Decenas de buques de carga de EEUU han realizado más de 200 viajes a Cuba en 2026, transportando productos como combustible, paneles solares, pollo congelado, arroz, electrodomésticos, camiones, vehículos, autopartes y motocicletas, según datos comerciales citados por la agencia de noticias Bloomberg.
De acuerdo con el reporte, solo uno de esos buques, el portacontenedores Regula, ha viajado 18 veces al puerto cubano de Mariel desde Port Everglades, cerca de Miami, al igual que una flotilla de barcos a los que la Administración Trump está permitiendo realizar trayectos desde Estados Unidos a la Isla.
El auge del comercio estadounidense contrasta marcadamente con la agresiva campaña de Donald Trump para sacar del poder al régimen comunista cubano mediante un bloqueo de combustible y presiones sobre los principales socios comerciales y de inversión de La Habana.
Las amenazas del presidente —incluida una drástica ampliación de las sanciones al comercio con Cuba— llevaron a por lo menos dos grandes navieras a suspender los envíos de carga. Eso ha dejado varados 7.000 contenedores procedentes de otros países en puertos de Jamaica, Panamá y Colombia, según el régimen cubano.
En contraste, EEUU intenta utilizar sus exportaciones para hacer que La Habana dependa financieramente de Washington, ocupando esencialmente el lugar que tuvo la Unión Soviética durante la Guerra Fría y, más recientemente, Venezuela.
Lianys Torres Rivera, embajadora de Cuba en Washington, dijo a Bloomberg que las importaciones estadounidenses están ayudando a aliviar la grave escasez provocada por la campaña de presión de Trump, pero están lejos de ser suficientes.
"Es positivo", dijo en una entrevista. "Pero EEUU no debería restringir ninguna importación a Cuba", señaló, reiterando viejas quejas de La Habana.
La Casa Blanca remitió las preguntas para el reporte al Departamento de Estado, que afirmó en un comunicado enviado por correo electrónico que EEUU es uno de los principales exportadores de alimentos y productos humanitarios a Cuba porque el régimen de la Isla no está satisfaciendo "las necesidades básicas" de su población.
"Las sanciones de EEUU se dirigen contra las fuentes de ingresos del régimen, sus élites y sus miembros, al tiempo que mantienen importantes excepciones humanitarias, como las relativas a la exportación de alimentos y productos médicos", declaró un portavoz del Departamento de Estado.
El Departamento de Comercio, que se encarga de establecer los controles a la exportación hacia Cuba, no respondió a las solicitudes de comentarios.
La Administración Trump está permitiendo un aumento del comercio con el incipiente sector privado de la Isla para evitar una crisis humanitaria y migratoria, así como para desplazar al régimen cubano como principal proveedor de bienes y servicios del país, según una persona familiarizada con la estrategia que pidió no ser identificada.
Hasta finales de agosto, la flotilla estadounidense había entregado a Cuba cerca de 720 millones de libras en mercancía desde Miami, Houston, Nueva Orleans, Jacksonville, Wilmington y otros puertos. Las exportaciones a Cuba aumentaron un 60% hasta julio, en comparación con el mismo periodo de 2025, y ya superan el total de 2024, según datos de la Oficina del Censo de EEUU.
Decenas de empresas están aprovechando una excepción de la Aduana estadounidense denominada "Apoyo al pueblo cubano" para llenar los barcos con más contenedores de mercancías. Este año, la carga promedio con destino a Cuba transportada por el Regula se ha duplicado.
Las excepciones al embargo de Washington contra La Habana fueron concebidas para que la diáspora cubana en EEUU pudiera enviar paquetes de ayuda a amigos y familiares en la Isla, pero los emprendedores han ampliado su uso bajo la Administración Trump. Además, EEUU está permitiendo que parte de la carga acumulada en distintos puntos del Caribe debido a las medidas restrictivas de Trump sea desviada hacia la Isla a través de puertos estadounidenses.
"La complejidad del comercio con Cuba ha cambiado de forma extraordinaria en los últimos meses", dijo Jay Brickman, vicepresidente de servicios para Cuba de Crowley Maritime Corp., que opera varios buques de carga con destino a la Isla.
Empresas recién creadas han prosperado gracias a sitios de compras similares a Amazon, como CubaMax y Supermarket23, este último directamente vinculado a la cúpula del régimen cubano, que hacen entregas en cualquier punto de Cuba.
El mayor exportador es Joe Supply, con sede en una modesta casa en Wellington, a unos 30 minutos al oeste del club Mar-a-Lago de Trump en Palm Beach. La empresa realizó 85 envíos a Cuba hasta finales de agosto, según registros comerciales citados por Bloomberg.
"Esta es la única solución, porque mi familia en Cuba no tiene nada, porque no hay nada", dijo José Campos, después de enviar alimentos a sus familiares a través de Abe Express, una empresa que comenzó a operar en la Pequeña Habana de Miami a finales del año pasado.
"La situación es tan desesperada que todos tienen que hacer un esfuerzo y enviar cosas a sus familias", afirmó.
Pero en Florida no todos están de acuerdo con el auge de estas exportaciones. Armando Labrador, propietario de una clínica de cirugía plástica en Miami y activista político, es un férreo crítico de la apertura comercial de Trump hacia Cuba. A su juicio, el rápido aumento de las exportaciones estadounidenses solo ayuda a los dirigentes cubanos a evitar el colapso.
"Sé que la gente en Cuba está sufriendo muchísimo porque hay escasez de todo. Pero, al final, esto solo ayuda a mantener vivo al régimen", aseguró.
