La ganadería y la leche podrían desaparecer de Camagüey en 15 años si se mantiene la tendencia actual de muertes de vacas, admitió este lunes el medio oficial Granma, que reveló cifras alarmantes correspondientes al año pasado.
"Solo en 2024, en Camagüey hubo 58.963 muertes por causas diversas, a las que se suman los 7.143 sacrificios ilegales de ganado mayor", reportó el órgano oficial del Partido Comunista de Cuba (PCC) en la segunda parte de un artículo dedicado al análisis de la baja producción de leche en la provincia —que se extiende al resto de Cuba— y que termina por dejar en evidencia la inviabilidad del modo de producción socialista.
Los entrevistados por Granma señalaron, como causas para la pérdida de ganado y la caída de la producción lechera en Camagüey en cinco años —de 70 y 80 millones de litros de leche a menos de la mitad, según datos oficiales citados por el medio estatal— el mal manejo de los animales por parte de campesinos inexpertos.
"Se contrata nada más el 55% de vacas en gestación y el 30 % de las novillas. De diez novillas te paren tres, y de diez vacas te paren seis; ya tienes las condiciones necesarias para cumplir el plan. Además de eso, la política de contratación establece que el campesino entrega a la industria el 87% de la leche", afirmó el director de Acopio de Leche de la Empresa Láctea de Camagüey, René Mola Valero, quien afirmó tener raíces campesinas, según Granma.
Sin embargo, los datos del Departamento de Ganadería de la Delegación Provincial de la Agricultura citados por Granma demostraron que sin animales no habrá ganado que manejar bien o mal, como admitió el propio medio: 2024 cerró con una masa de 432 749 cabezas, con un decrecimiento de más de 66.000 animales.
El jefe del Departamento de Ganadería de la Delegación Provincial de la Agricultura, José Antonio Gil Pérez, reconoció que el crecimiento de la masa es prioridad para salvar la ganadería, pero explicó que "el primer cuatrimestre es malo para buscar ese objetivo, pues son meses muy secos", según lo citó Granma.
La realidad es que la masa ganadera en Camagüey se sigue reduciendo, "por ahora, en más de 4.300 cabezas", según los datos proporcionados por el medio estatal. Como "luz al final del túnel", el órgano oficial del PCC señaló que "el sistema de la Agricultura creció en marzo con respecto a febrero".
"Obligatoriamente, hay que aumentar la natalidad. Un indicador que queremos llevar a más del 55%", dijo Gil Pérez.
Sin embargo, para lograr ese objetivo, los nacimientos de ganado en la provincia deberían andar por el 15%, muy por encima de los porcientos que exhiben varios municipios.
Minas (7,4%), Santa Cruz (7,5%), Najasa (8,2%), Sierra de Cubitas (9,5 %), Esmeralda (9,6 %) y Jimaguayú (9,7%) fueron los ejemplos ofrecidos por Granma sobre la pésima situación de ese indicador en Camagüey.
Como otro dato "alentador", el medio informo que hoy Camagüey registra " 1.178 sacrificios ilegales menos que el año anterior". No obstante, advirtió que "todavía se contabilizan 1.600 hechos de este tipo".
En la baja tasa de nacimientos que muestra el ganado en Camagüey influye la inestabilidad en la llegada del nitrógeno, que ha afectado la inseminación artificial.
"El transporte de inseminación también está en muy malas condiciones, por lo que muchos productores han optado por la monta directa, que no tiene los mismos niveles de eficiencia y tampoco resuelve el problema de la genética, porque los toros no tienen la calidad suficiente", lamentó Gil Pérez.
"Estamos buscando el financiamiento para montar una pequeña planta de nitrógeno en la sede de Inseminación Artificial, y poner nuevamente en funcionamiento este importante proceso para la ganadería camagüeyana", añadió.
En la baja producción de leche de la provincia influye también la crisis energética que atraviesa el país y provoca largos apagones diarios, lo que atenta contra la conservación de la leche en buen estado. A ello, Gil Pérez añadió que en Camagüey hay "alrededor de 80 termos de enfriamiento rotos, el 15 %, como promedio, debido a la no existencia de piezas de repuesto".
"Para revertir los malos resultados, partimos, este año, de una mejor contratación, lo que nos permitió elevar el plan a 44.600.000 litros de leche; sin embargo, hemos tenido deficiencias: productores que no se prepararon para enfrentar el periodo seco; algunos también se equivocaron en el propio proceso de contratación; por lo que estamos haciendo un proceso de recontratación o ajuste de lo contratado. El objetivo es darle la posibilidad al campesino que haya incumplido en el primer cuatrimestre de que se recupere en la primavera, y que así esa leche no se pierda y vaya a la industria", explicó el directivo.
Añadió que se trabaja en buscar nuevos sistemas de pagos que incentiven la producción de leche y sugirió que la solución podría estar en la bonificación del sobrecumplimiento.
Como ejemplo de lo anterior, dijo que en países del área, como Nicaragua, "pagan la leche en sus monedas nacionales y los sobrecumplimientos en dólares". Sin embargo, reconoció que "eso implica financiamiento en divisas que no tiene la Empresa Láctea".
No obstante, las cifras dadas a conocer por el director general de la Empresa Láctea de Camagüey, Danilo Porto Valdés, muestran que lo que falla es la "empresa estatal socialista", incapaz de generar ganancias ni leche.
En 2024, la empresa camagüeyana tuvo pérdidas de 222.000.000 pesos, y aún así no logró ni satisfacer la demanda de leche —las familias de la provincia han tenido que acostumbrarse a que los niños tomen menos o a pagarla a precios estratosféricos, según admitió Granma en la primera parte del artículo— ni pagar a los campesinos un precio acorde a la inversión y a la realidad económica de Cuba.
"Esta Empresa pagó en marzo, todos los días, 10.305 litros a 70 pesos, en los que pierde 31 pesos, porque el subsidio solamente paga 39, que después hay que recuperar con otras producciones. Sin embargo, las entregas, en lugar de crecer, decrecen respecto al año anterior, en 187.200 litros de leche", se quejó Porto Valdés.
"A eso hay que sumarle el gasto que representa ir todos los días a 1.438 lugares a buscar y a repartir la leche. Solo en el municipio cabecera son 246 puntos de venta, en los que se gastan más de 3.400 litros de diésel, que pagamos a 14 pesos. Además de que, para poder hacer todo eso, tenemos que mantener 108 camiones para los que, recientemente, se compraron 190 gomas que representaron 22.000.000 de pesos, más el salario de 108 choferes y sus ayudantes. Todo eso está por encima de los 70 pesos que le pagamos al productor", dijo.
"Ese es el esfuerzo que hace esta empresa estatal socialista para que la leche llegue a 25 centavos a cada niño. Según un estudio realizado por la Universidad, en 2024 perdimos 222.000.000 de pesos por ese concepto, todo eso sin renunciar a las utilidades y a mejorar el salario de nuestros trabajadores", añadió el directivo.
Las vacas cubanas ya no dan leche lo que dan es pena.
¡¡¿Dónde está Rosafé...Signet, que tenía apellidos?!!!