El mayor obstáculo que enfrenta la recuperación de la ganadería en Cuba es el propio Estado. Así quedó demostrado este lunes en el debate de la Comisión Agroalimentaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP).
En la referida comisión fue presentado un informe que refleja que "la tendencia en los primeros meses de 2025 sigue mostrando decrecimiento e incumplimientos en la producción de leche y carne", citó el portal oficial Cubadebate.
Desde 2019, en Cuba se registra un decrecimiento sostenido en los balances de producción de carne y leche, lo que el Gobierno no ha sido capaz de revertir con las medidas diseñadas en los últimos años, que incluyen una ley destinada al fomento y el desarrollo ganadero.
De acuerdo con datos citados por el medio estatal, el 84.5% de la ganadería cubana está en manos de productores individuales. "Le siguen las empresas estatales (8.2%), las unidades básicas de producción cooperativa (4.7%) y las cooperativas de producción agropecuaria (2.2%)", señaló Cubadebate.
Pese a ello, una de las medidas destacadas durante un encuentro que sostuvo el vice primer ministro cubano Jorge Luis Tapia con más de 100 productores en junio y mencionadas por el portal oficial fue "priorizar las empresas estatales".
También se propuso "destinar el 95% de la producción bovina a incentivos y solo el 5% al abastecimiento municipal, así como asignar parte de la producción de leche y carne a la comercialización en divisa, garantizando un mayor porcentaje de ingresos para los productores".
Asimismo, se prevé potenciar la reproducción animal, incluyendo la venta de material genético en divisa para mejorar la calidad del ganado y se impulsa la informatización de los registros pecuarios, entre otras medidas.
Sin embargo, la estructura completa del sistema ganadero en Cuba (base productiva, empresa, delegaciones, provincia y ministerio), cuyo objetivo es mantener el control estatal, tiene claras deficiencias como demuestran "las constantes quejas por la falta de atención en aspectos claves como la alimentación y el abasto de agua", de acuerdo con Cubadebate.
Las intervenciones de varios diputados, algunos de ellos ganaderos, pusieron de manifiesto que el Estado no solo fracasa en el intento de impulsar la ganadería, sino que representa un freno.
La diputada Nidia Montes de Oca, de San Nicolás de Bari, criticó la falta de "coherencia en la gestión de lo que se aprueba" y la lentitud e ineficiencia en la aplicación de las decisiones. A su vez, contrastó la agilidad del sector privado con las trabas que imponen las empresas estatales.
"(…) la parte privada no tiene ese lío. Cuba está llena de comida en las ocho vías y en otras placitas. ¿Y qué hacen ellos? Hasta la parte económica y auditoría: llevan un tenedor de libros que les cobra 30.000 pesos, registra entradas, pagos, utilidades... y listo. ¿Por qué la empresa socialista no puede? ¿Por qué nos hemos creado esta situación tan compleja?", cuestionó.
Emilio Interián Rodríguez, diputado por el municipio Arroyo Naranjo, advirtió que de mantenerse la tendencia actual, para 2030 la ganadería en Cuba podría desaparecer, y reclamó propuestas concretas para revitalizar no solo ese sector, sino toda la agricultura.
"Hay que poner los pies sobre la tierra. Si algo sale mal, rectificaremos, pero no podemos seguir igual", dijo.
Añadió que mientras la industria (el Estado) pague 30 pesos por un litro de leche y este se venda en la calle a 200, los productores no tendrán incentivos para vender al Estado.
"No hace falta ser científico para entenderlo: sin un sistema que premie la producción no habrá recuperación", afirmó.
El diputado por Contramaestre, Víctor Manuel Montesinos Rodríguez, quien también es ganadero, trajo a colación uno de los problemas que genera más quejas entre los dueños de animales en Cuba: la impunidad de los robos.
"De cada 100 casos, solo se aclaran uno o dos", criticó. No obstante, señaló que ese asunto "no lo resuelven solo Agricultura o el MININT (Ministerio del Interior)", sino que "tenemos que unirnos todos", quitándole responsabilidad a las autoridades policiales, que son las encargadas de enfrentar el delito.
Si la inoperancia del modo de producción basado en el control estatal y la ineficacia de las autoridades no habían quedado suficientemente demostradas, el ministro de Agricultura de Cuba, Ydael Pérez Brito, se encargó de subrayarlas.
"En la ganadería, como en todas las producciones agrícolas, siempre hay reservas inmensas. El problema está en nuestra gestión", admitió, aunque ese reconocimiento por sí mismo no pone más leche ni más carne en las mesas de los cubanos.
Sobre las 63 medidas aprobadas para el sector, explicó que deben mejorar el nivel de vida de los productores, lo cual ya está en marcha, aunque con demoras en su implementación integral.
"Ahora el paso está en la Comisión Económica antes de ir al Comité Ejecutivo", dijo, poniendo de manifiesto una vez más la lentitud en los procesos que impone el Gobierno cubano.
El secretario del Consejo de Estado, Homero Acosta, calificó de "revolucionarios" y "valientes" los planteamientos de los delegados. Pero lejos de aportar soluciones solo habló de "discutir".
"Los planteamientos que se han hecho son revolucionarios, valientes, están enfocados mayoritariamente y son de las cosas que nosotros tenemos que discutir no solo en el plano de esta comisión", dijo.
"El miércoles aquí se va a discutir el programa de gobierno y uno de sus objetivos está vinculado a la producción y, sobre todo, a la producción de alimentos. Estas son cuestiones que hay que discutir y hay que plantear, porque nuestro pueblo tiene muchas expectativas con lo que nosotros discutimos aquí", añadió.
Asimismo, recordó la Ley de Fomento y Desarrollo del Ganadero, aprobada en Cuba en diciembre de 2022, y reconoció que "lo que hoy estamos viendo aquí no es el fomento ni el desarrollo, es el decrecimiento de la ganadería".
Según Acosta, cuando se discutía el proyecto de ley "había un decrecimiento de la masa y un grupo de indicadores negativos en la producción ganadera de leche, pero, aun así, dijimos 'vamos a discutir'. Y esa fue la decisión que se adoptó".
Sin embargo, tuvo que reconocer que "evidentemente, estas son las realidades que a veces lo normativo no puede resolver. Porque la realidad objetiva, los problemas de la economía, trascienden la normatividad".
Otro elemento que prueba que en Cuba el Estado solo frena el desarrollo ganadero —los impagos a los productores— fue traído a colación por el propio Homero Acosta.
El también secretario de la ANPP contó una experiencia de sus visitas a Camagüey, en una cooperativa donde se cuestionó el incumplimiento de los productores de leche con la industria.
"Y me dijo la vicepresidenta de la cooperativa: ¿'Usted sabe desde cuándo no me paga el lácteo? Desde septiembre del año pasado. Y el campesino tiene que vivir'", relató.
Se han pasado más de medio siglo con el pretexto de "discutir" eludir la realidad y es que sin la economía de mercado, de ofertas y demanda, no se alimenta ningún país. China y Vietnam lo entendieron bien y serán comunistas por decreto, pero allí la gente come y no falta de nada.