La magnitud del auge de las exportaciones estadounidenses a Cuba bajo Trump quedó en evidencia poco después del amanecer del 5 de septiembre, cuando el Regula atracó en el muelle 33A de Port Everglades, junto a la vía navegable Intracoastal Waterway.
Durante horas, dos grúas de una altura equivalente a diez pisos se alzaron sobre el buque de 131 metros mientras cargaban un contenedor tras otro. La mercancía era una mezcla peculiar: contenedores de 40 pies con productos variados, camiones y carros usados.
Pero el Regula también cargaba uno de los productos más cruciales del auge comercial con EEUU: combustible para hacer frente al bloqueo energético de Trump. Una a una, las grúas colocaron en el buque tanques de gasolina y diésel del tamaño de contenedores para su servicio regular hacia Mariel, el mayor puerto de Cuba.
Unos 850.000 barriles de combustible —principalmente gasolina— han sido enviados por barco desde EEUU a Cuba desde febrero, cuando el Gobierno comenzó a permitir las importaciones privadas, según datos de la Oficina del Censo de EEUU.
Solo en julio se enviaron a la Isla unos 16,4 millones de dólares en gasolina, tanto como en los seis meses anteriores combinados. Es un nicho inusual, dominado por empresas de Florida como Flash Kingz, Joe Supply y Tropical Fuel.
Los envíos de sistemas de energía solar también se han disparado. Las 15.000 celdas solares enviadas desde EEUU solo en julio fueron casi el doble de todas las exportadas durante los dos años y medio anteriores, según datos de la Oficina del Censo.
Este año, los cargamentos del Regula han incluido de todo: pollo y cerdo congelados, queso gouda, yogur y mantequilla, además de congeladores, autos, motocicletas y miles de "paquetes de regalo", según registros de la Aduana estadounidense rastreados por la plataforma de datos comerciales ImportGenius.
Este año, el Regula ha transportado al menos 45.000 toneladas métricas de carga a Cuba. Este es apenas uno de los alrededor de 45 buques que realizan viajes regulares a la Isla desde puertos estadounidenses, según ImportGenius.
Mientras Trump endurecía las medidas contra los principales socios comerciales de Cuba, Crowley, con sede en Jacksonville y operadora del Regula y de varios otros buques, registró un aumento de la demanda desde EEUU. La naviera está cargando más mercancías y aumentando la frecuencia de sus viajes a la Isla. En trayectos recientes, el buque transportó unas 4.000 toneladas a Mariel, más del doble de la carga que llevaba a Cuba anteriormente este año.
Todd Cooper, quien lleva 14 años trabajando como práctico en Port Everglades, recordó que los viajes a Cuba solían ser escasos y esporádicos. De vez en cuando aparecía algún barco con unos cuantos contenedores de pollo o paquetes de ayuda para la Isla.
"Era poco frecuente, casi no iba nada en esa dirección", dijo a Bloomberg.
En los últimos meses, Cooper comenzó a escuchar algo distinto en sus conversaciones con los capitanes de los barcos que guía para entrar y salir de Port Everglades. "Empecé a escuchar Cuba, Cuba, Cuba", dijo. "De repente, Cuba está en auge".
?Asi que “ ocupar el lugar que tuvieron la URSS y Venezuela en Cuba”? !Hay que ser ingenuo! La URSS y Venezuela regalaban. Estos productos que entran de USA, considerando que la isla no produce riquezas, que los cubanos ganan salarios de miseria y que USA prohíbe los créditos, son pagados con dolares generados trabajando fuera de Cuba: en compras en sitios que se encargan de llevarlos a Cuba o dentro, con remesas recibidas de los familiares o esquilmadas por “mipymeros” que tampoco producen nada y solo revenden .
En resumen:: las empresas “americanas” simplemente hacen negocios, atrapando el dinero que se genera (fundamentalmente) en los propios Estados Unidos .
Bobo, hoy si se le ablanda la yuca ...
Estoy de acuerdo. Con esto el dato importante es que si EEUU quisiera que el régimen colapsara, lo puede hacer en pocos días. Como siempre, hoy siguen siendo dependientes, pero ahora del "enemigo". La pregunta es por qué la dupla Trump - Rubio mantiene esa posición, si el rédito a nivel internacional lo tienen a la vuelta de la esquina, especialmente en América latina, nunca tan opuesta a la dictadura, con vientos sostenidos de derecha.
Y si bobean los “dolares sudados en Miami” se los llevan los chinos:
“ Una agencia china promueve viajes de 'exploración comercial intensiva' para empresarios cubanos” en
https://diariodecuba.com/ec…
Es groseramente obvio que el dinero nunca ha olido... Lo otro será cuando haya mambises allá dentro, capaces de tumbar la dictadura.
Los mambises eran la élite criolla, los potentados sacarócratas esclavistas y los negros a los que liberaron con el único objetivo de que lucharan para ellos y sus intereses de clase dominante. El criollo común ni estuvo ni se le esperaba en la manigua donde no se le había perdido nada. Y lo mismo hoy, el cubano común está para la templeta y la gozadera cuando se pueda, no para ninguna lucha que no sea la de la yuca diaria. El mambí actual serían el Cangrejo y sus secuaces, ¿contra quién van a luchar?
En lo poco que leí. Hay más comercio con Cuba bajo Trump que cuando Obama estaba en la Casa Blanca. ¿Cuál es la diferencia de los dos mandatarios, en cuanto separar a los mafiosos del poder y darle más poder al de a pie? Donde están los gritones que criticaban al demócrata, Marco Rubio era unos de ellos. Ahora es un republicano encargado de lidiar con el problema Cuba y al mismo tiempo le da espaldarazos a los que quieren ver a los Estados Unidos de rodilla. Que tienen para contarme. El cuento de los pajaritos azules.