El Grupo Hotelero Gran Caribe S.A., sociedad mercantil de nacionalidad cubana, anunció la remodelación de varios hoteles de lujo este domingo, un día después de que en La Habana ocurrieran al menos dos derrumbes en viviendas.
"La remodelación de instalaciones emblemáticas y la recuperación de espacios naturales patrimoniales" fueron anunciados durante la recién finalizada Feria Internacional del Turismo (FitCuba 2025), recordó un reporte del Canal Caribe de la estatal Televisión Cubana.
El vicepresidente de mercadotecnia de Gran Caribe Yosjady Ferrer García anunció que para el resto del año al grupo hotelero le quedan "aperturas y muchas sorpresas", que incluyen la renovación del Hotel Jagua en Cienfuegos, la reapertura del Sol Hicacos Varadero, "de la mano con Meliá". También será remodelado el desayunador del piso 14 del Hotel Deauville.
Las remodelaciones dadas a conocer por Ferrer García, entre otras acciones que llevará a cabo el grupo hotelero para fortalecer "la imagen de su producto turístico" no solo contratan con el desplome del sector en Cuba, sino con el pésimo estado del fondo habitacional, que se traduce en frecuentes derrumbes parciales o totales.
Al menos dos de estos lamentables hechos se produjeron este sábado en diferentes municipios de la capital de Cuba.
En Boyeros, en el barrio Wajay, al menos cinco viviendas quedaron dañadas por derrumbes parciales de sus techos. Imágenes compartidas por varios usuarios en las redes sociales muestran escombros en las calles, espacios de las casas que quedaron sin techo.
De acuerdo con las publicaciones en Facebook, no hubo que lamentar la pérdida de ninguna vida y los habitantes de las viviendas pudieron sacar muchas de sus pertenencias.
El usuario Onelio García Pérez precisó que los techos colapsados fueron los de las viviendas ubicadas en la carretera norte del poblado Wajay, "un antiguo camino que unía al poblado con el Central Toledo y el Hipódromo de Marianao, actualmente los dos destruidos".
De acuerdo con la usuaria Yudi Sánchez, que afirmó en Facebook haber crecido en una de las viviendas afectadas, las autoridades no habían autorizado a las familias a realizar reparaciones, porque la zona había sido declarada "patrimonio".
También este sábado, el barrio San Isidro, en La Habana Vieja, fue escenario de un derrumbe parcial, ocurrido en un edificio de viviendas ubicado en Compostela 819.
La noticia fue difundida en Facebook por la usuaria Rocío Callol, residente en el lugar, quien aseguró que no se trató de la primera afectación de ese tipo que sufre el edificio.
De acuerdo con Callol, el primer reporte sobre el edificio del que se tiene constancia data de 2007, cuando el estado técnico constructivo fue calificado de pésimo y se dio la orden de demolición.
"Sin embargo, hasta el sol de hoy, no se ha dado solución al problema que pone en riesgo la vida de, al menos, ocho núcleos familiares", lamentó Callol y explicó que, en estos 18 años, han sido múltiples los derrumbes parciales que se han producido en el edificio y que la frecuencia con la que ocurren ha aumentado.
Cada vez que los residentes en el edificio pasan por la experiencia que Callol describió como "amarga", acuden autoridades que hacen promesas, pero no dan ninguna solución concreta, contó la usuaria.
En esta ocasión, se presentó un mayor de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), cuyo tono para dirigirse a los afectados habría sido amenazante y prepotente.
"Tienen que relajarse con nosotros, porque al final la casa de ninguno de nosotros se está cayendo; nosotros estamos aquí para ayudarlos", citó Callol las palabras del oficial.
"Pensaba yo, que era su trabajo como integrante de la PNR, proteger la seguridad ciudadana. Evidentemente, siempre he tenido un concepto equivocado, de que los funcionarios públicos están para servir al pueblo y no viceversa", criticó.
"¿Debe haber una víctima mortal para que se tome acción? ¿A dónde deben llegar nuestras quejas?", cuestionó Callol.
Dos días antes, el arquitecto cubano Universo García Lorenzo criticó en un extenso post el divorcio entre los proyectos gubernamentales destinados a la recuperación del patrimonio para mostrar al turismo y el estado deprimente de las viviendas.
"He realizado, por ejemplo, un recorrido arquitectónico desde el Parque Central —el borde del Centro Histórico de La Habana Vieja— hasta la zona de las plazas, rehabilitada por el gran equipo de la Oficina del Historiador de la Ciudad en las décadas recientes; y en ese trayecto es inevitable (para mí es ineludible) que los visitantes no queden a veces visiblemente en shock por los dramáticos contrastes que ven, que palpan, desde un monumental Capitolio dorado, hasta decenas de antiguos palacetes coloniales devenidos en precarias ciudadelas o solares con ambientes de extrema pobreza inhabitable; para luego, traspasando esta franja, constatar en los entornos de las plazas históricas los logros de los procesos restauradores", explicó.
El arquitecto citó el ejemplo "para argumentar, que no habrá un futuro viable para el turismo cultural-patrimonial, mientras no se asuma como política, como prioridad la regeneración urbana integral, en todos sus aspectos, sin exclusiones, ni de sectores, ni de propiedad".
Las noticias de los derrumbes —que no han llegado a la prensa oficial hasta el momento de redactar esta nota— y de la remodelación de hoteles de lujo planificadas por el régimen transcendieron días después de que cifras oficialas mostraran que las casas finalizadas en Cuba cayeron en un 54% en 2024, con un total de 7.427 moradas terminadas, respecto a las 16.065 de 2023.
Según el informe "Construcción de viviendas en Cuba", publicado por la estatal Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), el año pasado solo se cumplió el 55% del plan anual previsto, ascendente a 13.492 casas.
Lo mejor de los derrumbes es que habrá bastante piedras y escombros para bloqueo de calles cuando estalle la paciencia en la capital,solo hace falta un apagón general con sus mosquitos y calor veraniego .