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Represión

El régimen amenaza a una periodista cubana con quitarle sus hijas y le corta las comunicaciones

Yunia Figueredo fue citada por la Policía y la Seguridad del Estado, que también la amenazó con acusarla de espionaje por sus vínculos con la embajada de EEUU, denuncia el ICLEP.

La Habana
La periodista independiente cubana Yunia Figueredo (derecha).
La periodista independiente cubana Yunia Figueredo (derecha). Y.F/Facebook

La periodista independiente Yunia Figueredo fue nuevamente objeto de amenazas por parte de autoridades cubanas que llegaron a advertirle que podría perder la patria potestad de sus hijas si se negaba a cumplir una medida policial que considera carente de respaldo judicial, según denunció el Observatorio Cubano de Libertad de Expresión (OCLE) del Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa (ICLEP).

El hostigamiento se produjo el 10 de septiembre, cuando el jefe de sector acudió a su vivienda después de que Figueredo se negara a realizar una comparecencia mensual en una estación policial. Según el testimonio al ICLEP, el oficial le comunicó que sería registrada como "persona de interés policial" y que podría enfrentar un delito de desobediencia si no acudía al día siguiente a la estación de Siboney, en Playa.

Las autoridades responsabilizan a Figueredo de haber incitado las protestas registradas recientemente en Jaimanitas por los prolongados cortes de electricidad, una acusación que, según el ICLEP, no ha sido respaldada públicamente con documentación oficial.

La presión aumentó al día siguiente. Figueredo acudió a las 9:00 de la mañana a la estación policial, donde fue recibida por el jefe de sector y un oficial de la Seguridad del Estado que se identificó como el mayor Miguel. De acuerdo con su relato, el encuentro consistió más en un "monólogo" del agente que en un interrogatorio.

El oficial le mostró un boletín de Amanecer Habanero, medio comunitario del ICLEP que Figueredo dirigió, como supuesta evidencia de un delito contra el orden constitucional. También le advirtió que mantener sus vínculos con la Embajada de Estados Unidos podría derivar en un expediente por espionaje, según el testimonio recogido por el ICLEP.

La periodista decidió no responder a las preguntas o señalamientos que pudieran ser utilizados en su contra y abandonó la estación "conmocionada", de acuerdo con el relato publicado por la organización.

A las amenazas se suma una interrupción de sus comunicaciones que se prolonga desde hace más de una semana. Figueredo no dispone de llamadas ni mensajes de texto y solo consigue conectarse a internet de manera esporádica mediante redes WiFi. Pese a ello, aseguró haber recibido varias llamadas de números anónimos y haber detectado actividad que no reconoce en su cuenta de Facebook.

El ICLEP vincula estos hechos con un patrón de hostigamiento que se remonta a julio. Entre los episodios registrados figuran un interrogatorio el 20 de julio, amenazas relacionadas con el ingreso universitario de una de sus hijas el 19 de agosto y la imposición, el 4 de septiembre, de la obligación de comparecer mensualmente en una estación policial.

La organización también denunció que agentes de la Seguridad del Estado indagaron el 3 de septiembre sobre la matrícula universitaria de la hija de Figueredo.

El impacto de esta presión, según el testimonio de la periodista, ya alcanza directamente a otra de sus hijas. La menor, de 14 años, habría decidido no matricularse en el preuniversitario al comenzar el curso escolar por temor a sufrir la misma persecución que su hermana.

El OCLE considera que las amenazas relacionadas con la patria potestad, las advertencias de posibles procesos penales, la vigilancia sobre su actividad periodística y el corte de las comunicaciones constituyen mecanismos de presión destinados a silenciar su trabajo.

Figueredo es periodista independiente y ha dirigido Amanecer Habanero, un medio comunitario del ICLEP. Su caso se produce en un contexto de creciente vigilancia y hostigamiento contra periodistas y activistas independientes en Cuba, donde las autoridades suelen recurrir a citaciones policiales, interrogatorios y amenazas de consecuencias penales para controlar su actividad.

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1 comentario

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Profile picture for user Balsero

Todo lo que dice y hace el régimen, es un asco. El ADN Castro llenó de m....a a la burocracia y ésta oprime de todas las formas posibles. Seguramente Silvio "Susurro" Rodríguez saldrá en apoyo de las víctimas por la represión.