que atendió el CDI (Centro de Diagnóstico Integral) tal, vamos a enviar 20 barriles", explica este técnico de la salud, que llegó a desempeñarse en la Dirección Nacional de la Misión de Cuba en Venezuela.
A partir de 2000, Venezuela se convirtió en el principal proveedor de crudo del régimen cubano a través del Convenio Integral —firmado por los difuntos Hugo Chávez y Fidel Castro—, que le otorgaba precios preferenciales a La Habana a cambio de servicios médicos y educativos.
Promovido por ambos dictadores, el 16 de abril de 2003 nació en Venezuela el programa social Misión Barrio Adentro. A través de él, el castrismo exportaba profesionales de la salud al chavismo. A cambio, su aliado le proporcionaba 90.000 barriles de crudo al día.
Esos suministros se redujeron gradualmente en los últimos años. La captura del dictador y sucesor de Chávez, Nicolás Maduro, efectuada por fuerzas estadounidenses el 3 de enero, les dio el golpe de gracia.
Según datos oficiales citados por la televisora estatal Telesur el pasado 16 de abril, al reseñar la conmemoración por los 23 años de Barrio Adentro —llevada a cabo en Caracas por autoridades de Cuba y Venezuela—, hasta ese momento "se contabilizan más de 10.000 instituciones de salud operativas y un impacto histórico de 1.600.000 consultas realizadas".
Las palabras de Armando, que son confirmadas por los testimonios de otros colaboradores a DIARIO DE CUBA, ponen en tela de juicio las cifras enarboladas por ambos regímenes.
"Yo tuve que hacer historial clínico a pacientes fantasmas... O sea, no existían pacientes y se reportaban ingresos y egresos como movimiento hospitalario, y el historial clínico respaldaba esa mentira", cuenta a DIARIO DE CUBA la enfermera Valeria.
"Así sucedía con los médicos. Veían diez pacientes y se les obligaba a reportar 30 o 40 para aumentar estadísticas de pacientes vistos en consultas. En realidad, no se veían tantos, puesto que la falta de insumos influía en ello", asegura la profesional de la salud, que abandonó la misión en Venezuela en 2024.
"Me daban medicamentos vencidos, teniendo yo un juramento hipocrático"
El engaño denunciado por los dos colaboradores cubanos no se limitaba a la cantidad de pacientes atendidos. Abarcaba los medicamentos usados para tratar o prevenir enfermedades.
"La mayoría de los medicamentos se usaban vencidos. En mi caso tuve que vacunar contra el Covid-19 a la población con la vacuna cubana Abdala vencida, y reportar estadísticamente, además de los vacunados reales, muchos otros para completar las dosis", comenta.
"A mí me daban medicamentos vencidos (para los pacientes), teniendo yo un juramento hipocrático de salvar vidas", cuenta Maribel, otra enfermera. "Se reportaban enfermos ingresados y era mentira".
Pero los colaboradores no solo debían mentir, también debían hacer apología del engaño en el que incurrían al alterar las estadísticas.
"Teníamos que postear en redes sociales privadas y oficiales los supuestos logros de la misión", relata Valeria.
"Si no subía la estadística, te sancionaban"
El doctor Gustavo, que estuvo en dos misiones (de 2016 a 2019 y de 2022 a 2024), corrobora que la jefatura de las misiones orientaba indirectamente adulterar las cifras. Asegura que esa práctica disminuyó, porque la parte venezolana comenzó a "estar detrás", pero nunca se erradicó.
"Lo de los pacientes fantasmas o ausentes fue mermando, pero no desapareció. Ya había muchas denuncias, y los jefes venezolanos estaban detrás para que aquello no se hiciera. Pero no sé erradicó totalmente, porque se tomaban medidas, se escondían las historias clínicas ficticias, se hacían duplicados de dieta y pedidos de farmacia. Era muy fácil comprobar que había 'fantasmas'", explica.
"Había que ingeniárselas, porque si no subía la estadística, ya fuera real o ficticia, era un problema y te sancionaban. No te decían 'finge', pero con otras palabras nos decían que, si no cumplíamos, nos teníamos que ir", dice este profesional, que se enroló en la misión con la esperanza de obtener una remuneración mayor que el salario que ganaba trabajando en Cuba.
Detrás de la "preocupación" de La Habana por las poblaciones "privadas" de las brigadas cubanas
Lo relatado por estos sanitarios cubanos, que corrobora lo expuesto durante años por otros colaboradores que se desvincularon de las misiones, contradice la supuesta preocupación que han expresado las autoridades de Cuba por las poblaciones de varios países receptores de sus brigadas médicas en la región, ante la decisión de sus gobiernos de no renovar los convenios de "cooperación".
Esas decisiones estuvieron motivadas por la presión de Washington para poner fin a la explotación laboral a la que está sometido el personal cubano en las misiones y por la que relatores de Naciones Unidas han cuestionado al régimen.
En marzo, luego de que Jamaica pusiera fin a la colaboración, la Cancillería del régimen expresó pesar por el pueblo de ese país, al que se privaba, dijo, "de recibir los servicios básicos y especializados de salud que brindaban los colaboradores cubanos".
En el propio mes, el titular de la Cancillería, Bruno Rodríguez Parrilla, acusó a Washington de castigar a "los pueblos y comunidades más desfavorecidas de la región, que durante décadas han recibido la atención médica cubana".
Las denuncias sobre falsificación de estadísticas en Venezuela obligan a suponer que el régimen repitió esa práctica en los otros países a los que ofreció su "colaboración" en materia de salud.
