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Sucesos

A la intemperie, sin electricidad ni agua potable: el calvario de 36 familias cubanas tras un incendio

Aun cuando las autoridades declaran que 'han sido atendidos', las quejas de los afectados apuntan a la indefensión generalizada en el país.

La Habana
Condiciones en las que permanecieron durante días los afectados por el incendio.
Condiciones en las que permanecieron durante días los afectados por el incendio. Diasniurka Salcedo / Facebook

Son miles los cubanos que se enfrentan día a día a la falta de políticas públicas eficientes y a la indefensión a la que el Gobierno de la Isla les ha condenado. Así, 36 familias permanecen desde hace cinco días en condiciones lamentables luego de que un incendio afectara al Edificio Hines, un alberque ubicado en La Habana Vieja que, incluso antes del siniestro, ya presentaba deficientes condiciones de habitabilidad, indicó Martí Noticias luego de conversar con varios de sus moradores.

Mientras, este martes, varios días después del suceso, ocurrido en la madrugada del 30 de mayo, el Consejo de la Administración Municipal de La Habana Vieja hizo gala en su perfil de Facebook de que los afectados "han sido atendidos por las autoridades de la provincia y el municipio, incluso actores económicos han estado aportando a la alimentación y atención de los mismos".

Así, aun cuando ya hayan podido volver a entrar al edificio, las 36 familias pasaron varios días a la intemperie, durmiendo en colchones tirados en un parque cercano, sin agua potable ni electricidad. Entre ellos, hay niños, ancianos, personas enfermas y mujeres lactantes.

El organismo estatal refirió que este martes la electricidad fue restablecida en la mayoría de los cubículos del edificio, al tiempo que los habitantes de los espacios más afectados, han recibido "ofertas de traslados". Las autoridades sostuvieron, además, que, a los residentes del edificio, "se les entrega todos los días desayuno, almuerzo y comida, e incluso se han atendido las cuestiones de salud".

Sin embargo, Ibisleybis Castellanos, quien lleva más de seis años albergada en el edificio, dijo a Martí Noticias: "Nos traen una cajita de desayuno, almuerzo y comida, eso ni los perros se lo comen".

Al tiempo que las autoridades refieren que "hay de manera permanente funcionarios pendientes a sus reclamos, y los hemos acompañado en la limpieza del lugar", la realidad es que la presencia policial es constante, en un operativo de vigilancia para impedir protestas, o que los afectados interrumpan el tráfico, o que medios de prensa independiente se acerquen a informar sobre un suceso que pone de relieve las precarias condiciones habitacionales de miles de cubanos, las largas estancias en albergues muy deficientes y el abandono gubernamental.

El incendio, que fue provocado por un fallo eléctrico, provocado por el mal estado de las instalaciones del albergue, puedo haber sido evitado, toda vez, a mediados de 2024, Castellanos dijo a Martí Noticias: "No podemos cocinar con gas porque las paredes son de pladur y puede haber un incendio. Además, las cocinas eléctricas tienen mucho consumo y las líneas no son lo suficientemente fuertes como para aguantar 264 núcleos". Sin embargo, sus advertencias no fueron atendidas y de ahí el reciente siniestro.

Con un fondo habitacional notablemente destruido, con un retraso considerable en la construcción de vivienda y con miles de casos envueltos en un larga y corrupta espera, las autoridades municipales sugirieron a los afectados, según Castellanos, que "busquemos si conocemos usufructos gratuitos que estén cerrados y entonces el Gobierno nos lleva, rompe los sellos y ubica a la persona que encontró el usufructo".

Este caso evidencia, una vez más, lo dicho en marzo, en una entrevista publicada por DIARIO DE CUBA, por la jurista Maylin Fernández: "Si nos vamos a guiar por el papel, Cuba tiene políticas públicas para tratar todos los sectores de la población; para tratar a los jóvenes, a las mujeres, para aumentar la tasa de fecundidad. O sea, hay políticas públicas diseminadas en toda la sociedad cubana, lo que sucede es que no llegan". Así, lo sucedido en el Edificio Hines refuerza la tesis del resquebrajamiento integral de la sociedad cubana y demuestra que las políticas públicas en la Isla, o no funcionan o funcionan muy mal.

Asimismo, de acuerdo con cifras oficiales, el déficit habitacional en Cuba asciende a 856.500 viviendas, mientras que apenas el 64% de las hoy existentes están en buen estado técnico. Ello significa que incluso el cumplimiento del plan anual habría sido una curita frente a una catástrofe.

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