Back to top
Transporte

El Gobierno cubano elimina el límite de compra de vehículos con el transporte público en ruinas

Nuevas medidas benefician la importación y comercialización de automóviles, pero economistas advierten que priorizan la captación de divisas.

La Habana
Vehículos en una calle en Santiago de Cuba en 2025.
Vehículos en una calle en Santiago de Cuba en 2025. Diario de Cuba

El Gobierno cubano aprobó una nueva flexibilización de la política para la importación, compra y transmisión de vehículos, una medida que presenta como parte de las 176 transformaciones económicas anunciadas en junio, pero que llega en medio del peor colapso del transporte público en décadas y de una profunda crisis energética.

Las nuevas disposiciones, publicadas en la Gaceta Oficial Ordinaria No. 64 mediante el Decreto Ley 122, el Decreto 163 y varias resoluciones complementarias, entrarán en vigor el próximo 11 de agosto y modifican aspectos esenciales del mercado automotor en la Isla, publicó el diario oficial Granma.

Mientras el Ministerio de Transporte sostiene que las normas pretenden dinamizar la movilidad, impulsar el uso de vehículos eléctricos y fortalecer el transporte público, el economista cubano Elías Amor considera que la política "está encaminada al fracaso" y que su verdadero objetivo es captar las divisas que circulan fuera del control estatal.

Se elimina el límite para comprar vehículos

La principal novedad consiste en la eliminación del límite que impedía a personas naturales y jurídicas adquirir más de seis vehículos en un periodo de cinco años a través de comercializadoras autorizadas.

Al mismo tiempo, el Gobierno amplía el número de empresas autorizadas para vender vehículos y permite que personas jurídicas privadas ensamblen y comercialicen ciclomotores, motocicletas, triciclos, bicicletas y automóviles eléctricos.

También podrán adquirir vehículos en las comercializadoras los extranjeros con residencia temporal, provisional o inmobiliaria en Cuba.

Por otra parte, las personas naturales podrán importar directamente, sin fines comerciales, triciclos de combustión de hasta 250 centímetros cúbicos y vehículos eléctricos acompañados de sistemas de carga alimentados por fuentes renovables.

Las operaciones de compraventa entre particulares deberán realizarse obligatoriamente mediante notario y utilizar cuentas bancarias o medios de pago autorizados por el Banco Central de Cuba, quedando excluido el efectivo.

Beneficios fiscales para los eléctricos

Entre las medidas figura la eliminación del impuesto especial sobre las ventas para vehículos eléctricos adquiridos junto con estaciones de carga alimentadas por energías renovables.

Asimismo, el impuesto aplicado a ómnibus y microbuses baja del 20% al 12%; si son ensamblados en Cuba será del 7% y del 5% cuando se trate de vehículos eléctricos.

Según el ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, estas rebajas buscan incentivar la recuperación del transporte público y acelerar la transición hacia una matriz energética menos dependiente de los combustibles fósiles.

Más facilidades para colaboradores en el exterior

Las nuevas normas también favorecen a los cubanos enviados a misiones oficiales fuera del país.

A partir de ahora podrán importar o adquirir vehículos de hasta ocho plazas mediante cualquier comercializadora autorizada y no exclusivamente a través de una entidad estatal específica, como ocurría hasta ahora.

Además, podrán comprar vehículos fabricados tanto en el país donde trabajan como en un tercer Estado.

El Gobierno presume de resultados

El Ministerio de Transporte aseguró que el Fondo para el Desarrollo del Transporte Público, financiado con parte de los impuestos sobre la venta de vehículos, ha permitido adquirir 15 vehículos fúnebres eléctricos para La Habana; un catamarán para la Isla de la Juventud; 300 triciclos eléctricos para pasajeros; 110 microbuses para rutas urbanas; 20 ómnibus para la Empresa Nacional de Ómnibus; Diez ómnibus para Vía Azul y un número no precisado de vehículos destinados al traslado de pacientes de hemodiálisis y personal sanitario.

