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Economía

Expertos oficialistas pronostican una nueva contracción de la economía de Cuba en 2026 y culpan a EEUU

No obstante, critican 'el culto al innecesario secretismo' y señalan la falta de un reporte del ministro del ramo ante la Asamblea Nacional.

La Habana
Un puesto de venta rodeado de basura en La Habana.
Un puesto de venta rodeado de basura en La Habana. Diario de Cuba

Expertos oficialistas pronostican una nueva caída de la economía de Cuba al cierre de 2026, en el quinto Reporte Semestral de la Economía Cubana, elaborado por el Centro de Estudios de la Economía Cubana de la Universidad de La Habana. 

En la introducción, los autores lamentaron que, aunque utilizan las cifras oficiales de las instituciones cubanas, "la ausencia de información, la dificultad para obtener la que existe y contrastarla, la calidad de la misma y el culto al innecesario secretismo, sobre aspectos muy conocidos, atentan contra el buen resultado e impiden una mayor contribución a los hacedores de política".

Asimismo, subrayaron que, "por primera vez en muchos años no se contó con la comparecencia del ministro de Economía en la sesión ordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular en el mes de julio" y que "el difícil acceso o la inexistencia de indicadores fundamentales, —así como el marcado retraso en el acceso a los mismos— hace cada vez más complejo el trabajo de los economistas comprometidos con Cuba".

El análisis, cuya publicación contó con el apoyo de la Embajada Suiza en Cuba, pone el foco en las sanciones económicas impuestas por Washington al régimen desde inicios de 2026, como principal freno al crecimiento económico del país. No obstante, el propio texto estima en un 5% la contracción de 2025, antes de que EEUU amenazara con aranceles a los países que exportaran petróleo a la Isla.

En el resumen ejecutivo del reporte, los expertos no hacen alusión a las exportaciones de combustible de EEUU a Cuba durante 2026.

El retroceso experimentado por la economía cubana en 2025, según el cálculo expuesto en el análisis, contrasta con la recuperación del 1% proyectada por el Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía, que significó una reducción de subsidios, pero no se tradujo en el anunciado crecimiento.

Los economistas sostienen que "la característica distintiva del primer semestre de 2026 no es únicamente la continuidad de la crisis, sino la aparición de un sistema de sanciones que incidió simultáneamente sobre la energía, el comercio, el turismo, la inversión y las finanzas".

"Sus efectos se propagaron hacia la producción, las cuentas fiscales, el mercado cambiario, los precios y el bienestar de la población", añaden.

"La respuesta del Gobierno es acelerar una reforma económica de alcance potencialmente estructural. Sin embargo, las mismas restricciones que hacen más urgente esa transformación reducen también los recursos, el tiempo y el margen político disponibles para implementarla", señalan sin mencionar por qué las autoridades de Cuba esperaron a que el país estuviera sumido en una crisis aguda para llevar a cabo la mencionada reforma.

Sobre el contexto internacional, destacan la operación militar estadounidense que concluyó con la captura del dictador Nicolás Maduro en Caracas, lo que "priva a Cuba de su principal aliado y de una fuente esencial de combustible".

A lo anterior el informe suma la ampliación de sanciones "sobre el suministro energético, las transacciones financieras, las navieras, la inversión extranjera y la exportación de servicios médicos".

El texto omite que las ganancias obtenidas por La Habana de la venta de servicios médicos se basaban en el despojo de hasta el 90% de los salarios que los países receptores pagaban a los profesionales cubanos de la salud.

Dentro de los factores que condicionan la política económica, el documento incluye junto a las sanciones y el debilitamiento de la economía "una capacidad estatal de respuesta cada vez menor".

Al referirse a la adopción del paquete de 176 medidas económicas por parte del régimen, señala que el impacto dependerá de la secuencia de implementación, el acceso a financiamiento y la confianza que logren generar.

El informe culpa a lo que el régimen cubano llama "cerco energético" de EEUU del agravamiento de la crisis eléctrica y de las dos desconexiones totales y varias parciales que sufrió el Sistema Electroenergético Nacional en el primer semestre de 2026, aunque estos colapsos se han producido desde 2022 y se hicieron más frecuentes desde octubre de 2024.

Sobre la expansión de la energía solar, reconoce que "ofrece algún alivio, pero no logra compensar la falta de combustibles ni el deterioro de las centrales termoeléctricas". El documento no menciona, al menos en el resumen ejecutivo, ninguna causa para ese deterioro ni alude a la escasa inversión estatal en el sector durante años.

"La crisis energética se convierte así en el principal mecanismo de transmisión de las sanciones hacia el resto de la economía", afirma el documento, exonerando al Gobierno de responsabilidad.

Sobre la alimentación, uno de los sectores más golpeados por la crisis, lo que obliga a los cubanos a pagar altos precios por productos importados o depender de familiares emigrados, el texto advierte que las nuevas medidas del régimen para flexibilizar el sector agrícola —tras décadas de trabas y control— "buscan aumentar la oferta, pero sus resultados no serán inmediatos".

Respecto al turismo, otrora motor de la economía cubana, ofrece datos que muestran la debacle del sector: "Entre enero y mayo, las llegadas de visitantes internacionales disminuyen 58,4 % interanual y representan apenas 16 % del nivel anterior a la pandemia". 

"La crisis energética, la reducción de vuelos, las restricciones financieras y las sanciones sobre empresas vinculadas al sector provocan la salida de cadenas y operadores internacionales. Al cierre del período, el 73 % de las instalaciones hoteleras permanecían cerradas y alrededor de 25.000 trabajadores se encontraban en situación de disponibilidad".

En otros datos correspondientes al primer semestre de 2026, que muestran el pésimo estado de la economía cubana, el informe señala que el déficit acumulado en el periodo "alcanza 35.016 millones de CUP, frente a 7.700 millones en igual período de 2025", y la inflación acumulada "alcanza 12,24 % durante el primer semestre, frente a 8,26 % en igual período de 2025, mientras la tasa interanual llega a 18,27 %".

Sobre el mercado cambiario, reconoce que el informal "continúa concentrando la mayor parte de las operaciones y el tipo de cambio acumula una depreciación de 39,1 % durante el primer semestre".

Asimismo, admite que el "nuevo mercado cambiario oficial mantiene un volumen marginal y no logra desplazar al mercado informal".

Al abordar el impacto social de la crisis económica en Cuba, el documento sostiene que "el deterioro económico y energético se traslada directamente a las condiciones de vida. Los hospitales reducen servicios, la producción y disponibilidad de medicamentos se contraen, las escuelas modifican horarios y evaluaciones, y los apagones afectan el suministro de agua y la conservación de alimentos".

"Al mismo tiempo, la inflación continúa reduciendo el poder adquisitivo de los hogares. El Gobierno identifica alrededor de 626.000 hogares en situación de vulnerabilidad, que agrupan a unas 876.000 personas, y comienza a transitar desde subsidios universales hacia mecanismos focaliza dos de protección social", concluye.

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3 comentarios

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Es lo que tiene la economía de la escasez, en este caso la escasez provocada por los castreños.

Profile picture for user José D Martínez

Sé muestra qué él único cerco qué existe es la insistencia y él deseo del régimen permanecer en él poder a cualquier costo. Asquerosos así no sé encuentran todos los días pero si sé reconocen cuándo aparecen

Profile picture for user Balsero

O sea que ya en el 2025 venían mal, y ahora están peor. Esta gente del régimen no sabe para donde ir, no está preparada para gestionar un país y lo único que les queda es vivir de la dádiva de otros países. Algo les podrá regalar China, y un poco México, al igual que Brasil, pero que no esperen demasiado.