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Finanzas

Todo lo que sube tiene que bajar… menos el dólar en Cuba

El dólar seguirá subiendo como mínimo varios meses más, sin que haya nada que indique un cambio en esa tendencia.

La Habana
Dólares.
Dólares. Reuters

Durante los dos últimos años de debacle del peso cubano (CUP) se ha repetido un curioso fenómeno financiero de raíz psicológica. Muchas veces cuando el tipo de cambio se aproximaba a una cifra redonda, siempre un múltiplo de cinco, la devaluación del CUP aminoraba pues, la gente, replanteándose si el peso había tocado fondo, aguardaba un tanto a ver qué pasaba, lo que provocaba un enfriamiento de la demanda.
 
Este fenómeno, basado en expectativas, se denomina profecía autocumplida, y describe cómo las personas, creyendo que algo va a suceder, modifican su comportamiento y terminan así, ellas mismas, generando lo que pensaban pasaría.
 
Partiendo de ese fenómeno recurrente, podría preverse una ralentización importante en el tipo de cambio cuando se acercara a los 200 pesos por dólar, una cifra muy llamativa e inédita. Sin embargo, en los 30 días posteriores a haberse alcanzado ese nivel, el peso perdió otro 5% de su valor, indicando que la población está convencida de que el CUP vale menos que el Granma… Y tiene razón.
 
El Gobierno cubano —que cínicamente casi se declara incapaz de controlar la inflación—mantiene políticas inflacionarias, inyectando liquidez para hacer competitivas a sus empresas a costa del bienestar de los trabajadores, quienes ven deprimidos sus salarios reales.
 
Además, aunque hace meses el dinero efectivo está escaso (lo cual funciona como un seudocontrol de capitales) y eso podría aminorar la velocidad de circulación del CUP y artificialmente contener la inflación y el tipo de cambio, a medio plazo esto empuja más a la gente hacia el dólar como reserva de valor y medio de cambio más confiable y disponible. Y además, aumenta las suspicacias sobre una economía cubana sin dinero ni para imprimir dinero.
 

Por su parte, la balanza financiera —la reconocida públicamente— está crítica. En lo que va de 2023 se han ingresado solo 1.282 millones de dólares, mientras 4.368 millones han tenido que gastarse. Lo terrorífico es que el enorme déficit que se está creando no es sorpresa. Está planificado para este año recibir solo 3.591 millones de dólares —incluyendo turismo—, mientras se estiman gastar 12.923 millones. Habrá, pues, un déficit de 9.332 millones que las remesas están muy lejos de compensar y, por lo tanto, o sale de alguna reserva fantasma del castrismo, o es más deuda para el país a unos intereses nivel garrotero, que es lo que se obtiene cuando te creas fama de malapaga.
 
Es fácil entender que un déficit que triplica el ingreso que es capaz de generar la economía cubana asegura que esta no es una situación coyuntural, sino que el país estará en números rojos algunos años más, como mínimo. Y esto sin tener en cuenta los servicios de las deudas ya contraída. No en balde anda el régimen tratando de prostituirse con Putin, cuanto antes mejor.
 
Esa crisis de liquidez, por supuesto, se traduce en incapacidad para respaldar con dólares el valor a la moneda nacional. Más cuando, dólar que caiga en el sector privado es dólar que vuela fuera del país, pues, mientras las MIPYMES en conjunto han exportado 6,3 millones de dólares, han importado 246 millones de dólares. Es decir, por cada dólar que entran ¡sacan 41! Lejos de estar invirtiendo, esto es puro trapicheo —compra barato fuera y vende caro dentro, que Miami paga— pues los gastos de las MIPYMES están "concentrados en lo fundamental en productos finales", como reconoció ante la Asamblea Nacional Leticia Morales González, viceministra primera de Economía.
 
Es decir que, sobre el desequilibrio monetario que continúa induciendo el castrismo vía inflación, la tendencia es que tanto el Gobierno como el sector privado tengan necesidad creciente de dólares, lo que se concreta en que la demanda seguirá fuerte mientras la oferta se prevé ridículamente escasa. Sobre todo pensando en que, todas esas MIPYMES que han importado cientos de millones —muchas veces con préstamos familiares del exterior— necesitarán adquirir dólares en el mercado negro para continuar su operación.
 
Tal panorama financiero evoluciona sobre una economía que en 2022 creció menos de la mitad de lo poco que el Gobierno esperaba que creciera y que ahora mismo está incumpliendo los planes de ingreso de divisas de 2023 porque la producción está siendo, en muchos rubros, inferior a lo esperado. Llueve sobre mojado en la economía castrista.
 
Partiendo del resumen anterior la conclusión es —como ya espera la población— que el dólar en Cuba seguirá subiendo como mínimo varios meses más, sin que haya nada que indique un cambio en esa tendencia. Más aun teniendo en cuenta que el castrismo acaba de perder frente a la Asamblea Nacional, supuesta máxima representación del pueblo cubano, la oportunidad de anunciar algún cambio real que genere un cambio de expectativa sobre el futuro negro con pespuntes más negros aun de la economía cubana.

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4 comentarios

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Los ciudadanos podemos informar a todas las botanicas e Iglesias y, templos en Hialeah via la base de datos Reference USA para priorisar el envio de productos para el canje que sostengan su valor en peso por tiempo indefinido (latas de Span, leche condensada, latas de Coca Cola, y huevo liquido)

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Soluciones: Permitir que las areas rurales sean parte de una cadena de exportacion de productos derivados del cannabis.

"Las MIPYMES en conjunto han exportado 6,3 millones de dólares, han importado 246 millones de dólares. Es decir, por cada dólar que entran ¡sacan 41! Lejos de estar invirtiendo, esto es puro trapicheo —compra barato fuera y vende caro dentro, que Miami paga" Pero esta deuda se contrae por empresas privadas, ¿Habrán hechos los cálculos para el pago? No importa quien paga en una economía global, lo importante es pagar. Así funcionaría aun si el escenario económico fuese diferente (ojalá).