Brasil anunció el envío a Cuba de 20.000 toneladas de arroz, además de otros alimentos y medicamentos, en un nuevo gesto de apoyo al aislado régimen de La Habana en medio de la profunda crisis económica y energética que atraviesa la Isla.
Según informaron autoridades brasileñas, el cargamento —canalizado a través del Programa Mundial de Alimentos— incluye también 150 toneladas de arroz pulido, 150 toneladas de frijoles negros y 500 toneladas de leche en polvo, reportó EFE. A esto se suma un envío aéreo de medicamentos que llegó recientemente al país.
La secretaria para América Latina y el Caribe de la Cancillería brasileña, Gisela Padovan, reconoció abiertamente el deterioro de las condiciones de vida en Cuba. "La población realmente está sufriendo", afirmó, al justificar las donaciones.
En sus pronunciamientos, el Gobierno cubano mantiene su narrativa habitual y atribuye la crisis al "bloqueo petrolero" de Estados Unidos, evitando reconocer el peso de décadas de ineficiencia económica, control estatal y falta de reformas estructurales.
Más ayuda internacional en medio del colapso interno
Las donaciones brasileñas coinciden con la llegada a La Habana del llamado Convoy Nuestra América, una iniciativa internacional impulsada por organizaciones políticas de izquierda y activistas afines al régimen cubano. El grupo entregó unas cinco toneladas de insumos médicos, además de paneles solares y equipos fotovoltaicos valorados en unos 500.000 euros.
Los suministros fueron distribuidos en hospitales de la capital, incluido el Hermanos Ameijeiras —reportó EFE—, en un contexto de creciente escasez de medicamentos, apagones prolongados y deterioro de los servicios básicos.
El convoy, integrado por representantes de 19 países, forma parte de una campaña más amplia que busca movilizar recursos hacia la Isla y denunciar las sanciones estadounidenses. Sus organizadores aseguran que trasladarán más de 20 toneladas adicionales de ayuda en los próximos días.
El miércoles, también llegaron a La Habana más de 40 activistas de Estados Unidos participantes en el convoy internacional que intercambiarán con comunidades cubanas y donarán material sanitario a hospitales de la Isla.
En las próximas horas se espera el arribo a La Habana de 20 chilenos que traen en sus maletas más de 600 kilos de medicamentos, insumos clínicos, leche y material escolar.
Este grupo lo integran parlamentarios, miembros de partidos políticos y de organizaciones sociales, graduados de la Escuela Latinoamericana de Medicina de La Habana, sindicalistas y representantes de otros sectores.
De México rumbo a Cuba
El activista climático brasileño Thiago Ávila explicó que la misión internacional Convoy Nuestra América, que el jueves sale en barco desde el puerto de Progreso, en el estado mexicano de Yucatán (sureste) rumbo a Cuba, trasladará varias toneladas de alimentos, medicamentos, productos de higiene y paneles solares.
"Las personas fueron al puerto, mañana jueves llegan los paneles solares y mucho de la ayuda humanitaria también llegará mañana", contó a EFE el activista, quien precisó que serán unas 40 personas las que integren la misión.
Greta Thunberg, líderes de izquierda como el británico Jeremy Corbyn, el español Pablo Iglesias, la colombiana Clara López, y el co-coordinador general de la Internacional Progresista, David Adler, figuran entre las decenas de legisladores, sindicalistas, políticos y activistas que se esperan este fin de semana en Cuba.
Estos cargamentos se suman a las ayudas anuncias por España y a los tres envíos con miles de toneladas de alimentos, productos de aseo y otros insumos enviados ya a la Isla por el Gobierno de México, cuya entrega efectiva a la población ha estado marcada por la opacidad y las quejas.
Una crisis que trasciende el relato oficial
Cuba enfrenta desde 2024 una de las peores crisis energéticas de las últimas décadas, con apagones diarios que paralizan la actividad económica. La escasez de combustible ha afectado el transporte, la producción de alimentos y los servicios esenciales.
Aunque el Gobierno insiste en responsabilizar a Washington, economistas independientes y organismos internacionales han señalado que el colapso responde también a factores internos: baja productividad, dependencia de importaciones, caída del turismo y un sistema económico altamente centralizado.
En este escenario, la creciente dependencia de ayuda externa —proveniente tanto de gobiernos aliados como de movimientos políticos internacionales— pone en evidencia la incapacidad del Estado cubano para garantizar el abastecimiento básico a su población.
Enviar a Cuba esas cantidades de alimentos es un despropósito. En primer lugar "priorizarán" para las FAR, GAESA y ADN Castro. Y en segundo lugar, el régimen tiene graves problemas de almacenaje para granos, y mucho "se pierde" porque los silos tienen rajaduras, por lo que la temperatura, la humedad, los insectos y los hongos van a limitar semejante cargamento. Si Brasil lo quiere hacer bien, que vayan a controlar el destino y cuidado de esa mercadería.
Ojalá al ocupante de la Casa Blanca le de por fin el arrebato e invada Cuba con todos esos comunistones de visita en la isla, voy a estar riéndome una semana entera. Pablito Iglesias debería quedarse en esa inmundicia que es lo que él defiende aunque luego haga todo lo contrario, lástima que no se llevó también a la "parienta".
Existe un dicho español que reza: "burro muerto, alfalfa al rabo". La nueva flotilla pacotilla acude rauda a defender a la dictadura y anotarse un nuevo fracaso. Ver la nómina de este remedo de la Armada Invencible (risas) sólo despierta un deseo: que no regresen de Cuba y que al menos sobrevivan en las mismas condiciones que les obliga el régimen a vivir a los cubanos. Ay Gretina, para lo que has quedado, para limpiar mierda de dictadores.