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Transporte

Los apagones en Cuba ponen en peligro la circulación ferroviaria, reconocen las autoridades

La Unión de Ferrocarriles admite 'las limitaciones de recursos fundamentales para los trabajos de reparación, mantenimiento y sostenibilidad de la vía férrea'.  

La Habana
Un tren de carga en Cuba.
Un tren de carga en Cuba. E. Rodríguez Dávila / Facebook

Los apagones son el día a día de los cubanos y constituyen, fundamentalmente, un elemento que lo paraliza todo: desde la vida de los ciudadanos hasta la industria y la seguridad. En tal sentido, el vicedirector de la Unión de Ferrocarriles de Cuba, Argenis Jiménez Aparicio, reconoció en una entrevista con el medio digital oficialista Cubadebate que la falta de energía eléctrica provoca grandes problemas en la circulación ferroviaria, toda vez que genera una total desconexión entre las estaciones y los trenes en marcha, lo que acarrea serias dificultades de seguridad.

"Este es un factor que hoy nos está provocando grandes demoras, porque cuando ocurre un apagón o hay déficit energético, se pierde toda comunicación con esas estaciones", explicó, al tiempo que subrayó que "la comunicación es esencial para una circulación segura".

"Si no hay comunicación, si no existe una orden clara de circulación, el tren no puede avanzar. Debe esperar hasta que se restablezca la comunicación o circular a velocidad mínima para evitar cualquier incidente que pueda derivar en un accidente", sostuvo.

Precisamente sobre el tema de la accidentalidad, que ha tenido una alta incidencia en los últimos meses, aunque sin consecuencias fatales, Jiménez Aparicio señaló que "confluyen factores objetivos y subjetivos" y destacó "las limitaciones de recursos fundamentales para los trabajos de reparación, mantenimiento y sostenibilidad de la vía férrea", así como "las negligencias o la falta de previsión en las operaciones ferroviarias por parte del personal involucrado".

Si bien la Unión de Ferrocarriles de Cuba está inmersa en lo que catalogó como "recuperación del material rodante", esta "se ha visto afectada principalmente por el déficit de piezas de repuesto", precisó, y detalló que "muchas de estas piezas deben importarse, a pesar de los esfuerzos realizados con la industria nacional para suplir algunas de ellas".

"Hay piezas especializadas que, indiscutiblemente, deben ser importadas. Y debido a las limitaciones financieras del país, esto ha sido muy difícil", reconoció. No obstante, indicó que "ya se han concretado contratos en el exterior, y esperamos que, hacia finales de este año, se adquieran piezas para reparar locomotoras y coches de pasajeros, especialmente los adquiridos en 2019, que hoy prestan servicio en los trenes nacionales". Con ello, el funcionario prometió una mejoría en los servicios ferroviarios del país en los próximos meses.

Agregó, además, que "se trabaja en fortalecer y mejorar el confort interior de los coches de pasajeros, el cual ha sufrido un deterioro natural tras años de explotación". "Uno de los problemas que más afecta a los viajeros es el funcionamiento de los baños", explicó, y precisó que "estos cuentan con sistemas automatizados de alta tecnología, pero requieren mantenimiento especializado y piezas de recambio difíciles de conseguir", por lo que "presentan fallos frecuentes: el baño se bloquea y queda inoperante".

En cuanto a la reparación de vías, apuntó que entre los materiales indispensables que han retrasado el proceso hasta ahora están las traviesas de madera con tratamiento especial, cuya fabricación local no es posible actualmente por la falta de recursos forestales. "Hay que importarlas", subrayó.

Por su parte, René González Molina, director general de la Unión de Ferrocarriles de Cuba, dijo en enero que hace más de dos años la empresa estatal no recibe financiamiento en divisas y que "la mayoría de los elementos del ferrocarril necesitan importaciones".

"Hoy tenemos 16 o 17 locomotoras y de ellas están funcionando nueve o diez. Así es muy difícil mantener los trenes nacionales. Muchas veces hemos tenido que afectar la transportación de contenedores para priorizar los trenes nacionales de pasajeros", detalló.

Cifras oficiales precisan que el 67% de las vías férreas cubanas requiere algún tipo de mantenimiento, al igual que el 40% de las obras de infraestructura. 

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1 comentario

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El telegrafo se invento en 1816, y en los comienzo del ferrocarril en el siglo 19 sus lineas iban paralelas a las vias sirviendo para la comunicacion y aumentando la seguridad en las vias, mucho antes que la electricidad entrara en la vida moderna.
Los biranos van a tener que mirar a la epoca pasada, la herramienta esta ahi (digo si cuando re-escribieron la "historia" borraron ese pasaje.....