El Consejo de Ministros de Cuba aprobó el Acuerdo 10108, que prorroga hasta el 31 de diciembre de 2025 el plazo para la legalización de viviendas, cuartos, habitaciones, accesorias y locales, informó la estatal Agencia Cubana de Noticias (ACN), menos de 15 días después de que transcendiera el más reciente incumplimiento por parte del Gobierno en el plan de construcción de viviendas.
De acuerdo con la agencia estatal, desde el viernes 23 de mayo, "la medida, ya en vigor, que beneficia a muchos cubanos al convertir en propietarios a quienes ocupen alguno de esos inmuebles, incluso ahora con menos trámites y demoras", está publicada, en la Gaceta Oficial No. 26 (extraordinaria).
La directora de Asuntos Legales de la Vivienda en el Ministerio de la Construcción (MICONS), Marvelis Velázquez Reyes, recordó en conferencia de prensa citada por ACN que, desde mayo de 2019, estaba vigente un acuerdo con ese fin. Sin embargo, según la funcionaria, la propagación de la pandemia de Covid-19 impidió a no pocas personas hacer las solicitudes correspondientes.
Con la actualización del acuerdo, explicó la directiva, "se facilita y promueve la legalización de los inmuebles sin estatus alguno o que no cumplan con las formalidades establecidas en su construcción, siempre que no violen las regulaciones territoriales y urbanísticas".
Asimismo, aseguró que las personas podrán seguir presentando sus solicitudes ante las Direcciones Municipales de la Vivienda o de Ordenamiento Territorial y Urbanismo para obtener la propiedad, pues les da el derecho de hacer uso, disfrute y disposición del inmueble.
Con la nueva medida pueden beneficiarse "los arrendatarios permanentes de viviendas del Estado, excepto quienes la tengan confiscada por sanciones legales ante hechos de enriquecimiento ilícito, drogas, corrupción y otros actos, y por sentencias penales", de acuerdo con Velázquez Reyes.
También podrán solicitar la propiedad los usufructuarios y ocupantes de cuartos, habitaciones o accesorias convertidas en viviendas adecuadas, o que pueden serlo, así como las viviendas y locales terminados o en ejecución por el Estado, sin cumplir las formalidades legales.
En el proceso se incluye a los ocupantes de viviendas rurales y urbanas, y se facilita la atención a las personas en situación de discapacidad, mujeres embarazadas y adultos mayores, añadió la directiva del MICONS.
Velázquez Reyes exhortó a quienes no hayan solicitado la legalización de su inmueble para obtener los beneficios a aprovechar la prórroga establecida, tras explicar que, con el nuevo acuerdo, se logra reducir los términos en 15 días.
Añadió que los más de 19.000 casos en alguna de las fases del proceso anterior recibirán en su momento la respuesta de las Direcciones Municipales de la Vivienda.
La cifra, que no incluye a los cubanos que ocupan locales del Estado —principalmente mujeres con hijos, para las que la prensa oficial ha pedido sanciones— es la punta del iceberg de la crisis de vivienda que existe en Cuba y que las autoridades no han sido capaces de solucionar en seis décadas de Revolución.
La situación se agrava con los reiterados incumplimientos del plan de construcción de viviendas por parte del Gobierno cubano, que no deja de levantar y remodelar hoteles ni de invertir en instalaciones destinadas al turismo, pese a la debacle del sector.
El informe "Construcción de viviendas en Cuba", publicado por la estatal Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) este mes, reveló que solo se terminaron 7.427 casas de las 13.492 previstas, para un cumplimiento de apenas el 55% del plan.
Las cifras mostraron un desplome con respecto a las 16.065 viviendas terminadas en Cuba durante el año previo, a pesar de que en construcción y montaje con destino a inversiones se gastaron 54.553 millones de pesos, un 14% más que en todo 2023. Mas, probablemente ese incremento fue absorbido por la inflación, que ha convertido en incosteables los materiales de construcción, muy escasos y en muchas ocasiones solo disponibles en dólares.
De las 7.427 casas edificadas en 2024, el 37,1% fue ejecutado por el sector estatal y el 62,9% por esfuerzo propio de las personas.
De acuerdo con cifras oficiales, el déficit habitacional en Cuba asciende a 856.500 viviendas, mientras que apenas el 64% de las hoy existentes están en buen estado técnico. Ello significa que incluso el cumplimiento del plan anual habría sido una curita frente a una catástrofe.
Las cifras de la ONEI para 2025 podrían ser peores cuando se conozca el balance final de 2025. Hasta marzo, el Gobierno cubano construyó apenas 1.344 viviendas de las 10.795 previstas para la etapa, según informó el periódico oficial Granma.