Las compras de carne de pollo de Cuba en Estados Unidos establecieron récord en 2024, pero en valor, pues la cantidad ha ido mermando en el mismo periodo de tiempo, un signo más de la inseguridad alimentaria que padecen los cubanos y de los riesgos que supone la dependencia de las importaciones desde el país vecino.
De acuerdo con datos oficiales de Washington, expuestos por el economista Pedro Monreal en X, "las exportaciones de carne de pollo de EEUU a Cuba establecieron en 2024 un récord en valor, superando por primera vez los 300 millones de dólares anuales y registrando el cuarto mayor nivel en cuanto a toneladas".
En los últimos cuatro años se exportaron 1.180 millones de dólares de carne de pollo, la principal fuente de proteína y de mayor consumo que han tenido las familias en los últimos años y que también se ha vuelto escasa y con precios prohibitivos para muchos bolsillos.
No obstante, como apunta el economista, las exportaciones de carne de pollo de Estados Unidos "compensan la aguda crisis agropecuaria nacional de la cual todavía no se observa la luz al final del túnel".
En términos mensuales, las toneladas exportadas fueron inferiores en diciembre respecto al mes anterior, con un ligero aumento mensual del valor, reflejando la usual trayectoria oscilante de las exportaciones mensuales de carne de pollo de Estados Unidos a Cuba, explicó Monreal.
El valor de 1,35 dólares del kilogramo de pollo de Estados Unidos exportado a Cuba en diciembre de 2024 fue el mayor nivel registrado en los últimos años. Se trata del valor FOB (libre a bordo en puerto de embarque).
Las cifras del Departamento de Agricultura de Estados Unidos incluyen todas las exportaciones de carne de pollo hacia Cuba contratadas para ser comercializadas por todos los tipos de entidades (estatales, cooperativas y MIPYMES), precisó el economista.
Para Monreal, "la tendencia decreciente de las toneladas de carne de pollo exportadas por Estados Unidos a Cuba en los últimos cuatro años indica una situación de inseguridad alimentaria en un contexto de crisis agropecuaria que el Gobierno no es capaz de resolver".
De acuerdo con cifras publicadas por el Consejo Económico y Comercial EEUU-Cuba, que favorece los negocios con la Isla, a pesar del embargo las compras cubanas en el vecino del norte el pasado año cerraron en 586.499.825 dólares, 433.723.999 de ellos en alimentos y productos agrícolas, pero también otros productos insólitos como sangre humana, ostias de comunión y plumas de ave.
Entre los numerosos productos agroalimentarios comprados en EEUU: entre ellos aparecen 8.100 dólares en semillas de garbanzo (se aclara en el embarque, realizado desde Miami, que están listas para la siembra), 23.920 en semillas de frijoles y 6.427 en semillas de pimienta.