No obstante, el propio ministro admitió que persisten graves limitaciones debido al deterioro acumulado del sistema de transporte y a las dificultades para importar equipos y piezas.

Las cifras revelan otro panorama

Los datos oficiales correspondientes al primer semestre de 2026 reflejan que el mercado continúa dominado por los vehículos de combustión.

Hasta junio se comercializaron 35.494 vehículos de motor, de ellos, el 65% correspondió a máquinas de combustión, el 5% híbridos, el 30% eléctricos y casi el 70% correspondió a ciclomotores, motocicletas y triciclos.

Asimismo, se realizaron 13.689 transmisiones de propiedad y las personas importaron directamente 41.963 vehículos como equipaje no acompañado o envíos, de los cuales 22.520 fueron de combustión y 19.443 eléctricos.

Elías Amor: "El gasto termina beneficiando a otros países"

Para el economista Elías Amor, la actualización de la política automotriz constituye un ejemplo de las contradicciones de las reformas económicas impulsadas por el régimen.

A su juicio, resulta difícil justificar la prioridad otorgada a este sector cuando Cuba enfrenta una crisis caracterizada por apagones diarios, escasez de combustible, paralización industrial, deterioro del transporte público y una emergencia alimentaria.

Según el economista, prácticamente todas las medidas descansan sobre la importación de vehículos y no sobre su producción nacional, por lo que el efecto económico termina trasladándose a los países fabricantes.

"La demanda efectiva que se pretende conseguir se traslada al exterior", sostiene.

En consecuencia, añade, el incremento del gasto asociado a estas políticas apenas genera valor añadido dentro de la economía cubana y termina favoreciendo economías extranjeras.

Un mercado reservado para quienes tienen divisas

Amor considera además que las nuevas disposiciones profundizan las desigualdades sociales.

Mientras los extranjeros residentes podrán acceder libremente a la compra de vehículos, los cubanos mantienen restricciones importantes y solo obtienen nuevas facilidades para determinados tipos de vehículos.

En su opinión, la política favorece sobre todo a quienes disponen de divisas suficientes para acceder a un mercado cuyos precios continúan estando fuera del alcance de la mayoría de la población.

También cuestiona los incentivos fiscales aprobados por el Gobierno, al considerar que reducir impuestos disminuye los ingresos del Estado sin garantizar un aumento significativo de las ventas ni una verdadera transición hacia la movilidad eléctrica.

"El verdadero objetivo es captar divisas"

El economista concluye que las medidas difícilmente resolverán el colapso del transporte público, estimularán una industria nacional prácticamente inexistente o atenderán las necesidades de movilidad de los cubanos.

A su juicio, el predominio de vehículos de combustión entre las ventas registradas este año demuestra además que los objetivos oficiales de impulsar las energías renovables están lejos de cumplirse.

Para Amor, el propósito real de la reforma parece ser otro: incrementar y controlar la captación de divisas mediante la comercialización de vehículos, en un contexto en el que el Estado busca nuevas fuentes de ingresos mientras la economía continúa sumida en una profunda contracción y el sistema de transporte sigue siendo uno de los servicios públicos más deteriorados del país.
 

Necesitamos tu ayuda: apoya a DIARIO DE CUBA

Más información

1 comentario

Necesita crear una cuenta de usuario o iniciar sesión para comentar.
Profile picture for user EL BOBO DE LA YUCA

?Y cómo el ilustre economista Elias Amor pretende que se produzcan los vehículos en Cuba sin electricidad y con toda la industria en ruinas? (Muchísimo más fácil es, por ejemplo, producir huevos e importan millones de Dominicana)

Por otro lado, cuando dice que los gastos favorecerán a productores extranjeros, se olvida de que la gran mayoría de esos vehículos seran comprados con dolares generados en el extranjero! El estado se beneficia directamente y de inmediato de los altos impuestos a la importación e indirectamente de su valor de uso sin haber gastado un céntimo.

(Para que Elias Amor se sienta “atendido”, el decreto “ permite que “personas jurídicas privadas ensamblen”. Me imagino que no se le ocurra que la industria nacional logra producir las partes)