Hasta marzo de 2025, el Gobierno cubano construyó apenas 1.344 viviendas de las 10.795, previstas para la etapa, como parte de un plan trazado en 2024, un año marcado por las grandes ineficiencias en este sector, informó el periódico oficial Granma, citando cifras expuestas en la reunión de trabajo anual del Ministerio de la Construcción.
La situación, calificada como "muy compleja" por el rotativo oficial del Partido Comunista, tiene su principal justificación en el descalabro de la producción local de materiales de la construcción, cuyo "ritmo de crecimiento se mantiene por debajo de lo estimado", al tiempo que "las viviendas calificadas como regulares y malas aumentan", detalló Granma.
Asimismo, la producción de cemento es uno de los frenos principales para levantar viviendas, según las autoridades, pero esta escasez no ha impedido que el Gobierno cubano siga construyendo hoteles pese a su baja ocupación. En tal sentido, Reynold Ramírez Vigaud, presidente del Grupo Empresarial de Materiales de la Construcción, dijo que "la producción de cemento, el pasado año, tuvo resultados desfavorables, y solo se aprovechó el 10% de la capacidad instalada en el país".
A pesar del aciago panorama, el directivo previó que este año sean concluidos los trabajos en las fábricas de Santiago de Cuba y de Nuevitas, y, "una vez que se reactive la primera parte de la inversión en la planta de cementos de Cienfuegos, y que esta logre su propio financiamiento para sostenerse", "la situación se revertirá paulatinamente", dijo.
"Otras deficiencias que también han impedido atenuar la problemática son las limitaciones con la asignación de portadores energéticos y su existencia física, además de la falta de piezas, materias primas e insumos de importación, así como equipos no tecnológicos", indicó Granma.
En este contexto, el ministro del sector, René Mesa Villafaña, prometió aumentar la producción de cemento para hormigón y producir hormigón de asfalto, además de producir 11.230 toneladas de cal e incrementar la fabricación de ladrillos de barra a un 45%, para implementarlo en la producción de bóvedas. Pero más allá de promesas, largamente incumplidas, las ineficiencias en el Programa de la Vivienda pasan de un año a otro sin que tengan solución, mientras el fondo habitacional de la Isla exhibe un estado cada vez más calamitoso.
A mediados de diciembre, la directora general de la Vivienda, Delilah Díaz Fernández, informó que al cierre del año 2024 solo el 65 % de las 4.078.519 viviendas contabilizadas en el fondo habitacional se encontraba en buen estado técnico.
El Gobierno cubano dejó caer la construcción de viviendas en un 64% en solo cuatro años, según datos oficiales contenidos en el Anuario Estadístico de 2023 que publica la estatal Oficina Nacional de Información y Estadística (ONEI). De 15.491 viviendas que el estado cubano edificó en 2019, en 2023 solo fueron 6.205.
Así, el déficit habitacional constituye uno de los problemas que más golpean a los cubanos y que el Gobierno no ha sido capaz de solucionar en décadas. El deplorable estado de las edificaciones añade más presión a la situación. Los derrumbes frecuentes, ya sea por fenómenos meteorológicos o por el propio peso de los años sin mantenimiento constructivo, arrojan a decenas de familias a albergues o situaciones de hacinamiento cada año.