El estado calamitoso de las carreteras cubanas es un hecho incontestable, reconocido por las autoridades gubernamentales, toda vez que "solo el 29% de las vías se consideran en buen estado, el 31% en condiciones regulares y el 40% en mal estado", dijo al medio digital oficialista Cubadebate la directora general del Centro Nacional de Vialidad, Sandra Loureiro Rodríguez.
La funcionaria reconoció que, mientras "los kilómetros más deteriorados pertenecen a las vías de interés local, que incluyen calles y caminos urbanos dentro de los municipios", marcados por "el desgaste y la falta de mantenimiento sistemático", "los corredores turísticos son de vital importancia".
Así, "carreteras y autopistas con visibles signos de desgaste impactan directamente en la calidad de vida de la población, encarecen el transporte, aceleran el deterioro del parque automotor y constituyen un obstáculo para la eficiencia productiva y la distribución de bienes", criticó Cubadebate, al tiempo que la funcionaria resaltó que en las vías de interés turístico "se ejecutan inversiones constantes para mejorar su estado", sobre todo en la cayería norte.
En tal sentido, "los principales proyectos que se están desarrollando como parte del programa de inversiones se concentran en el desarrollo de la cayería norte, abarcando zonas del norte de Villa Clara, Ciego de Ávila, Camagüey y Ramón de Antilla, en Holguín. Además, se ejecuta una inversión de gran importancia en la carretera Palma–Barajagua, que conecta Santiago de Cuba con Holguín", dijo Loureiro Rodríguez.
La funcionaria añadió que "el Centro Nacional de Vialidad ha ejecutado labores de mantenimiento en el túnel de la bahía, Línea y Quinta Avenida", en La Habana. Sin embargo, no han sido grandes inversiones, toda vez que "estas requieren tecnologías costosas que actualmente no están disponibles en el país", reconoció.
"En estos momentos, el plan de colocación de mezcla de hormigón asfáltico caliente está muy limitado debido a la crisis energética. Las plantas productoras de mezcla son altamente consumidoras de diésel, y muchas están paralizadas. Además, la producción de áridos también se ha visto afectada por el déficit de combustible y la limitada operación de los molinos de piedra", agregó.
A pesar de la poca disponibilidad de materiales, la funcionaria dijo que "se dará impulso a la rehabilitación de los principales tramos de interés nacional, incluyendo la Autopista Nacional, la Carretera Central, los Circuitos Norte y Sur, el Viaducto La Farola y las carreteras que conectan a las capitales provinciales", pero sin especificar en qué acciones directas consistirá dicho impulso, por lo que puede tratarse de una manipulación propagandística.
Loureiro Rodríguez indicó, asimismo, que su entidad trabaja en el diseño de ciclovías para ordenar el tránsito en la capital. "Ya se están realizando los levantamientos técnicos y logísticos necesarios para implementar carriles exclusivos en óptimas condiciones, de modo que bicicletas y motos circulen de forma segura y no invadan otros carriles", detalló.
A pesar de que esta funcionaria y otros del sector repitan que el estado de las vías no figura entre las principales causas de accidentes de tránsito en la Isla, la realidad dice otra cosa. Por ejemplo, la autopista que discurre entre La Habana y Pinar del Río está considerada una vía de gran peligrosidad y, sin embargo, no existen planes para su mantenimiento ni para el cambio de señalizaciones que permitan disminuir la cifra de accidentes. En los seis primeros meses de 2025, en dicha vía ocurrieron 74 siniestros.