El economista Pedro Monreal propuso crear en Cuba una cámara de comercio específica para las MIPYMES y sindicatos independientes de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), al considerar que el crecimiento del sector privado exige mecanismos propios de representación empresarial y laboral.
La propuesta llega después de una reciente reunión del Gobierno con "representantes" del sector privado, sobre cuya legitimidad Monreal planteó interrogantes. En una publicación en X, preguntó qué norma determina quiénes pueden ejercer esa representación, cómo son seleccionados, cuál es su mandato y ante quién deben rendir cuentas. También cuestionó si esos representantes hablan en nombre de los propietarios, de los trabajadores o de ambos.
Para el economista, las MIPYMES ya operan a escala nacional y, por tanto, necesitan una institución que defienda sus intereses de manera específica. La cámara que propone no sustituiría a la Cámara de Comercio de la República de Cuba, sino que funcionaría como un órgano gremial especializado, eventualmente organizado por ramas.
Entre sus funciones estaría recopilar información sobre cierres, pérdidas y cuellos de botella locales, de manera que el Gobierno pueda diseñar regulaciones económicas con mayor información y reducir los cambios improvisados que afectan al sector privado.
Monreal sostiene que contar con un interlocutor colectivo también podría disminuir la "fricción regulatoria" y ofrecer mayor previsibilidad a quienes decidan invertir o formalizar sus negocios.
Sindicatos fuera de la CTC
La segunda propuesta apunta directamente a las relaciones laborales dentro de las empresas privadas. Monreal plantea autorizar sindicatos independientes de la CTC, de afiliación voluntaria y con capacidad jurídica para negociar convenios colectivos en las MIPYMES.
Su argumento parte del reconocimiento legal de la propiedad privada como modalidad empresarial desde 2021. Si el Estado admite empresas privadas que contratan trabajadores y obtienen beneficios, sostiene, también debería reconocer una representación laboral capaz de negociar con esos empleadores.
El economista considera insuficiente la presencia de estructuras de la CTC en las MIPYMES, porque, a su juicio, la central sindical responde a la lógica institucional del modelo estatal y no constituye una contraparte independiente frente al empresario privado.
En ese escenario, los trabajadores de las MIPYMES quedarían sin una representación específica para el respeto de sus intereses.
"El trabajador de una MIPYME necesita defender salario, descanso, seguridad y estabilidad frente a su empleador privado", señaló Monreal, quien sostiene que esa defensa no debería interpretarse como una confrontación política.
Para el economista, la expansión del sector privado está creando una relación económica distinta a la existente en las empresas estatales, pero el sistema de representación no ha evolucionado al mismo ritmo.
"Si las MIPYMES van a consolidarse como actor estable del modelo económico reformado, la relación entre trabajadores y empresarios privados exige una representación laboral adecuada: un sindicato que no sea brazo de la dirección privada ni 'polea de transmisión del PCC', sino representante de la plantilla de la empresa privada", escribió.