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Salud

'¿Hasta cuándo vamos a seguir bajando la cabeza para salir de misión o conservar el trabajo?'

El médico cubano Alexander Raúl Pupo Casas denuncia las malas condiciones laborales y los bajos salarios del gremio en un mensaje dirigido a sus colegas.

Las Tunas
El médico cubano Alexander Raúl Pupo Casas.
El médico cubano Alexander Raúl Pupo Casas.

El médico cubano Alexander Raúl Pupo Casas, quien fue amonestado y expulsado por sus ideas políticas de la beca en la que vivía en la provincia de Las Tunas, donde realizaba una residencia en Neurocirugía, cuestionó las múltiples restricciones y deficientes condiciones de trabajo que sufren los profesionales sanitarios cubanos en un mensaje publicado en sus redes sociales.

Pupo Casas comenzó diciendo que "cada vez que un médico decide expresar su inconformidad con el sistema aparece alguien a sacar en cara que estudió gratuitamente en la Revolución", pero en su opinión los profesionales de la salud pagan la educación al Estado durante los años del Servicio Social, en los cuales el Gobierno los ubica "donde mejor le plazca".

Además, el médico recordó que incluso después del Servicio Social "no ocurre ni un aumento salarial, ni tienes el derecho de elegir donde deseas trabajar", por lo que afirmó que los profesionales pagan su carrera "por el resto de la vida".

"También ocurre que desde que te gradúas pasas a un listado de Regulados por Salud que te impide poder sacar pasaporte y salir o entrar libremente del país (…). Básicamente el médico se convierte en un recluso del sistema por varios años, pues para poder salir tiene que solicitar la 'liberación', que puede tardar hasta cinco años en llegar o puede no llegar nunca", agregó.

Acerca de los salarios, pese a que muchos consideran que son uno de los sectores mejor remunerados en la Isla, Pupo Casas recordó que no se les paga "ni mes 13, ni vinculación, ni resultados, ni peligrosidad, ni lejanía, ni antigüedad". Además, "si a esto le sumamos que los doctores y enfermeras se ven obligados a emplear parte de su salario en comprar los medios para trabajar, entonces tendríamos una idea de cuánto queda del salario", continuó.

"Que levante la mano el médico o la enfermera que no ha tenido que comprar lapiceros, hojas blancas, pegamentos y otros medios para poder desempeñar su trabajo y que son exigidos por los hospitales, aunque no los garanticen. Es muy triste que de tu salario (que ya no alcanza casi ni para la comida) tengas que sacar una parte para poder trabajar cómodo", añadió el doctor.

Por otra parte, Pupo Casas recordó que también debe restarse "el 5% que descuentan en la nómina, el pago mensual del sindicato, que de haber un problema defiende más a la institución que al trabajador, y otros pagos como el Comité de Defensa de la Revolución, la Federación de Mujeres Cubanas, en el caso de las mujeres, el Partido Comunista de Cuba para los que militan y el dichoso aporte a la Revolución".

Otro tema que no quiso dejar a un lado fue el del transporte, pues preguntó: "¿Cómo es posible que sea Salud una de las pocas entidades que no le garantiza transporte a sus trabajadores aun siendo tan estrictos con los horarios? ¿Acaso Salud es menos importante que el Turismo? ¿Será que los médicos merecen menos?".

"Al final a la enfermera, que estará el día entero de pie poniendo medicamentos, al cirujano que se pasará el día operando y al médico en general que dedicará su día a salvar vidas les tocará ir en un bus público, a veces apretado, incómodo, de pie por largos recorridos, o les tocará pagar un taxi, que tiene unos precios no viables para el trabajador o hacer autostop, y todo porque el Estado no es capaz de garantizarle o venderle siquiera una bicicleta", escribió.

Antes de terminar, el médico dirigió algunas preguntas a sus colegas: "¿Hasta cuándo vamos a seguir bajando la cabeza solo para poder salir de misión o conservar el trabajo? ¿Hasta cuándo vamos a permitir que el Estado nos tenga como perros, dándonos palmaditas en forma de aplausos a las 9 p.m. para que no ladremos? Da pena colegas, da vergüenza que permitamos que esto nos esté pasando".

"Nosotros somos galenos y merecemos 'respeto'. Nosotros salvamos vidas, nosotros exponemos nuestra salud para proteger la de los demás. Y si el Estado es incapaz de entenderlo pues nos tocará hacerlos entender o seguiremos así para siempre..." finalizó.

El pasado 29 de septiembre el doctor Pupo Casas presentó su carta de renuncia en el hospital Ernesto Guevara de Las Tunas.

Desde entonces ha recibido numerosos ataques en las redes sociales, algunos de ellos provenientes de la doctora Lisette Ponce de León, jefa de servicio de Neurocirugía del mencionado hospital, a quien el doctor señaló como artífice de una campaña difamatoria en su contra.

También la Universidad de Ciencias Médicas de Holguín, donde Pupo Casas realizó la carrera de medicina, lo cuestionó este lunes en redes sociales, diciéndole que se ha convertido "en una pésima mercancía que los vendepatria han comenzado a comerciar para congraciarse con los amos, como buenos lacayos".

Los autores de ese texto lo denunciaron, además, por "instigar al desorden y crear campañas y estados de opinión desestabilizadores del orden institucional y civil".

Hola a todos... Hoy mi mensaje irá para los MÉDICOS, ENFERMERAS y TRABAJADORES DE LA SALUD EN GENERAL. ¿ Por qué?...

Posted by Alexander Raúl Pupo Casas on Sunday, October 4, 2020
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3 comentarios

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Y será hasta el derribo por alguna forma de esa criminal y mafiosa dictadura.

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danny68___ Cuando ustedes los camajanes de alquiler los ponen antes las evidencias, empiezan a cantiflear. Precisamentes esas "campañas contra las misiones médicas" denunciaban lo que este médico revela: la falsedad de esas acciones y el deplorable estado de la salud pública en Cuba. El mito se desploma.

Finalmente ya estan hablando las cosas como son. Y por eso la campaña contra las misiones mèdicas es equivocada. Son los mèdicos quienes tienen que darse a respetar en primer lugar. Ninguna organizaciòn ni gobierno extranjero puede dar dignidad a quien no la exige para sì mismo. Cuando todos se nieguen a trabajar en condiciones deplorables entonces habrà un cambio en las misiones y en el tratamiento salarial