Una venezolana de 64 años fue condenada en uno de los juicios que el régimen cubano celebra con el objetivo de intimidar a quienes trafican drogas y que la prensa y los perfiles oficialistas publicitan, para demostrar que las autoridades combaten ese delito, aunque al parecer no logran contenerlo.
La ciudadana natural de Venezuela fue juzgada en la Sala de Delitos contra la Seguridad del Estado en función de lo Penal, del Tribunal Provincial Popular de Santiago de Cuba, informó este martes en su página de Facebook la Fiscalía de la provincia sin precisar la sentencia impuesta a la mujer, hallada culpable de "delito relacionado con las drogas ilícitas o sustancias de efectos similares".
De acuerdo con la publicación, el juicio contra la adulta mayor venezolana, que fue calificado de "ejemplarizante", reafirmó "el compromiso del sistema judicial en la lucha contra el narcotráfico".
El post de la Fiscalía de Santiago de Cuba también resaltó que el proceso se llevó a cabo en el contexto del Tercer Ejercicio Nacional de prevención y enfrentamiento al delito, la corrupción, ilegalidades e indisciplinas sociales, que comenzó el lunes 23 de junio y durará hasta el próximo sábado.
Con la condena, que no fue especificada, "se demostró que quienes se involucran en hechos de esta naturaleza enfrentan sanciones firmes, en correspondencia con la política estricta de Tolerancia Cero", destacó el órgano.
Este miércoles, el medio oficial Granma informó de la realización, en el Tribunal Provincial Popular de Ciego de Ávila, de otro de los procesos judiciales descritos como "ejemplarizantes", contra un ciudadano que cultivaba marihuana y otro que conocía el hecho y no lo denunció.
El primer acusado recibió una condena de 20 años de privación de libertad, mientras el segundo fue sancionado con "tres años de privación temporal". Durante el cumplimiento de sus sentencias, ninguno podrá salir del país ni disfrutará de derechos públicos.
Además de los familiares de los procesados, a la vista oral asistió "un grupo de jóvenes estudiantes, con quienes habitualmente el Tribunal avileño sostiene encuentros a puertas abiertas, como parte de la labor preventiva con las nuevas generaciones, y para aumentar el conocimiento y la cultura jurídica en la población", detalló el órgano oficial del Partido Comunista de Cuba (PCC).
En la misma jornada, el Canal Caribe de la Televisión Cubana reportó que el Tribunal Provincial de La Habana sancionó con de 20 años de cárcel a un ciudadano por transportar droga en un equipo de aire acondicionado enviado desde el exterior.
De acuerdo con el reporte televisivo, las investigaciones condujeron a la detención del individuo en la vía pública. En la revisión del equipo de aire acondicionado se descubrió que contenía "de manera enmascarada" más de un kilogramo de clorhidrato de cocaína líquida.
El juicio se llevó a cabo con la presencia de cubanos que cumplen en libertad condenas impuestas por delitos relacionados con tráfico de drogas.
Con estos tres juicios, son al menos cinco los conectados con el narcotráfico que se han realizado en tres días en Cuba, desde que arrancó la tercera batida nacional del régimen, lo que da fe del incremento de este delito en la Isla.
Cuando ya las autoridades van por la tercera etapa de su cruzada contra las drogas, no han transcendido cifras que muestren la disminución del tráfico ni del consumo, que comienza en edades cada vez más tempranas.
A inicios de mayo, la Televisión Cubana tuvo que reconocer que ya hay niños de 11 años usando drogas en la Isla.
'No hay rechazo por la ciudadanía' hacia el hurto y el sacrificio ilegal de ganado, reconocen las autoridades
Otros delitos que las autoridades de Cuba no logran contener son los asociados al ganado, que no son rechazados por la población, pues gracias a ellos algunas personas pueden comer carne de res, cuyo consumo es un lujo en el país.
Aunque a inicios de año, los medios oficiales cubanos reportaban una tendencia a la disminución en esos delitos —que consisten fundamentalmente en el hurto y sacrificio ilegal del ganado— la tendencia no se ha mantenido en los últimos meses.
Lo anterior trascendió en la más reciente reunión del Grupo de Trabajo para la prevención y enfrentamiento al delito, la corrupción, las ilegalidades e indisciplinas sociales, informó Granma.
La impunidad percibida por los campesinos, que con frecuencia denuncian la falta de interés policial en atrapar a los autores de ese delito, fue atribuida ahora a que los cubanos no rechazan esos hechos delictivos.
"El enfrentamiento a este delito, como a los demás, se produce en un complejo contexto económico, político y social, en el que no hay rechazo por la ciudadanía y, por tanto, no se denuncia, lo que impacta en el esclarecimiento, el cual es bajo", dijo Darío Delgado Cura, jefe del Departamento de enfrentamiento al delito e ilegalidades del Consejo de Ministros, al compartir los resultados de un recorrido del Grupo de Trabajo.
Frente al bajo índice de esclarecimiento de los delitos, el funcionario destacó el rigor en la aplicación de la política penal, con mayor imposición de la medida cautelar de prisión provisional y penas de cárcel a la inmensa mayoría de los acusados.
"Las sanciones que solicita la Fiscalía, en su mayoría son de internamiento, y los tribunales imponen esa sanción a más del 90 % de los acusados", resaltó.
Sin embargo, la baja tasa de esclarecimiento y la falta de contención de los delitos relacionados con el ganado, pese a las penas de cárcel impuestas a acusados de cometerlos, demuestra que no es la severidad judicial lo que acabará con el fenómeno en Cuba, como apuntó el abogado de DIARIO DE CUBA Edel González Jiménez en diciembre del año pasado.
"Estamos ante un rigor normativo que no ha frenado el sacrificio ilegal desde su regularización como delito especial. Esto pasa porque robar y sacrificar ganado mayor no es mal visto en sentido general por la amplia sociedad que la consume. Estamos ante un delito socializado que solo encuentra rechazo popular cuando la víctima de la pérdida del buey, la vaca, el ternero o el caballo es un simple campesino y no una entidad estatal", afirmó el exjuez villaclareño.
Para González Jiménez, "el rigor de la sanción penal no pone un gramo más de carne de vacuno ni de sus derivados en la mesa de los simples cubanos. Los ganaderos necesitan normas que promuevan realmente la promoción y el incremento efectivo de la masa ganadera. A día de hoy siguen careciendo de eficaces estímulos fiscales, subvenciones significativas, fácil acceso a tecnologías reproductivas, medidas y medios de higiene y salud para la crianza, matanza y gestión de las carnes de dichos animales".