Back to top
América Latina

México y Bolivia encabezan iniciativas para relanzar entes regionales fuera de la OEA

El expresidente Evo Morales lanza la iniciativa llamada como RUNASUR, que apunta a construir la 'América plurinacional'.

Madrid
Evo Morales en la fundación de RUNASUR.
Evo Morales en la fundación de RUNASUR. Twitter/ Evo Morales

México y Bolivia han pasado de las declaraciones a la acción política y diplomática para, por un lado, relanzar la CELAC, y por el otro, sustituir a UNASUR, entes que promovió y financió en su momento el régimen de Hugo Chávez con el fin de tener una agenda regional que anulara a la Organización de Estados Americanos (OEA), a la que la izquierda acusa de estar controlada por EEUU.

Hace cuatro meses, tal como lo reseñó en su momento DIARIO DE CUBA, la visita del presidente boliviano Luis Arce a México, para encontrase con su colega Andrés Manuel López Obrador (conocido por su acrónimo de AMLO), tuvo una inusitada declaración en la que los dos jefes de Estado cargaron contra la OEA, a propósito de lo que catalogaron como injerencia por las misiones electorales de este órgano con sede en Washington.

Este 4 de agosto se conoció que el expresidente Evo Morales, con el respaldo del Gobierno de Arce, quien fue su estrecho colaborador, lanzó la iniciativa llamada como RUNASUR, que apunta a construir la "América plurinacional", junto a movimientos sociales y partidos políticos de izquierda latinoamericanos, como respuesta a la extinción de UNASUR.

La Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) nació en 2008, impulsada por el fallecido presidente venezolano Hugo Chávez, y apuntalada por otros líderes regionales como el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, el exmandatario argentino también fallecido Néstor Kirchner, y los entonces gobernantes de Ecuador, Rafael Correa, y Bolivia, Evo Morales.

Esta iniciativa entró en severa crisis a partir de 2017. Varios países dieron un paso al costado y el financiamiento de Venezuela hizo aguas. La guinda fue la decisión de Ecuador de recuperar la sede del organismo y destinarlo a una institución educativa indígena.

Mientras Bolivia apuesta a una instancia subregional, con una clara bandera ideológica como lo refleja el discurso de Morales quien ha dicho que se propone "consolidar la lucha antiimperialista", en el caso de México el plan de AMLO se trata de reflotar a la debilitada CELAC, que según analistas luce desfasada en el actual contexto regional.

La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) fue impulsada y financiada por Venezuela en 2011 básicamente para generar una instancia regional, en teoría de integración, pero que en la práctica tenía por agenda incluir a Cuba y tomar distancia de la OEA.

"La iniciativa de México de reactivar la CELAC en términos más pragmáticos, más que con una visión política, es una iniciativa interesante. Sin embargo, la crítica de la OEA que se hace al presentar esta iniciativa no me parece del todo adecuada", sostiene desde Buenos Aires Andrés Serbin, presidente de la Coordinadora Regional de Investigaciones Económicas y Sociales (CRIES), en respuesta a preguntas formuladas por DIARIO DE CUBA.

Aunque Serbin reconoce que la OEA ha quedado rezagada en su capacidad de responder a las derivas autoritarias que se han vivido en la región, como son los casos de Venezuela o Nicaragua, este analista destaca el rol positivo del organismo como espacio para la interacción hemisférica entre América Latina, el Caribe y EEUU.

"La propuesta es, ni más ni menos, que construir algo semejante a la Unión Europea, pero apegado a nuestra historia, nuestra realidad y a nuestras identidades. En ese espíritu, no debe descartarse la sustitución de la OEA por un organismo verdaderamente autónomo, no lacayo de nadie", manifestó AMLO el pasado 24 de julio.

México organizó una reunión de cancilleres de la CELAC, celebrada en esa fecha, y anunció que en septiembre celebrará una cumbre de jefes de Estado. La diplomacia mexicana le da reconocimiento al régimen de Nicolás Maduro, que está execrado de diversos foros internacionales, incluso la OEA sigue reconociendo como "presidente interino" de Venezuela al opositor Juan Guaidó.

"El rol de la OEA como espacio intersección hemisférica no se debe perder", recalca Serbin. A su juicio, otras instancias promovidas para la integración tampoco han abordado temas como los derechos humanos, en contraste con la OEA en cuyo seno funciona con autonomía la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Para el presidente de la CRIES, "la creación de un organismo regional sin EEUU me parece viable, pero hasta ahora no se ha logrado una convergencia de voluntades políticas como para avanzar".

De hecho iniciativas como UNASUR o CELAC, apalancadas por los petrodólares del chavismo, se desdibujaron a partir del fallecimiento de Chávez y con la ausencia de financiamiento de Caracas.

La política común que adelantan México y Bolivia tiene obviamente el respaldo de Venezuela y Nicaragua, ya que sobre los regímenes autoritarios de estos países llueven las críticas en el seno de la OEA.

El nuevo Gobierno peruano de Pedro Castillo también parece alineado, pero sin duda el respaldo más significativo proviene de Buenos Aires. El gobierno de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner le ha dado un espaldarazo a lo que adelantan mexicanos y bolivianos.

Serbin recuerda, sin embargo, que la autoexclusión de Brasil podría ser determinante para la viabilidad o no de tales iniciativas que buscan consolidar un espacio distinto a la OEA, tomando distancia de Washington y a la vez sumando a la Cuba del castrismo.

Más información

3 comentarios

Necesita crear una cuenta de usuario o iniciar sesión para comentar.

¿Pretenden convertir acaso el continente en un Infierno como Cuba y esto que está ocurriendo?
https://www.radiotelevision…

Se ve que no tienen nada productivo que hacer. Quieren a toda costa salvar al moribundo comunismo y se entretienen buscando soluciones que de nada sirven. ¿Porqué no agarra cada uno un pico y una pala o un martillo y un serrucho y se ponen a trabajar? Son una bola de vagos inútiles.