El economista Pedro Monreal se encargó este martes de destruir cualquier ilusión creada en los cubanos por un anuncio que hizo el Gobierno recientemente: en 2025 tendrán prioridad las inversiones relacionadas con la producción de alimentos.
Mediante un análisis con datos oficiales publicado en su cuenta de la red social X, el experto demostró que la anunciada inversión es "notoriamente insuficiente".
El anuncio esperanzador fue realizado durante la reunión del Consejo de Ministros del 5 de mayo, en la que el propio Gobierno ratificó el mal paso de la economía cubana durante los tres primeros meses de 2025, con datos más que desalentadores.
Sin embargo, el ministro de Economía y Planificación, Joaquín Alonso Vázquez, dijo sobre el plan de inversiones que para este año se priorizarán (…) las obras "de terminación que tributan directamente al incremento de la producción de alimentos, prestando especial atención a los equipos de los sistemas de riego que se encuentran o están en proceso de arribo al país", según lo citó el medio oficial Granma.
Al respecto, Monreal consideró "cuestionable una recuperación agropecuaria sin inversiones en la industria de fertilizantes".
El economista cubano apuntó que "la notable caída de la producción nacional de fertilizantes químicos, iniciada en 2017, más el colapso casi total de las importaciones de fertilizantes, han conducido a una situación incompatible con una capacidad de oferta moderna de alimentos".
A la vez, señaló que las magras importaciones de insecticidas y herbicidas no logran compensar la caída de la producción nacional de esos insumos, que también comenzó en 2017.
"Cuba produce hoy muchísimo menos fertilizantes, insecticidas y herbicidas que hace 40 años", sentenció.
Los gráficos que compartió el economista en su hilo, con datos incontestables, pues proceden de la estatal Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), muestran el desplome tanto de las producciones como de las importaciones de fertilizantes, herbicidas e insecticidas.
En el caso de la producción y la importación de fertilizantes, y de la producción e importación de herbicidas e insecticidas, los datos reflejados abarcan el periodo de 1998 a 2023.
En el caso de la producción nacional de insumos agroquímicos en Cuba, el economista evidenció el desplome con datos el periodo de 1985 a 2024.
"Ese plan de inversiones es notoriamente insuficiente para la producción de alimentos. No solamente porque parece excluir inversiones en industria agroquímica, sino porque la inversión agropecuaria solamente fue 1,6% de la inversión total en enero-marzo 2025 (fue 8,1% en 2014)", señaló Pedro Monreal.
Ese patrón en las inversiones del Gobierno cubano no debe sorprender, pues ha sido el mismo durante años, incluso en el peor momento de la pandemia de Covid-19, cuando privilegió la construcción de hoteles por encima de la Salud Pública.
Según datos oficiales, al cierre de 2024, el Gobierno de Cuba dedicó el 37,4% de su inversión a actividades relacionadas con el turismo y la hostelería, 11 veces más que lo destinado a Educación y Salud juntos.
La Habana destinó 36.843,8 millones de pesos (1.535 millones de dólares, al cambio oficial de 25 pesos por dólar) a Servicios empresariales, actividades inmobiliarias y de alquiler —que incluye la construcción de hoteles o el aumento de habitaciones disponibles— así como en Hoteles y Restaurantes, de los 98.569,5 millones (4.107 millones de dólares) ejecutados en ese ejercicio presupuestal.
En contraste, a Salud Pública y asistencia social se destinaron 1.977,4 millones de pesos (82 millones de dólares). Educación recibió 993,9 millones (41 millones de dólares), lo que significó una reducción del 26% con respecto a 2023, y solo 2.671,4 millones (11 millones de dólares) fueron invertidos en Agricultura, pese a la crónica escasez de alimentos que enfrentan los cubanos.