Recientemente, el ministro de Salud de Jamaica, Christopher Tufton, reveló que 42 de los 278 integrantes de la brigada médica cubana decidieron permanecer en la isla tras el fin del convenio bilateral entre La Habana y Kingston. Según declaró al Servicio de Información de Jamaica, esos profesionales “recibieron contratos individuales” y actualmente trabajan de forma directa dentro del sistema de salud jamaicano.
La transición hacia el esquema de contratación independiente ocurrió después de que las autoridades jamaicanas identificaran irregularidades en las condiciones bajo las que operaban las brigadas médicas cubanas. El hallazgo llevó a revisar las bases del acuerdo técnico vigente desde 2023 y, finalmente, a descartar su renovación por la imposibilidad de renegociar nuevos términos con el Gobierno cubano. Posteriormente, funcionarios jamaicanos comenzaron a favorecer mecanismos de empleo para aquellos profesionales que optaran por permanecer en el país.
DIARIO DE CUBA conversó con una de ellos para conocer cómo fue el fin de uno de los programas más establecidos del hemisferio y cuáles han sido los retos que enfrentan los profesionales de la salud cubanos que, como ella, han decidido no regresar a Cuba.
Para la sanitaria cubana Mirta Pompa no hubo aviso previo. En la tarde del 6 de marzo, cubría su turno de trabajo en un hospital de Kingston, Jamaica, cuando recibió una notificación de su jefe: La Habana y Kingston daban por terminado su acuerdo de 50 años para la contratación de médicos cubanos, uno de los más establecidos de la región. Pompa, nombre cambiado a petición de la especialista, se enteró como se hubiera enterado cualquier persona con acceso a los medios de comunicación y a las redes sociales, tras la publicación de un comunicado oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores.
El cierre
"Recuerdo que yo estaba trabajando en el turno de 2:00PM a 10:00PM y el jefe de brigada de la parte donde yo estaba nos envió un comunicado en el que se indicaba que teníamos que dejar de trabajar inmediatamente, que la misión ya no seguía, así que yo no pude hacer mis horas extras que tenía planificadas ese día", dijo a DIARIO DE CUBA.
Ya otros países, como Antigua y Barbuda, Honduras y Guatemala, habían anunciado el cierre de las brigadas cubanas en su territorio, pero hasta ese momento Jamaica había defendido el pacto con La Habana.
"Para mí, saber que la misión llegaría a su fin fue muy duro; fue una noticia que nadie esperaba. Me dolió mucho porque de mi pequeño salario dependía mi familia en Cuba, pues le remesaba lo poquito que me quedaba, unos 250 dólares", agregó.
La cifra se ha multiplicado por diez desde que trabaja de manera independiente. La diferencia es importante. El esquema extractivo de las autoridades cubanas en la misión de Jamaica obligaba a los colaboradores a transferir a una cuenta de la misión no menos del 50% de sus salarios básicos que oscilaban entre 1.400 dólares en el caso del personal de enfermería y 2.100 dólares en el de los médicos; la misma tasa se aplicaba a sus ingresos por horas extra. Ahora puede ayudar más a su familia: la razón por la que decidió no regresar a Cuba.
"Pensé mucho en mis niños y en mis padres antes de subirme al avión. Si regresara a Cuba, ¿qué comida le daría a mi familia si con el salario que me pagan allí no me alcanza ni para comprar un par de zapatos a uno de mis hijos?"
Pero su decisión también tiene consecuencias para sus seres queridos. El abandono de "funciones laborales" puede ser castigado, según el Artículo 176 del Código Penal cubano, con penas de hasta ocho años de prisión o, en la práctica, con la prohibición de entrada al país durante igual periodo, una restricción también amparada en la Ley de Migración. Aun así, Pompa asegura estar dispuesta a asumir las consecuencias. Dice sentirse engañada por las autoridades cubanas respecto a los beneficios prometidos por la prestación de sus servicios de salud en la nación anglófona.
Beneficios cancelados de la misión
"Inicialmente, a todos nos dijeron que nos darían una carta para comprar un carro y, después de que terminó la misión, nos dijeron que el trámite ya había cambiado". Según una comunicación interna a la que DIARIO DE CUBA tuvo acceso, enviada a los sanitarios de la ya concluida misión por la Oficina de Atención al Colaborador de la Unidad Central de Cooperación Médica con sede en La Habana, la solicitud de carta para adquirir un vehículo de uso personal ya no puede realizarse desde las provincias. Ahora debe gestionarse en Jamaica a través de la representación del área económica de la misión. Esto inhabilita, de hecho, el procedimiento porque ya todos los profesionales regresaron a Cuba y los que decidieron quedarse en Jamaica, por ser considerados desertores, no tienen derecho al beneficio.