Proselitismo a favor de Maduro disfrazado de prevención
Adulterar las cantidades de pacientes atendidos era solo una parte de las "indicaciones" que debían obedecer los colaboradores cubanos en Venezuela. Otra parte de su "misión", orientada de manera más directa, era hacer campaña dentro de la población para que Maduro ganara las elecciones.
"Cuando se acercaban las elecciones, teníamos que ir a las casas, vestidos de médicos a dar charlas a favor del Gobierno chavista", asegura Gustavo.
"Te indican que tienes que hacer campañas a favor del Gobierno venezolano; o sea, de Maduro en mi caso. Tocaba salir a las calles y visitar casa por casa, supuestamente haciendo medicina preventiva y la realidad era que tenías que dar charlas a favor de Maduro y su reelección", recuerda Valeria.
Las orientaciones partían del jefe de misión, José Antonio Machado Reyes, y su sucesor, Yusleivis Martínez Carmona.
Los colaboradores las recibían de los coordinadores en cada CDI, "que alegaban que era necesario mantener el Gobierno de Maduro para garantizar la permanencia de la misión en Venezuela. Hablaban de la solidaridad del pueblo cubano y toda la fachada que ellos han creado internacionalmente", detalla la enfermera.
Valeria cuenta que los coordinadores les decían textualmente: "'las indicaciones primero se cumplen y luego se discuten', como si fuéramos militares".
Y nadie se negaba a cumplirlas, porque el precio era alto: regresar a Cuba con la misión revocada y sin derecho a la remuneración, más la revocación del título de Medicina, según las amenazas de los coordinadores, que algunas veces era sutiles y otras, muy directas, dice Valeria.
Como muchos colaboradores que han dejado las misiones, esta enfermera estaba insatisfecha con el salario que le pagaba el régimen y las exigencias que debía cumplir. Pero la gota que colmó el vaso y la llevó a escapar estuvo relacionada precisamente con las elecciones del 28 de julio de 2024, en las que el oficialista Consejo Nacional Electoral (CNE) declaró vencedor a Maduro, sin mostrar las actas electorales.
"Me mantuvieron encerrada en el CDI trabajando durante cinco días consecutivos. Viví días muy tensos y me di cuenta de cuánta falsedad se esconde detrás de la misión. Comprendí que éramos esclavos de un régimen", dice, y asegura sentir alivio al contar la verdad.
La justificación de los jefes de la misión para mantener encerrados a los colaboradores fue su propia seguridad. Pero Valeria sostiene que era para que vivieran "metidos en una burbuja", sin ver la realidad de lo que ocurría en Venezuela.
"En esa época había muchas manifestaciones, porque la mayor parte del pueblo no quería reelegir a Maduro y ellos decían que para que no nos viéramos envueltos en nada y no arremetieran contra nosotros. Porque nosotros estábamos allí por un programa del gobierno que los venezolanos no querían", afirma.
Estos trabajadores de la salud cubanos que hablaron para este reportaje llegaron a México tras escapar de Venezuela a través de Colombia. Uno ya tiene el estatus de refugiado, mientras el resto busca regularizar su situación migratoria.
NOTICION!!
Venezuela deporta a EE.UU. al empresario Alex Saab, un cercano colaborador de Nicolás Maduro...
SABROSO!!!
Nicolás Maduro, fue el típico tonto útil, es un hombre obtuso diría yo, bastaba con escucharlo hablar la cantidad de disparates que disparaba en oraciones cortas. Su peor estupidez fue creerle a los expertos cubanos que Cuco Mendieta no seria capaz de arrestarlo y de paso meterle un balaz0 en el Qlo. a treinta y dos cubanos. que regresaron a La Habana en cajas de Hallacas.
Cuando trabaje como especialista y jefe de servicio en importante hospital en Cuba. Era notorio el número de pacientes visto en la guardia y había especialidades que cuando informaban el número de pacientes visto con cifra bajas, pero reales los abucheaban. En mi servicio señalé que se informara la verdad pero que no dejaran de informar los pacientes que venían sin turno desde lejos, - era justo-, sin embargo, un médico comenzó a poner los integrantes de equipo cuba de pelota, hasta que un día vi en el listado a Alicia Alonso. Solo hablé con el, lo suficiente como para decirle que lo que tenia que decirle y me juro lealtad eterna. En la misión que cumplí en Nicaragua no había que inflar las cifras, trabajábamos como animales. En cambien en la capital - Managua- había una tendencia a la disipación.
No conocí, ni me interesa, el “campo socialista”, pero es posible que el fraude en las estadísticas Labana lo haya heredado de Moscú.
La “infladura” de globos fue creada por el régimen para mostrar estadísticas falsas que hacían creer al pueblo y al mundo que la involución cubana era todo un éxito, ya yo con 12 años inflaba globos en la cantidad de matas de naranjas que “guataqueaba” en la ESBEC (Ceiba Uno), cuentan que en la Zafra de los 10 millones los reportes de caña sembradas duplicaban el territorio nacional, en las escuelas en el campo a los directores le exigían “promoción” y el fraude académico se convirtió en algo cotidiano, no es raro que el engaño haya afectado hasta a los aliados de la Tiranía.
Cuando a Chavez se le subio a la cabeza que "el que paga manda" y quizo projectarse como el #1, en ese momento lo "enfermaron y lo murieron". Maduro, graduado de la ñico lopez, lo colocaron para tener control de la colonia, y cumplio su papel hasta Enero 3.
Castro I le vendió la fórmula del gobierno perpetuo a Chávez, quien sucumbió al canto de sirenas. Esto no es secreto: desde La Habana siempre lo consideraron al venezolano un estúpido con dinerito, que no sabía en que gastarlo. Y para reforzar esta teoría, cuando fallece, eligen al más tonto que había en Caracas: Maduro.