Periodistas, escritores, artistas y comunicadores cubanos dentro y fuera de la Isla exigieron el martes la liberación de Henry Constantin, director del medio independiente La Hora de Cuba, quien está encarcelado desde el 16 de septiembre. El régimen lo acusa de presunta desobediencia por acudir con retraso a una citación de la Seguridad del Estado.
Escritores como Rafael Almanza y Pedro Armando Junco; periodistas como Josefina Fernández, José Raúl Gallego, Camila Acosta, Iris Mariño y Jancel Moreno, de DIARIO DE CUBA, y el director teatral Mario Junkera participaron en un video difundido el martes, cuando el periodista cumplía 27 días de encierro. Portaron carteles con el reclamo de libertad para Constantin y frases como "informar no es un delito", "investigar no es un delito" y "escribir no es un delito".
En la misma jornada, la activista exiliada Rosa María Payá, directora de la plataforma Cuba Decide y miembro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), se sumó a las voces solidarias con Henry Constantin, mediante un mensaje enviado a La Hora de Cuba.
Entre los periodistas que exigieron la liberación del director de La Hora de Cuba en el video está su pareja, Alejandra García, quien denunció amenazas de la Seguridad del Estado el 9 de octubre, tras visitar a Constantin en la prisión Kilo 7, en Camagüey.
Constantin permanece en prisión preventiva desde el 16 de septiembre. El Tribunal Municipal de Camagüey devolvió su expediente a la Fiscalía, una decisión cuyo motivo la defensa desconoce.
En un análisis publicado el 7 de octubre, DIARIO DE CUBA recogió la valoración del jurista Edel González Jiménez, quien advirtió que esa devolución puede perjudicar el derecho a la defensa, pues permite a la parte acusadora subsanar deficiencias antes del juicio. El experto consideró que los hechos conocidos no aportarían elementos suficientes para acreditar el delito imputado.
El artículo también recordó las declaraciones de Rubén Remigio Ferro, entonces presidente del Tribunal Supremo Popular, registradas en una reunión de 2018 y reveladas en exclusiva por DIARIO DE CUBA en 2022. En el video, en el que también aparecen la fiscal general, Yamila Peña Ojeda, y altos cargos del sistema judicial y del Ministerio del Interior, Remigio Ferro explicó que la devolución de expedientes a la Fiscalía permite señalar deficiencias que deben corregirse para evitar absoluciones.
El antiguo presidente del máximo órgano judicial llegó a afirmar que, si hubiera menos devoluciones de expedientes, habría más absoluciones Cuba. Estas representaban entonces solo entre el 6% y el 8% de los casos procesados. Para el jurista Edel González, este mecanismo evidencia la falta de separación entre quienes deben garantizar la imparcialidad judicial y quienes sostienen la acusación.
En el caso de Constantin, advirtió que devolver el expediente para subsanar las deficiencias de la acusación puede colocarlo en una situación de mayor desventaja frente a la Fiscalía.
El régimen usa la salud de la hija de la periodista Yunia Figueredo para intentar frenar su activismo
Agentes de la Seguridad del Estado amenazaron a la periodista independiente Yunia Figueredo el lunes con impedir una cirugía que necesita su hija si ella continúa su activismo, durante un interrogatorio en Villa Marista, cuartel general del órgano represivo cubano.
"Nunca se va a poder operar si continúas persistiendo en la contrarrevolución", fueron las palabras con las que los agentes intentaron intimidarla, según la denuncia de Figueredo, difundida por el Instituto Cubano de Libertad de Expresión y de Prensa (ICLEP).
Figueredo y su esposo, el escritor Frank Correa, fueron arrestados por incumplir la orden de presentarse el 10 de octubre en una estación de Policía para firmar.
Durante el interrogatorio, una oficial identificada como la mayor Hilda también amenazó con poner en riesgo la permanencia de su hija mayor, Beily Miriam Correa, en la universidad, denunció la periodista.
No es la primera vez que la Seguridad del Estado usa a las hijas de Figueredo para disuadirla de continuar su activismo y su labor periodística.
En septiembre, Yunia Figueredo relató a DIARIO DE CUBA que oficiales de la Seguridad del Estado se habían presentado en la Facultad de Lenguas Extranjeras (FLEX) de la Universidad de La Habana, donde estudia la joven, para investigar sobre su matrícula.
La periodista denunció que las represalias contra su hija comenzaron cuando era estudiante de preuniversitario. Como ejemplo de ello, señaló que, a pesar de tener un buen escalafón, a la joven no le fue otorgada ninguna carrera universitaria.
Figueredo también contó a esta redacción en septiembre que el jefe de Sector de la Policía de su comunidad, en Jaimanitas, le había impuesto la medida cautelar de acudir el día 10 de cada mes a la estación para firmar un documento.
En el propio mes, la Seguridad del Estado amenazó a la periodista con quitarle la patria potestad de sus dos hijas.
Durante la detención del lunes, Figueredo estuvo unas cinco horas y media sin poder tomar agua ni ir al baño. A Frank Correa lo mantuvieron encerrado durante más de dos horas en una celda y lo amenazaron con restricciones migratorias para que abandone el periodismo y emigre.