Otra promesa incumplida se refiere al pago final de la liquidación. Un mensaje enviado por Telegram por el departamento económico de la misión médica cubana en Jamaica parece ser una orientación interna dirigida a médicos y enfermeros ante el cierre de contratos. El documento informa que se realizará la conciliación de los salarios pendientes de febrero y de los días trabajados en marzo, incluyendo posibles guardias, extras y descuentos, y además orienta sobre completar los trámites fiscales de "P24" e "income tax" necesarios para cerrar oficialmente la relación laboral y tributaria en Jamaica. Para ello, la misión facilitaría un pre-ticket o una reserva de vuelo como soporte documental de la salida del país y del término del vínculo laboral.
El texto recuerda a los colaboradores que deben solicitar el total de días pendientes para recibir el dinero correspondiente, ya que las vacaciones no disfrutadas pueden convertirse en efectivo al finalizar la misión. El mensaje, además, aclara que quienes habían regresado recientemente de vacaciones después de diciembre ya prácticamente habían consumido esos días acumulados y tendrían poco o ningún saldo adicional por cobrar.
"Del pago de la liquidación, todavía no sé para cuándo nos pagarán. Todo es mentira y más mentira", dijo Pompa.
Cálculos de DIARIO DE CUBA a partir de los salarios estipulados de USD 2.100 mensuales para médicos y de USD 1.400 para enfermeros, la liquidación podía representar varios miles de dólares, dependiendo del tiempo acumulado. Un médico con dos o tres meses de vacaciones pendientes podía recibir entre USD 4.200 y USD 6.300 adicionales, mientras que un enfermero podía cobrar entre USD 2.800 y USD 4.200, sin contar posibles pagos adicionales por guardias u otros conceptos.
Unos 100 sanitarios esperan por visados en La Habana
Pompa agrega que, además de los 42 que decidieron quedarse, hay un grupo cuyo número se desconoce que se mantiene prestando servicios en hospitales privados como parte de otro acuerdo con La Habana. Además, otros esperan porque se les otorguen visados para regresar a Jamaica.
"Y de los compañeros que decidieron regresar a Cuba, sé que se presentaron en la Embajada de Jamaica en La Habana, pero todavía no han recibido respuesta sobre su visa para regresar a Kingston". Otra exintegrante de una brigada anterior, que también prefiere ocultar su nombre por temor a represalias de las autoridades, señala que pueden llegar a 100. DIARIO DE CUBA no pudo verificar las cifras. No obstante, según la propia legislación cubana (Decreto-Ley 306 de 2012), el Estado puede regular la salida de los profesionales de la salud y de otros sectores de interés.
Según Christopher Tufton, el Gobierno jamaicano ofreció, además, a otros colaboradores cubanos la posibilidad de regresar a Jamaica bajo nuevas modalidades laborales desvinculadas del esquema estatal colectivo tradicional. “A todos se les ofreció una carta indicando que, si estaban interesados, estaríamos dispuestos a volver a contratarlos sobre la base de sus propios intereses… pero mediante contratos individuales”, afirmó.
El ministro añadió que algunos médicos habrían manifestado interés incluso después de regresar a Cuba: "Existe una invitación abierta… y hemos recibido información de que algunos están interesados. Si vienen, estaríamos dispuestos a contratarlos", insistió.
El funcionario también reveló que varios profesionales cubanos presentes en Jamaica han iniciado trámites para obtener la residencia permanente tras años de vivir y trabajar en el país. "Algunos de los que están aquí con permisos de trabajo llevan tiempo en el país y han expresado interés en obtener la residencia permanente… Hay algunos que llevan aquí cinco años, o incluso más en ciertos casos", señaló.
Las declaraciones llegan en medio de crecientes presiones diplomáticas de Estados Unidos sobre el sistema cubano de exportación de servicios médicos y en el marco de una reestructuración más amplia del sistema sanitario jamaicano y de reformas tributarias que incrementan el umbral de exención del impuesto sobre la renta. Esto reduce las deducciones salariales, deja mayores ingresos netos y se traduce en más garantías para trabajadores como Pompa.
"Solo quiero decir que no me arrepiento de nada", aclaró la sanitaria. "Desde que estoy independiente, les he podido enviar dinero a mis padres sin limitaciones, y si tengo que cumplir ocho años sin entrar a Cuba, no me importa; sé que desde aquí podré ayudar más a mi familia".
DIARIO DE CUBA no ha recibido respuesta a repetidas solicitudes de información dirigidas al Gobierno de Jamaica.
Bienvenido el arrepentimiento aunque sea tardío. Más vale tarde.que nunca.
A la Potencia Médica le salen forúnculos.